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mercredi 22 juillet 2026

Sobre "Invasión" de Hugo Santiago

 

María Laura Lattanzi Vizzolini. Académica del Departamento de Teoría de las Artes de la Universidad de Chile. Doctora en Filosofía con mención en estética y teoría del arte de la Universidad de Chile, Licenciada en Sociología de la Universidad de Buenos Aires. Crítica de cine y miembro del colectivo de cine laFuga

Ciudad: Buenos Aires
Productor: Proartel S.A.
Personas Vinculadas: Hugo Santiago (director y productor), Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares (guión), Ricardo Aronovich (dirección de fotografía), Olga Zubarry, Lautaro Murúa, Juan Carlos Paz, Martín Adjemián, Daniel Fernández, Roberto Villanueva (elenco)
País: Argentina
Año: 1969
Tipo: Cine

Invasión es la leyenda de una ciudad, imaginaria o real, sitiada por fuertes enemigos y defendida por unos pocos hombres que acaso no son héroes. Luchan hasta el fin, sin sospechar que su batalla es infinita”.

— Jorge Luis Borges,1969

Invasión (1969) fue la primera película de Hugo Santiago, realizada a partir de un guion escrito en colaboración con Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. Convertida con el tiempo en una obra de culto, incluso mítica, en parte por las figuras que confluyen en su realización, ha llegado a encabezar diversas listas de las mejores películas del cine argentino. Sin embargo, ese reconocimiento fue tardío. En el momento de su estreno fue celebrada por la crítica, pero ignorada por el público y más tarde, la propia película quedaría atrapada en las violencias de la historia argentina: prohibida tras el golpe militar de 1976, desaparecida con el robo de sus bobinas en 1978 y reconstruida y restaurada en su totalidad recién a inicios del 2000 gracias al hallazgo de unos positivos de la película. La reconstrucción se realizó en Francia bajo la supervisión de Hugo Santiago y del director de fotografía Ricardo Aronovich, gracias al apoyo del canal Arte y del productor Pierre-André Boutang. Como si su destino hubiera sido el de resistir, Invasión sobrevivió a la oscuridad para volver a encontrarse con sus espectadores.

Su rodaje y estreno coincidieron con el gobierno militar instaurado tras el golpe de Estado de 1966, que dio inicio a la dictadura de Juan Carlos Onganía. La censura, la persecución, la violencia política y la creciente radicalización ideológica marcaban la época. En ese escenario, buena parte del arte latinoamericano buscó inventar nuevas formas de mirar y de narrar, lenguajes capaces de expresar las tensiones de sociedades marcadas por la modernización, la dependencia y la violencia. La obra de Hugo Santiago ocupa allí un lugar singular. En sus exploraciones sobre el cine moderno, el director logró entrelazar las búsquedas formales de las vanguardias europeas —en especial del cine francés—con elementos provenientes de la tradición cultural argentina. Invasión combina registros provenientes de la ciencia ficción y el policial con una poética criollista, una que remite tanto a la literatura borgeana como a ciertas tradiciones narrativas argentinas: el mito del coraje, los héroes anónimos, la resistencia y la milonga como forma de intensificación de lo trágico. En clave borgeana, estos elementos se construyen, tal como menciona Oubiña (2007) desde una “filología imaginaria” y un costumbrismo puramente verbal (consideramos además que la “Milonga Manuel de Flores” que se canta en la película, es también una letra de Borges) que se escapan al pintoresquismo, como así también remiten a una tradición profunda, imposible de situar en un fecha determinada, de allí que se identifique al modernismo de Borges como uno que es siempre inactual. Esa indeterminación temporal, una suerte de pasado inmemorial que caracteriza la estilística borgeana, se tensiona con varios elementos de la estructura narrativa que pueden ser leídos en clave alegórica con el contexto socio-político en el que se realiza la película (la violencia política  y la resistencia popular).  

La historia transcurre en Aquilea, una ciudad mítica que reproduce la geografía urbana de Buenos Aires. Allí, unas fuerzas misteriosas y poderosas avanzan silenciosamente sobre el territorio. Frente a esa amenaza, un pequeño grupo de hombres comunes, liderados por el anciano Don Porfirio, organiza una resistencia destinada a defender la ciudad —resulta difícil no advertir la afinidad de este argumento con El Eternauta, de Héctor Germán Oesterheld, otra de las grandes ficciones argentinas que hacen de la resistencia colectiva una forma de imaginar el porvenir—. Sin embargo, a medida que el relato avanza, el conflicto deja de presentarse como una confrontación convencional para asumir la forma de una batalla interminable en la que la posibilidad de la victoria parece inalcanzable. Pese a ello Invasión dista de ser una película derrotista. Por el contrario, construye una épica de la resistencia que desplaza la pregunta por el triunfo o la derrota. A diferencia de las narrativas heroicas tradicionales, los protagonistas de Invasión no actúan impulsados por la expectativa de la victoria; son plenamente conscientes de que sus posibilidades de vencer son mínimas. No obstante, esta certeza no conduce a la resignación ni a la pasividad. La resistencia adquiere aquí una dimensión ética y épica particular, se convierte en una práctica cuyo valor no depende de los resultados obtenidos, sino de la decisión misma de sostener la lucha como un don. 

Más de medio siglo después de su estreno, Invasión continúa siendo una obra destacada para pensar las relaciones entre estética, política y modernidad en América Latina. Su capacidad para articular la experimentación formal, el imaginario criollista y la reflexión histórica la convierte en una pieza singular dentro del cine de la región. La película no solo anticipó muchas de las discusiones que marcarían las décadas posteriores, sino que también construyó una imagen perdurable de la resistencia como práctica ética y épica.

Referencias

Libros y publicaciones asociadas: 

Cozarinsky, E. (1981) “Invasión”, en Borges en/y/sobre cine. Fundamentos.

Oubiña, D (2000) “En los confines del planeta (el cine conjetural de Hugo Santiago)”, en Filmología. Ensayos con el cine. Manantial, 2000.

—, (2007) “El espectador corto de vista: Borges y el cine”, en Variaciones Borges, n.º 24. 

Zunzunegui, S. (2021). Del rigor en el relato. A propósito de Invasión (Hugo Santiago, 1969). EU-topías. Revista de interculturalidad, comunicación y estudios europeos21, 37–63

Cómo citar este artículo APA (7.ª edición):
Lattanzi Vissolini, M. (2026, 21 de julio). Invasión. Modernismo Latinoamericano.

https://www.modernismolatinoamericano.org/invasion

mardi 21 juillet 2026

L'énergie en France: corruption et pillage

 

 

