Los primeros quince jesuitas llegaron de España a la Ciudad de México, el 28 de septiembre de 1572, con Pedro Sánchez como Provincial.
La Compañía de Jesús, apenas nacida en la Iglesia en 1540, ofreció a la Nueva España un gran aporte en la educación y formación humanística de la juventud.
La Provincia Jesuítica de México llegó a contar con 122 haciendas, cuyos productos se destinaban al sostenimiento de sus colegios, misiones y obras pías.
Las haciendas todavía conservan secciones de la casa grande, despacho, tienda de raya, bodegas, macheros para animales y su templo o capilla y son parte importante del patrimonio cultural y arquitectónico de México.
Sobre datos de los años de construcción de algunas Haciendas, consultar el Diccionario de la Compañía de Jesús, abarca la historia
en varios tomos y en orden alfabético.
Hay dos tomos sobre las Haciendas de México, texto de Ricardo Rendón
Garcini, son dos grandes volúmenes. El primer tomo tiene todas las
haciendas clasificadas por el producto que producen, allí se puede
buscar. El segundo es sobre la Vida cotidiana.
Como referentes, la Universidad Iberoamaericana, el ITESO en Guadalajara
y en Puebla la Biblioteca Lafragua son entidades que estudian los
origenes de la Compañía con seriedad.