Le bilan électrique du premier semestre 2026 publié par RTE dessine le portrait d'une France énergétiquement déboussolée. Jamais le pays n'avait produit autant d'électricité décarbonnée — 284,3 TWh dont 95,2 % sans émission de CO₂ — ni exporté autant de courant vers ses voisins : 51 TWh en six mois, un record historique. (Source : Le Point, 17 février 2026).
Pourtant, cette abondance cache un déséquilibment inquiétant. La consommation domestique stagne, à peine dopée de 2,2 TWh. Le résultat est paradoxal : pendant 407 heures, soit plus de 10 % du temps, l'électricité s'est vendue à des prix négatifs, tandis que des centrales nucléaires et des éoliennes déjà construites et financées devaient réduire leur production faute de débouchés. Dans ce contexte de surcapacité manifeste, le gouvernement a choisi, le 12 juin 2026, de lancer le plus vaste appel d'offres de l'histoire française pour l'éolien en mer. L'AO10 prévoit l'installation de 10 gigawatts supplémentaires — 5 GW posés, 5 GW flottants — avec un soutien public pouvant grimper jusqu'à 63 milliards d'euros sur vingt-cinq ans.
Pour Henri Wallard, polytechnicien et ancien directeur général de l'Andra, cette décision relève de la folie budgétaire et constitue une bombe à retardement financière dont les conséquences s'étaleront sur des décennies.
La logique économique de l'appel d'offres apparaît d'emblée inversée. La Commission de régulation de l'énergie avait pourtant conseillé la prudence : des appels d'offres progressifs et différenciés auraient maintenu la concurrence entre industriels et limité les surcoûts. Le gouvernement a préféré l'effet de masse, concentrant dix gigawatts en une seule attribution.
La durée des contrats a été allongée de vingt à vingt-cinq ans, malgré l'avis défavorable de la CRE, transférant ainsi une part croissante du risque commercial vers l'État et le contribuable. Le tarif de référence a lui aussi été revu à la hausse : fixé en moyenne à 100 euros le MWh, il dépasse largement l'objectif de 55 euros affiché dans la Programmation pluriannuelle de l'énergie pour l'éolien posé. Triple dérive donc, qui cumule volumes gonflés, délais allongés et contraintes de prix desserrées, dans un mécanisme de contrat pour différence où l'État garantit un revenu aux producteurs quoi qu'il advienne des prix de marché.
Le plafond de soixante-trois milliards d'euros autorisé par la Commission européenne révèle l'ampleur du pari. Henri Wallard, qui avait calculé un soutien potentiel d'environ trente milliards dans un scénario de prix bas, constate avec stupéfaction que Bruxelles a validé le double. Les défenseurs du dispositif objectent que les producteurs devront reverser des sommes à l'État si les prix du marché dépassent le tarif garanti. Mais cet argument, selon Wallard, est contradictoire : « Pour favoriser l'électrification, nous avons besoin d'une électricité abondante et bon marché. On ne peut pas justifier le dispositif en pariant sur des prix élevés ! » La France se retrouve ainsi piégée dans une logique schizophrène, souhaitant à la fois des tarifs bas pour encourager la consommation et des tarifs élevés pour rentabiliser ses contrats d'achat.
Le gouvernement invoque le vieillissement du parc nucléaire et les retards des EPR2, qui n'entreront pas en service avant 2040, pour justifier cette anticipation massive. Certains réacteurs devront en effet être arrêtés, et si la consommation repart fortement, de nouvelles capacités seront nécessaires. Mais cette argumentation néglige la marge de manœuvre colossale dont dispose déjà le pays. Les 51 TWh exportés en six mois, combinés aux 12 TWh de production modulée, montrent que le système fonctionne avec une surcapacité abyssale. Les onze parcs éoliens envisagés produiraient près de 47 TWh par an, soit presque l'équivalent des exportations semestrielles record. Autant d'électricité qui risque de s'ajouter à un stock déjà plein, faute que les véhicules électriques, les pompes à chaleur, les électrolyseurs d'hydrogène vert ou les centres de données n'aient encore matérialisé la demande espérée.
Ajouter 10 GW sans avoir sécurisé ni les usages ni les lignes de transport nécessaires ne fera qu'aggraver les 407 heures de prix négatifs déjà enregistrées, transformant l'abondance en gaspillage structurel.
Au-delà du déséquilibre économique, le calendrier politique de l'AO10 éveille les soupçons. L'appel d'offres a été lancé en juin 2026, avec une attribution prévue en février 2027, en plein cœur de la campagne présidentielle. Une fois les contrats signés, le prochain exécutif sera placé devant le fait accompli, engagé pour un quart de siècle sur des décisions qu'il n'aura pas prises. La Programmation pluriannuelle de l'énergie a été adoptée par décret, court-circuitant le débat parlementaire, et les recommandations de la CRE, autorité indépendante pourtant chargée de veiller à la saine gestion du système électrique, ont été systématiquement écartées.
Cette concentration de décisions irréversibles dans une période de transition politique, cette volonté de verrouiller l'avenir énergétique du pays avant que les électeurs ne se prononcent, interroge la sincérité des motivations officielles. Pourquoi une telle précipitation, alors qu'aucune urgence technique ne justifie d'attribuer ces contrats en février 2027 plutôt qu'après la présidentielle ? Pourquoi ignorer les avertissements de la régulation indépendante pour se lancer dans le plus coûteux appel d'offres renouvelable jamais organisé ?
L'hypothèse d'une corruption politique, au sens large du terme, mérite d'être examinée sans naïveté. Non pas nécessairement au sens pénal de pots-de-vin ou de détournement de fonds, mais dans cette forme plus insidieuse de capture de l'État par des intérêts industriels et financiers. L'usine Siemens Gamesa du Havre, qui fabrique des pales et assemble des nacelles d'éoliennes, a vu son extension inaugurée quelques jours seulement après le lancement de l'AO10.
La coïncidence des calendriers n'est pas en soi une preuve, mais elle illustre la promiscuité entre décisions publiques et intérêts privés. Le gouvernement brandit l'argument de l'emploi, pourtant Wallard le démonte avec une lucidité implacable : une vraie politique industrielle ne consiste pas à engager des dizaines de milliards d'euros de subventions publiques pour créer artificiellement des commandes. Il faut regarder le contenu industriel réellement français, la compétitivité de la technologie, la pérennité des débouchés. Sinon, on finance des emplois parce que l'État s'engage à acheter la production, non parce qu'elle répond à un besoin économique avéré.
Dans ce schéma, les entreprises du secteur bénéficient d'un marché captif garanti sur vingt-cinq ans, tandis que le risque est entièrement socialisé. Les profits sont privés, les pertes sont publiques. Cette asymétrie, qui caractérise bien des dérives de la dépense publique contemporaine, trouve ici une expression particulièrement éclatante.
De plus, le mécanisme des contrats pour différence, qui fixe un prix garanti indépendamment des fluctuations du marché, crée une rente prévisible et sécurisée sur le long terme. Or les rentes de cette nature attirent naturellement les appétits des fonds d'investissement, des banques et des conglomerats industriels qui savent valoriser des flux de trésorerie garantis par la signature de l'État. La décision de concentrer 10 GW en une seule fois, plutôt que de les répartir sur plusieurs appels d'offres concurrentiels, favorise les acteurs déjà installés et les consortiums les plus puissants, au détriment des nouveaux entrants et de la baisse des prix que la concurrence aurait imposée. La fixation d'un tarif moyen 100 euros le MWh, supérieur aux objectifs antérieurs, laisse une marge confortable aux opérateurs.
L'allongement à vingt-cinq ans, enfin, immunise ces mêmes opérateurs contre les aléas du marché sur une durée qui dépasse largement les cycles économiques et politiques usuels. Chacune de ces décisions, prise isolément, peut s'expliquer par des considérations techniques ou industrielles. Leur cumul, dans un contexte de surcapacité avérée et contre l'avis de la régulation, dessine le portrait d'une politique publique détournée au profit d'intérêts particuliers.
Wallard ne prétend pas connaître les intentions de chacun. Mais il observe que l'effet de verrouillage est évident. Une décision de cette ampleur, qui engage le budget de l'État sur un quart de siècle, devrait intervenir après un débat politique clair et une actualisation des scénarios de RTE. Or elle est précipitée dans la précipitation d'une fin de mandat, par décret, en écartant les garde-fous réglementaires. La prudence budgétaire commanderait d'attendre. La prudence démocratique commanderait de consulter. Ni l'une ni l'autre n'ont été respectées.
C'est la continuation du principe néoliberal en général et macroniste en particulier: piller l'Etat au profit du grand capital, un système que nous subissions depuis l'arrivée de Macron à l'économie sous Hollande, et auquel participent l'ensemble des institutions du fait des bénéfices qu'en tirent leurs cadres dirigeants.
 

 

samedi 18 juillet 2026

Paris : Jean-Marc Restoux, SDF star de Saint-Germain-des-Près laisse sa chaise vide (2012)

 SOURCE https://www.leparisien.fr/paris-75/paris-75006/le-sdf-star-de-saint-germain-laisse-sa-chaise-vide-09-04-2012-1946379.php

C'était une figure atypique du quartier des intellectuels et des people. Jean-Marc Restoux, le SDF candidat aux dernières municipales, est mort mercredi à l'âge de 58 ans.

Le 9 avril 2012 

Dix-sept ans qu'il faisait la manche sur le même carré de bitume, entre le Café de Flore et les Deux Magots, à l'ombre d'un kiosque à journaux. Toujours la même rengaine : « Auriez-vous 2 ou 3 â?¬ s'il vous plaît? » Les habitués de Saint-Germain-des-Prés (VIe) ne l'entendront plus. Depuis presque une semaine, la chaise de Jean-Marc Restoux est vide. Ce clochard, figure du boulevard chic et touristique, était malade ces derniers temps. Il est mort mercredi à l'âge de 58 ans.

La nouvelle s'est vite répandue autour de sa « place ». Le marchand de journaux a recueilli â?? temporairement â?? les deux chiens qui l'accompagnaient. Là où il plaçait sa coupelle, quelqu'un a déposé dans un vase un bouquet de roses blanches. Une main anonyme, sur le dossier de sa chaise en fer, a aussi collé ce message : « Jean-Marc est parti pour son dernier voyage. Ce n'est pas qu'il n'a pas eu le temps de vous dire au revoir mais le devoir l'appelait. Adieu à tous ceux qui l'aiment. »

Tous les riverains ne l'aimaient pas, mais tous connaissent son nom : Jean-Marc Restoux avait prêté sa barbe et sa gouaille à la cause des mal-logés. Allant jusqu'à se présenter, en 2008, aux élections municipales dans le VIe arrondissement. Son slogan de l'époque â?? « Un autre son de cloche » â?? tinte encore aux oreilles de certains riverains. Ils avaient été 577 à lui donner leur voix. Soit près de 4% des suffrages, et une heure de gloire dans les médias.

Vidéo. En 2008, Jean-Marc Restoux nous présentait sa liste «Un autre son de cloche»

« Mais, attention, ce n'était pas un gentil! Il avait fait le ménage dans le quartier pour qu'aucun autre SDF ne vienne empiéter sur ses plates-bandes. Il s'imposait, prévient un commerçant. Je l'ai toujours vu là, il demandait de l'argent sans relever la tête de son journal. »

L'homme aimait noircir les mots fléchés, feuilleter des magazines spécialisés dans l'immobilier de luxe, boire du bordeaux sur sa chaise et un café au Québec, le petit bar qui fait face aux grandes brasseries.

« Il disait que, tous les matins, je lui faisais la morale, mais il revenait quand même, lâche le patron. Il s'en foutait de ce que je lui disais. Moi aussi. Mais quoi? On s'était habitués. »


Jean-Marc, sous sa barbe blanche, en disait peu sur son histoire. « Je préférais le titiller sur la politique, il tapait sur tout le monde! rigole Dédé de Montreuil, riverain et mémoire de Saint-Germain-des-Prés. Les gens l'aimaient bien. Ils lui donnaient des vêtements. » Certains hasardent que la manche, dans le quartier, « rapportait pas mal ». En 2006, Jean-Marc Restoux avait aussi planté une tente sur le canal Saint-Martin, avec les Enfants des Don Quichotte, puis l'association Emmaüs lui avait trouvé une place dans un hôtel social, rue de Buci (VIe). « Il était bien là-bas, mais il ne voulait pas abandonner son mode de vie : il continuait de faire la manche, note Dédé de Montreuil. Quelque part, il était libre. »

La CIA derrière le djihadisme européen

 


La Olimpiada Popular de 1936 que no pudo ser

 

Se cumplen 90 años, y aquí empezó todo. Aquel 19 de julio de 1936 se anunciaba la gran parada y el desfile inaugural. Más de 5.000 atletas representando a 23 delegaciones llegadas de todo el mundo, junto a 3.000 folcloristas que debían participar en un grandioso festival dirigido por el compositor Enric Morera. Más de 20.000 personas de distintas delegaciones y países se encontraban en Barcelona, alojadas en instalaciones hoteleras, entidades sociales y sindicales, deportivas y también casas particulares.

Andrés Lima, en la premiada obra de teatro 1936, explica muy bien que aquí empezó todo: el golpe militar contra los valores e instituciones de la Segunda República y la Guerra de España, los bombardeos sobre población civil y campo de experimentación de la maquinaria militar de Hitler y Mussolini. Era el preludio de la Segunda Guerra Mundial.

La cita de Barcelona quería ser una respuesta genuina del deporte popular internacional y antifascista a los Juegos Olímpicos que el régimen nazi, con la complicidad del COI, preparaba para su inauguración en Berlín del 1 al 16 de agosto. Juegos que fueron utilizados como una poderosa herramienta de propaganda de la Alemania nazi, para promover la ideología de la «raza aria», y un escaparate de las proclamas belicistas y expansionistas de Hitler.

Barcelona y Berlín habían competido, cinco años antes, por la organización de los XI Juegos Olímpicos. Barcelona disponía de buenas credenciales, como la exitosa organización de la Exposición Universal de 1929. La proclamación de la II República en abril de 1931 decantó al Comité Olímpico, dominado por aristócratas y terratenientes, a escoger la ciudad de Berlín. Pero en 1935 ya se habían proclamado las leyes racistas de Nuremberg. Y en 1936 Hitler y Mussolini, el nazismo y el fascismo gobernando en Alemania e Italia, suponían más que una amenaza a los pueblos de Europa, y también del mundo.

Por esta razón, la propuesta de hacer la Olimpiada Popular en Barcelona constituía una respuesta democrática y antifascista, un encuentro a favor de la paz y contra la guerra que catalizó y se propagó rápidamente. Una iniciativa de las organizaciones deportivas de base, de los sindicatos y de los partidos de izquierdas en Europa que galvanizaron en propuestas unitarias a favor de una olimpiada popular y cultural, favoreciendo la participación de las mujeres en el deporte y una defensa de la diversidad cultural de la humanidad.

El president de la Generalitat, Lluís Companys, asumió la Presidencia de Honor del Comité Organizador. Los gobiernos de la República española, de la República francesa y del Govern de la Generalitat aportaron la financiación. Un potente movimiento asociativo deportivo y cultural se puso en marcha, así como la organización de comités de apoyo de barrios populares de Barcelona, de las principales ciudades de Catalunya y de otras ciudades y federaciones de todo el Estado.

Barcelona vibraba durante aquellos días previos. En la Rambla de Santa Mónica, donde tenía la sede el Comité Organizador, se ultimaban todos los preparativos, deportivos y culturales, y se daba la bienvenida a las delegaciones internacionales que desfilaban por las Ramblas. Mercedes Núñez se multiplicaba haciendo gestiones en distintos idiomas; Marina Ginestà, otra organizadora muy joven, se aprestaba para las crónicas periodísticas. María Salvo, voluntaria olímpica con dieciséis años, igual que Francesc Boix, fotógrafo de la misma edad, participaban, como cientos de jóvenes, en la organización de la gran fiesta deportiva y cultural internacionalista. María fue una de las homenajeadas en el año 2017, junto con los hermanos Cánovas, nadadores.

El día 18 de julio, Pau Casals realizaba en el Palau de la Música el último ensayo de la Novena de Beethoven para el concierto inaugural que debía celebrarse al día siguiente en el Teatre Grec. Decenas de deportistas entrenaban en el estadio de Montjuïc. Las noticias se extendieron como la pólvora. El golpe militar iniciado el 17 de julio en el entonces Protectorado español de Marruecos, y la sublevación de manera simultánea en las ciudades de Melilla, Ceuta y Tetuán, interrumpieron toda la labor organizativa.

Pero la noche del 18 al 19 de julio el Ciudad de Barcelona todavía trasladaba a cientos de personas de Palma a Barcelona. Más de 600 deportistas, representantes de asociaciones culturales, rondallas, ateneos y orfeones. Cuando llegan a Barcelona, la guerra ya había comenzado. No pudo atracar hasta el día 23. La Olimpiada se suspendió, y muchos de los participantes no pudieron regresar a la isla hasta tres años más tarde. Algunas, como Llibertat Picornell, salvaron la vida. Como su hermana Aurora, Aurora Picornell, que apoyaba la expedición olímpica. Pero se quedaron en Palma ante la amenaza latente del golpe y fueron asesinadas por los fascistas.

Otras personas salvaron la vida por encontrarse en Barcelona. José Barón, nacido en Gérgal, pero que vino desde Melilla seleccionado para competir en la Olimpiada, se convirtió en resistente. Murió en combate contra las tropas nazis en París, en 1944, formando parte de la Agrupación de Guerrilleros Españoles. Tenía veintiséis años, y en Francia es recordado como héroe de la liberación de París.

También el joven Francisco Pradal, que llegó a Barcelona el 17 de julio procedente de Melilla. Se incorporó al ejército popular en defensa de la República, y posteriormente en la resistencia. Fue el primer guía de pasos de frontera del PCE. Actualmente tiene una placa que recuerda su actividad en las rutas del maquis. Entre Camprodóm y la Vall de Vianya.

En Barcelona también se encontraban muchos atletas extranjeros que habían venido para participar en la Olimpiada Popular. Giles Tremlett[1] titula el primer capítulo de su libro sobre las Brigadas Internacionales así: «Bienvenidos a los Juegos. Barcelona, 19 de julio de 1936». Corría el verano de 1936 y Muriel Rukeyser, joven poeta y escritora estadounidense de veintidós años, conoce en Portbou a los jóvenes deportistas suizos y húngaros que se dirigían a Barcelona. Lo relata en su precioso libro Savage Coast («Costa Brava»).

La bibliografía existente también nos recuerda que en Barcelona ya se encontraban voluntarios de países como Italia, Alemania o Polonia, que habían llegado a España huyendo de la persecución nazi y fascista.

El cartel original de la Olimpiada fue diseñado por Fritz Lewy, judío alemán exiliado del régimen de Hitler. El himno fue compuesto por Josep Maria de Segarra con música del compositor Hans Eisler, colaborador de Bertolt Brecht, también huido de Alemania cuando Hitler llegó al poder.

Los primeros extranjeros que lucharon en el bando republicano fueron exiliados procedentes de Alemania o de la Italia fascista. En agosto de 1936, con algunos de estos efectivos se constituyó la centuria Thälmann, formada por comunistas alemanes y austriacos expatriados que se integraron en la columna 19 de julio del PSUC. Le siguieron los anarquistas italianos exiliados en Francia que formaron en la columna Ascaso y otros en el grupo internacional de la columna Durrruti.

Estos voluntarios y centenares de deportistas fueron los primeros en abrir paso al movimiento de las Brigadas Internacionales, que de forma organizada empezaron a llegar de diferentes países del mundo. De todos los continentes. Les recordamos y homenajeamos cada final de octubre en el monumento de la Rambla del Carmel. También lo hacemos en la Cursa Lluís Companys en el Estadio Olímpico.

Pero debemos hacer mención especial a las mujeres, algunas ya citadas, y con nombre propio. A ellas debemos un especial reconocimiento.

Como Mercedes Núñez Targa, barcelonesa, comprometida con el mundo cultural y asociativo barcelonés (el Ateneu Enciclopèdic Popular, Amics del Sol y el Club Femení i d’Esports de Barcelona). Implicada en la preparación y organización de la Olimpiada Popular, siguió también el camino del exilio, formando parte de la resistencia en Francia, y siendo detenida y deportada al campo de concentración de Ravensbrück.

Como Carmen Crespo, que tenía diecinueve años cuando se despertó en el Hotel Olímpico de la plaza de España aquel 18 de julio. Formaba parte del equipo de Francia, pero con orígenes de Teruel. Anarquista y deportista. Combatió en el frente de Aragón. Murió en Caspe, destrozada por el impacto de una bomba en 1937. Tenía veinte años.

Como Marina Ginestà, periodista y organizadora de la Olimpiada, nacida en Toulouse. Protagonizó una fotografía mítica, vestida de miliciana con diecisiete años, de la JSUC. Hans Gutmann, un fotógrafo alemán que vino para cubrir la Olimpiada, la inmortalizó en la terraza del Hotel Colón. Marina sufrió el exilio y los campos de concentración.

Como Margot Moles, nacida en Terrassa, pero formada en el atletismo en Madrid. Fue la deportista más conocida de la República. Obtuvo la medalla de bronce en lanzamiento de disco en las Olimpiadas Obreras de Anvers, de 1937. Fue condenada al ostracismo durante el régimen franquista y su nombre borrado de la historia.

Son algunos ejemplos de mujeres comprometidas y deportistas, imborrables. Míriam García ha puesto rostro y nombres a los voluntarios y voluntarias de distintos países y lugares, con alta acreditación deportiva y de compromiso internacionalista, que llegaron a Barcelona[2].

Brésil: l'évangélisme fait perdre au foot

 

I want to highlight a fascinating observation by geopolitical analyst Elvin Calcaño. You can find his work on YouTube and X (links below), but I wanted to share this specific reflection in full:

In Brazil, they are attributing the decline of their national football team to the rise of evangelicalism. And I don’t find it far-fetched to think so. For the following reasons:

  1. Brazilian football had an identity rooted in the exuberance, festivity, and color of a culture born from the syncretism between Catholicism and religious imaginaries of African origin. When Brazil dominated the World Cups, its players would arrive at the stadiums singing samba and playing Afro-Brazilian drums. The game on the pitch was nothing more than an extension of the celebration. But that’s how it was when the players were Catholic and practitioners of Afro-Brazilian syncretism. Today, Brazil’s players are mostly evangelical. And evangelicalism, given its dispensationalist framework and closed eschatology, expels all forms of syncretism: of diversity. In other words, it kills the party football. The current players of the Brazilian national team arrive at matches praying... Now, playing the drums and invoking the saints of Afro-Brazilian syncretism is devil’s work. It’s very frowned upon. They’ve become sad, martial, and predictable. Both in their lives and on the pitch.

  2. In Catholicism, when one makes a mistake or things go badly, one must reflect and seek causes to improve. In evangelical eschatology, everything is already written. If they win the World Cup, it’s because God willed it so. And if they lose disastrously, as they are now, it’s because God’s times are perfect... Under such conditions, the player is never ultimately responsible for poor results. They seek to win and improve, but always thinking that whatever happens, everything is in God’s hands, who determines in advance what will happen.

  3. The evangelicalism that reaches Brazil (and the rest of Latin America) is individualist. It’s a religiosity that combines the Calvinist notion of individual effort as devotion to God with neopentecostal prosperity theology. The evangelical prioritizes the individual over the collective. Salvation is for each one. The Brazilian football of Pelé, Garrincha, Zico, Ronaldo, Romário, Rivaldo, and Ronaldinho (when Brazil was unbeatable on the pitch) had a deeply collective component, both in its tactical and aesthetic aspects. Something very difficult to cultivate today in evangelical players who see themselves as individual actors, each in pursuit of their private salvation.

  4. Evangelicalism is severe and punitive. While the Catholicism (syncretic) that prevailed in Brazil was open and nuanced. This fosters creativity and the search for different options. The Brazilian footballer of jogo bonito was above all creative. He saw closed matches as something to overcome by creating and inventing plays. Today, with evangelical players, the Brazilian national team looks predictable and unimaginative.

In short, I invite you to follow the debate underway in Brazil today regarding what they consider the harmful effects of evangelicalism on the identity of their football. Because that debate can be extrapolated to many other areas of that society. And, therefore, to any other Latin American country where evangelicalism has replaced the Catholic (syncretic) matrix as the majority religiosity. In the end, these discourses of hate, democratic hollowing-out, and destruction of the public that we see in our countries don’t come from nowhere.

It might be tempting to dismiss this as a trivial sports anecdote, but I would argue it is anything but. This cultural shift is a direct reflection of a much wider geopolitical process driven by US-led imperialist interference across Latin America and the Caribbean.

This ideological displacement did not happen by accident; it was structurally encouraged starting in the 1970s to counter the more socialist-oriented Catholic Liberation Theology that was rapidly gaining traction across the continent. From an imperialist perspective, this cultural engineering has been highly "successful," albeit to varying degrees depending on the country in question.

I explore this exact dynamic in my latest essay on the new Latin American Far-Right [worldlinesletter.substa…], but I also highly recommend this excellent episode by La Base Latinoamerica on the geopolitical role of evangelicalism in the region [youtube.com/watch?v=dir…]. And here are the links to Calcaño’s X (x.com/elvin_calcano24/s…) and YouTube channel (youtube.com/@ElvinCalca…).

Les balles du 14 juillet 1953

 


vendredi 17 juillet 2026

Annie LACROIX-RIZ - CHOIX DE LA DÉFAITE ET FASCISME FRANÇAIS : le grand capital dans les années 1930

 


Raison, discussions et un conte (Ritwik Ghatak, 1974)

  

 

Calcutta. Neelkhanta, un écrivain réfugié du Bangladesh, ayant œuvré pour la réunification, sombre dans l'alcool. Sa femme et son fils l'abandonnent. Privé de domicile, il vagabonde en compagnie d'un jeune chômeur, d'une réfugiée et d'un ancien professeur. Assis dans les squares et les parcs, ceux-ci discutent de l'avenir de l'Inde et de problèmes artistiques. Neelkhanta se décide pourtant à revoir sa femme dans le village où elle exerce le métier d'institutrice. La campagne est en proie à des heurts entre policiers et militants naxalites. Au cours d'un affrontement, Neelkhanta est malencontreusement abattu.

Souffrance au travail dans le service public. Sortir du silence. Entrer en résistance (Christelle Mazza, 2026)


Dans l’ombre de la « Grande Société », de l’usine au métavers, de l’industrialisation à l’IA, le monde du soin a progressivement cartographié la détérioration pré occupante de la santé mentale des travailleurs. De manière inversement proportionnée, plus la souveraineté se dématérialise et la science progresse, plus l’ordre social se désagrège. 

Parmi ces indicateurs, celui de la souffrance au travail des fonctionnaires reste savamment occulté. Mais n’y aurait-il pas un lien entre la clinique du service public et l’effondrement démocratique de notre pays ?

Que nous révèlent les symptômes affectant le travail public sur l’État de droit ?… 

Alors que l’exception d’urgence est devenue la norme, l’actualité met au jour une quantité effrayante d’atteintes à la probité jusqu’au plus haut sommet de l’État : corruption, détournement de fonds, conflits d’intérêts, privilèges, dogmatisme, libéralisme autoritaire… Nous assistons à l’un des braquages les plus pernicieux du siècle, au préjudice du peuple. 

Au fil de ses interpénétrations avec le marché et de l’avidité illimitée de certains acteurs, l’État de droit, fragilisé, cohabite désormais avec d’autres ordres, dont celui de la criminalité organisée. 

Fonctionnaires, il devient urgent d’entrer en résistance. L’action devra passer par l’éveil d’une conscience juridique et politique pour retrouver État de droit, dignité humaine et éthique. 

La démocratie est en danger : nous sommes tous concernés.

L’auteure : Christelle MAZZA

Diplômée en linguistique, sciences politiques (IEP Strasbourg) et droit (Université Robert Schuman Strasbourg et Université Aix-Marseille), major du concours d’entrée à la profession d’avocat en 2004 (Strasbourg), Christelle MAZZA exerce le droit de la fonction publique et le droit pénal du travail depuis janvier 2006. Elle est inscrite au Barreau de Paris où elle exerce au sein du cabinet Outrenoir qu’elle a fondé en mars 2008.

Sa connaissance du service public français et des administrations internationales lui a permis de développer une expertise reconnue dans le domaine du droit de la fonction publique, des droits humains et de la restructuration du service public, en particulier des phénomènes liés de souffrance au travail et de harcèlement moral institutionnel. Consciente du déséquilibre procédural majeur les affectant dans leurs démarches de carrière face à l’État et des sujets hautement sensibles auxquels ils peuvent être confrontés, Christelle MAZZA a développé une expertise pointue au soutien des lanceurs d’alerte de la fonction publique dans le secteur régalien (Police, Justice, Éducation nationale, Recherche et Affaires étrangères), hospitalier (crise hospitalière et hospitalo-universitaire), ainsi que sur les territoires (favoritisme, concussion, prise illégale d’intérêts, corruption…).

Christelle MAZZA, préface de Christophe Dejours, Souffrance au travail dans le service public. Sortir du silence. Entrer en résistance, éditions Du Puits Fleuri, janvier 2026

"Souffrance au travail dans le service public", de l'avocate Christelle MAZZA

Moebius (1996) y la ciencia ficción argentina

Y llegamos a 1996, en donde tenemos que volver a nombrar a Gustavo Mosquera R., porque es el año en que se emplean formas narrativas totalmente nuevas en nuestro país, es el año del estreno de Moebius, una obra fundamental, completamente revolucionaria, de ciencia ficción, y de un alto nivel de complejidad, tanto argumental, referido a lo simbólico y a lo filosófico, como a lo técnico y lo artístico. Las cámaras que se usaron, el ingenio en la ejecución, la valentía de encarar un proyecto de semejante envergadura. La cinta rezuma el esfuerzo de todo el equipo para sacarla adelante. Recomiendo que, después de verla, ya que está subida a YouTube, miren también el making of, que lo tiene el mismo canal.
En un momento se ve cómo laburan con un back projecting, técnica utilizada por Stagnaro en Pizza, birra, faso, en la escena del Obelisco, para mostrar a la ciudad desde arriba. El back projecting o retroproyección es una técnica un poco obsoleta, usada inicialmente en los años ‘30, ‘40, y consiste en una imagen pregrabada para evitar el uso del croma y no tener que elaborar la escena en posproducción.
Cuando vi cómo trabajaban con el back projecting en Moebius, moviendo el vagón del subte, inmediatamente se me vino a la mente el making of de la escena del tren de El eternauta, con un tremendo salto tecnológico, en donde se utilizó StageCraft, un sistema de producción virtual que emplea un enorme set circular, inmersivo, de pantallas LED de altísima resolución.
Años antes, Mosquera tenía en mente hacer Parque Chas, una historieta escrita por Ricardo Barreiro y dibujada por Eduardo Risso. Proyecto que no pudo llevarse a cabo. Moebius se basó en el cuento de Armin Joseph Deutsch, publicado en Argentina por primera vez a mediados de 1969 en la revista Nueva dimensión, con el título Un túnel llamado Moebius. En los ‘70, la Editorial Acervo lo incluyó en una antología y en 1996 la revista Axxón lo publicó nuevamente….
 

 

 

Le Prolétaire vivant, 1925 et 1962

 

El largo poema, titulado El proletariado volador, fue escrito en 1925 por Vladimir Maiakovski. Está ambientado en 2125 y trata sobre una gran batalla aérea con rayos de la muerte y armas similares entre el proletariado soviético y las fuerzas burguesas norteamericanas. Estas últimas llevan la delantera hasta que los mismos trabajadores norteamericanos se rebelan contra su gobierno. El futuro imaginado por el poeta es puro bienestar y ultratecnología. Las máquinas realizan todo el trabajo y los ciudadanos se dedican al ocio.


 


Le poète Vladimir Maïakovski s’empare du courrier de la boîte aux lettres dans son appartement communautaire. Il commence à examiner son contenu. Les unes des journaux sont émaillées de communiqués sur des préparatifs de guerre partout dans le monde. Colère et douleur envahissent le poète à la pensée d’une possible guerre. Mais petit à petit, le désespoir se mue en certitude de la victoire finale de la raison sur la barbarie militariste. Maïakovski déploie alors un croquis. En repoussant les limites du cadre, il le transforme en grand format et démontre l’ampleur de son projet : la réalité du XXXème siècle. Ce film d’animation s’inspire du Prologue et de la 2ième partie (le futur mode de vie) du poème de Vladimir Maïakovski « Le Prolétaire Volant » (1925), complété par des passages de son scénario « Comment allez-vous ? » (1926). Alexandre Galitch écrivit des vers complémentaires.
https://www.kinoglaz.fr/index.php?page=fiche_film&lang=fr&num=9763 

Djamilia (Irina Poplavskaïa, 1968)


 

Le Bonheur d'Assia (Andreï Kontchalovski, 1967)


 

 
 

Le Chemin de la vie (Nikolaï Ekk, 1931)

 

 

Chanson de Le Grand voyage cosmique (Valentin SELIVANOV, 1974)

 

 
Tu me crois ?

J'ai vu un jour en hiver,
Des buissons de lilas tout fleuris
Comme au beau mois de mai.
Tu me crois, dis-moi ?
Tu me crois, ou pas ?

Je te crois, bien sûr !
Comment pourrais-je en douter ?
Je les ai vus moi aussi,
Ce sera notre secret,
Notre secret, à nous !

Et j’ai vu récemment,
Dans les branches des pins, la lune
S’égarer et s’assoupir.
Tu me crois, dis-moi ?
Tu me crois, ou pas ?

Je te crois, bien sûr !
Je l’ai vue, moi-aussi,
Hier soir par la fenêtre,
Ce sera notre secret,
Notre secret, à nous !

Et la nuit des étoiles filantes,
J’ai vu dans les cieux
Deux étoiles filer côte à côte.
Tu me crois, dis-moi ?
Tu me crois, ou pas ?

Je te crois, bien sûr.
Comment pourrais-je en douter ?
Je les ai vus moi aussi.

Ce sera notre secret,
Notre secret, à nous !

 

Ces veinards des années 60 ( Galina DOLMATOVSKAIA, 2012)

 https://www.kinoglaz.fr/index.php?page=fiche_film&lang=fr&num=7549

mercredi 15 juillet 2026

El Núcleo del Sistema Financiero no es el Banco, es el Estado


El núcleo del sistema financiero NO es la creación de dinero, ni la generación de intereses; cualquier institución puede hacerlo, hasta supermercados. Ni los "mercados", lugar de compraventa masiva de productos, que son objeto de seguridad nacional y que están intervenidos por los estados. Es la Garantía y la Confianza de pago. Y estas solo las dan las armas.

Marcaros a fuego: El núcleo del sistema financiero es el "deber de pago" en "moneda legal" y el "cobro de deudas". No es el Banco, es el Estado.

El beneficio de la creación de dinero es inmediato, instantáneocrear dinero para otros es crear dinero para sí mismo. Es estúpidamente simple. La única condición para que este beneficio se realice es que haya una obligación efectiva de deber de pago, y para ello es indispensable un ejército, tome la forma que tome. 



Deber de Pago en Moneda Legal


El Deber de Pago en Moneda Legal (conocido simplemente como 'deber de pago' y malobviando la segunda parte, 'moneda legal', dos conceptos indisolubles), es la Obligación del deudor con un acreedor. La importancia de mencionar 'en una moneda legal' es necesaria. Las complicaciones de no definir el deber de pago son infinitas. Porque si no, la deuda se podría saldar con la ejecución de garantías, como los avales de las hipotecas. O con el uso de monedas no legales, no reguladas o no convenidas. O un conjunto variado de monedas. O productos financieros... 

Mientras que el deber de pago (identidad, integridad, tiempo y lugar de la obligación) lo puede establecer una institución privada, hoy en día el despliegue de una moneda legal solo la ejercen los Estados; por medio de  reglas comunes, leyes, y la coerción, que asegura el cobro de deudas en la moneda establecida.

Sin un "deber de pago" tendríamos una moneda fallida. Se podría, simplemente, no devolver un depósito o un crédito. Se podrían conceder indefinidos créditos sin tener que devolverlos (como sucede con los estados y sus instituciones, o las élites financieras). Llegaríamos a lugares absurdos como en la el billete del quintillon de dólares. Entre medias tendríamos las hiperinflaciones como la mítica de Weimar en 1923 o las más modernas de Rusia, Venezuela o Argentina o los QE iniciados por D. Trump en 2015. 

La "moneda legal" es la requerida por un estado para realizar sus intercambios. Sin una moneda legal, una persona con deudas simplemente podría escoger otra moneda para comerciar, acumulando deudas en varias divisas (como ya hacen las élites trasnacionales). O podría cambiar a su antojo los intereses de los préstamos (los prestamistas). O establecer garantías abusivas. O podría acaparar todo el dinero sin dejar nada disponible para el resto (como sucede con las criptmonedas). 

O podría crear su propia moneda, con sus propias reglas y sistemas, y solicitar el intercambio en la misma, llegando a crear contrapoderes, aspiración de las monedas sociales. 

El que la moneda sea legal es una garantía de intercambio en unas condiciones iguales para todos los usuarios y sujetas a fiscalización (verdad, justicia, reparación) y auditoría pública.


Cobro de Deudas


Para que este sistema de intercambios sea efectivo, para que no ocurran distorsiones como las mencionadas, para que se devuelvan deudas, se liquiden garantías, se eviten robos y fraudes..., es necesario un Sistema Organizado de Cobros Efectivo. Un sistema que de Garantías a los usuarios de mantener: el valor de su dinero, compras y ventas, intercambios, préstamos, deudas y depósitos. 

Nada de se esto sería posible si no se debiera pagar; lógico. Y a demás pagar de un modo Efectivo. Es decir, un sistema que reconozca los derechos de las partes, arbitre entre las mismas, corrija los errores y subsane problemas.

Un sistema de garantías se divide básicamente en:
- una parta que se encarga de lo administrativo: control/contabilidad, evaluación y arbitraje
- y otra parte de lo ejecutivo: intervención, cobro 

En la parte ejecutiva, una serie de funcionarios organizan los cobros voluntarios (por las buenas); los administrativos de la Hacienda y el Tesoro. O llamémoslo banca. Y otro, ejecutan las obligaciones de cobros (por las malas), Jueces y Policías; llamémolos ejército.
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Un Sistema sin igualdad ni justicia

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Obviamente, la clave de bóveda, el elemento principal del sistema entero es el ejército; porque es el garante último. 

Un sistema administrativo de cobros, justo, dinámico, eficaz, sin una fuerza que ejecute la obligación, no es garante del sistema porque no podrá hacer frente a los abusos. 

Un ejército que garantice pagos y cobros, aunque sean injustos (estén des-ajustados, sean desigualitarios o fraudulentos), sí es garante de un sistema, porque podrá imponer tanto la justicia como la arbitrariedad; aunque sea con infinitos problemas. Y lo sabemos empíricamente, por la práctica, porque vivimos en sistemas de esta naturaleza.
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La clave es el ejército

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Un EJÉRCITO (tome la forma que tome, militar, policial, paramilitar, parapolicial, irregular, miliciano...) es lo que hace efectivo el sistema y evita robos, estafas, timos y fraudes. Un sistema organizado (social y sistemático) con 3 características: está legitimado y está legalizado, y es coercitivo. 

Legitimado - significa que es reconocido y aceptado por la mayoría social. Esta legitimidad puede venir de la religión, del terror violento o del contrato social. Un ejército ilegítimo, no elegido o no reconocido por las partes (ejército de ocupación, dictatorial,  paraejércitos, cárteles, bandas, sectas, facciones y guerrillas, etc...), será constantemente cuestionado, retado, hasta el punto de la confrontación disruptiva de convivencia; Guerra.

Legalizado - significa que se ajusta a un cuerpo normativo. Es decir, que las premisas de sus acuerdos se cumplen. Un ejército no legal, ilegal o alegal puede estar legitimado, pero no puede ser garante de intercambios, si no se ajusta a alguna legalidad. Será por definición arbitrario y no dará confianza. Será constantemente evitado.

Coercitivo - significa que usa la fuerza para obligar. Sin una fuerza coercitiva que asegure el cobro de deudas y evite delitos, no hay deber de pago ni moneda viable. Es la Garantía tras el préstamo, el argumento de confianza. Un ejército legal y legítimo que no puede hacer efectivo el cobro de deudas ni evitar robos, hurtos y abusos, no podrá establecer un deber de pago ni una moneda de curso legal... perderá confianza y será constantemente evitado. Esta es una de las razones de por qué fracasan constantemente las monedas sociales (no pueden hacer efectivo el cobro), o las criptomonedas (no evitan el delito). También de por qué fracasan las monedas nacionales de las periferias frente a la de la metrópoli: las perifericas no puede hacer frente a los abusos de las metrópoli.

Curiosamente tanto la soberanía del Estado, como las finanzas, tienen el mismo garante: el ejército.

El Beneficio de la creación de moneda


Puede haber muchas consideraciones, pero la forma más fácil de entender la creación de moneda y explicar, tanto su funcionamiento como sus características, es entenderla como mercancía: el dinero es un producto que se compra y se vende (a un precio, por supuesto). Tal es así que la deriva histórica ha llevado a las monedas, de estar referenciadas a patrones, como el oro, o el petróleo, a estar autorreferenciadas, es decir, autogeneradas y con valor intrínseco como notaciones contables de deuda-crédito, como explica la Teoría Monetaria Moderna. La divisa, dinero, moneda, tokens, criptos, lo llaméis como lo llaméis y tome la forma que tome; se convierte en un ente abstracto, un producto de la mente.

Como buen producto, se establece una competencia entre sus productores por ver quién ocupa el mercado. Las monedas compiten por la hegemonía mundial. En el plano internacional, las monedas hegemónicas se consideran monedas de Reserva. Actualmente, el Monopolio de la Reserva Mundial del Dólar es tal que supone el 60% de intercambios internacionales. También lo fueron el denario romano, el sólidus, dinar árabe, real de a ocho español, la libra esterlina, etc... 


Conclusiones


El núcleo del sistema financiero es el "deber de pago" en "moneda legal" y el "cobro de deudas". No es el Banco, es el Estado.

La gestión de deudas requiere de la existencia de un sistema organizado de contabilidad y cobros.

Para que un sistema financiero funcione, no es necesaria la equidad ni la justicia, pero sí la capacidad de coerción, de imposición de una norma.

El ejército, en sus múltiples formas, es el garante último del sistema financiero.

El beneficio de la creación de moneda es inmediato, y este privilegio será defendido con cañones.

La verdadera transmutación alquímica de los elementos es la transformación del plomo de los fusiles en el oro de la banca.

Como buen producto de la mente, el dinero puede llevar a la locura.

Salud! PHkl/tctca

Cristianos por el Socialismo

 

Marcos Fernández Labbé. Doctor en Historia, académico del Departamento de Historia de la Universidad Alberto Hurtado, centrado en Historia Intelectual y Política del catolicismo latinoamericano, e Historiografía.

Ciudad: Santiago, Valparaíso
Productor: Jóvenes religiosas, religiosos, sacerdotes, laicas y laicos de Chile
Personas Vinculadas: Gonzalo Arroyo, Alfonso Baeza, Roberto Bolton, Pablo Fontaine, Mariano Puga, Pablo Richard, Sergio Torres
Ubicación: Archivo Patrimonial de la Pontificia Universidad Católica de Chile
País: Chile

“Ser cristiano es ser solidario. Ser solidario en estos momentos en Chile es participar en el proyecto histórico que su pueblo se ha trazado.”  
— La participación de los cristianos en la construcción del socialismo, 1971

“Este magisterio paralelo se manifiesta –entre otras maneras- en la difusión de una especie de catecismo popular, que no contiene sino un adoctrinamiento ideológico y político”
— Conferencia Episcopal de Chile, 1973

La victoria electoral de la Unidad Popular en septiembre de 1970 representó para un conjunto muy visible de cristianas y cristianos la posibilidad de concretar la trayectoria de politización por izquierda que –al menos desde la década de 1950– habían experimentado laicas y laicos, sacerdotes, religiosas y religiosos. Con experiencias como el Movimiento Católico Allendista articulado en la elección de 1964 e Iglesia Joven, protagonista de la Toma de la Catedral del 11 de agosto de 1968, uno de los objetivos centrales que se planteaban era, por un lado, la reforma interna de la Iglesia Católica, en términos de su democratización como institución; y por otro, el compromiso activo de la misma con los más desfavorecidos, alejándose por ello de su tradicional vinculación con las élites.

En abril de 1971, jóvenes religiosas, religiosos, sacerdotes, laicas y laicos unidos en lo fundamental por la experiencia de trabajo entre sectores populares y parroquias universitarias, fundaron el Secretariado Sacerdotal de Cristianos por el Socialismo, que poco más tarde se denominaría Cristianos por el Socialismo. Su intención inicial era apoyar explícitamente el cumplimiento del Programa de la Unidad Popular, sosteniendo que este gesto público de parte de agentes religiosamente inspirados permitiría superar la siempre amenazante tendencia al sectarismo de los partidos que constituían la coalición. De forma complementaria, se consideraban como un aporte cultural a las acciones del gobierno, en tanto en su diagnóstico la figura del líder religioso mantenía prestigio popular y serviría de legitimación de los cambios radicales que la construcción del socialismo implicaría.

Probablemente en términos político-doctrinales la característica central de Cristianos por el Socialismo fue la adopción –acrítica de acuerdo a sus contendores- del marxismo no solo como un método de análisis de la realidad, sino que como un programa de transformación de ésta, que asumía de forma histórica que la vía a través de la cual esa transformación se realizaría sería la de la revolución. En ese sentido, el eje de comportamiento político de gran parte de Cristianos por el Socialismo estuvo orientado hacia la Nueva Izquierda, de inspiración cubana y representada en Chile en gran medida por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria. Ello suponía, en la práctica, un distanciamiento tácito de los partidos tradicionales de la izquierda chilena, como el PC y el PS, así como una proximidad con el MAPU.

De forma evidente, ello supuso la convicción de que el uso de la violencia no solo era inevitable, sino también justificada. Tal y como la Conferencia del Episcopado latinoamericano había advertido en Medellín años antes (1968), existía en el Continente una “violencia estructural”, graficada en la existencia de vastos sectores oprimidos por pequeñas “burguesías herodianas”, es decir, administradoras de la riqueza latinoamericana en función de los intereses del imperialismo de los Estados Unidos. En ese cuadro, los y las cristianas comprometidas con la revolución debían hacer primar el amor como fundamento, un amor que bien podía tornarse violento en la liberación del oprimido de su opresión, así como del opresor de su pecado.

Entre el 23 y el 30 de abril de 1972 se desarrolló, en la sede de la UNCTAD de la ciudad de Santiago, el I Encuentro Latinoamericano de Cristianos por el Socialismo”, inaugurado por Clodomiro Almeyda, entonces Ministro de Relaciones Exteriores chileno; y sin la presencia de autoridades eclesiásticas del país. Con más de 400 personas congregadas, dio inicio a una seguidilla de iniciativas similares – realizadas con posterioridad en Canadá, Italia y España – que daban cuenta del alcance global que el movimiento de Cristianos por el Socialismo tendría a lo largo de la década de 1970, particularmente en el mundo del ecumenismo y las teologías de la liberación. En el curso del Encuentro presentaron informes de cada uno de los países del continente que ponían el acento en la realización de un diagnóstico de la correlación de fuerzas entre las distintas clases sociales y organizaciones orientadas hacia el cambio revolucionario o su obstaculización; así como reflexiones de naturaleza táctica y estratégica en torno a los modos de participación activa de las y los cristianos en el proceso. Del mismo modo, se compartió un cancionero con composiciones destinadas a rimar la doctrina cristiana con el ánimo revolucionario; y el teólogo peruano Gustavo Gutiérrez presentó una densa ponencia que, titulada “Marxismo y Cristianismo”, anotaba a este último como un verdadero motor utópico de la historia.

En su documento final que circuló rápida y masivamente a nivel nacional y continental, con intención apologética y polémica, se indicaba:

“El proceso revolucionario en América Latina está en pleno curso. Son muchos los cristianos que se han comprometido en él, pero son más los que, presos de inercias mentales y categorías impregnadas por la ideología burguesa, lo ven con temor e insisten en transitar por imposibles caminos reformistas y modernizantes. El proceso latinoamericano es un proceso único y global. Los cristianos no tenemos y no queremos tener un camino político propio que ofrecer. La comprensión de este carácter único y global hace compañeros y une en una tarea común a todos aquellos que se comprometen en la lucha revolucionaria.”

La experiencia chilena de Cristianos por el Socialismo llegó a su fin con el 11 de septiembre de 1973, que supuso la muerte, prisión, expulsión y exilio de muchos de sus miembros. Poco más tarde se publicó el Documento Episcopal –elaborado con anterioridad al Golpe de Estado– Fe Cristiana y Actuación Política, que en 100 puntos sometió a crítica no solo al movimiento, sino también a cualquier posibilidad de vínculo doctrinal o práctico entre catolicismo y marxismo, declarando de forma concluyente la proscripción del tipo de conducta ‑a fin de cuentas a su juicio cismática- que Cristianos por el Socialismo había representado. Así, ese vínculo entre la utopía cristiana de la igualdad y el fin del pecado, y la ideología modernizante y secularizante del marxismo se desenvolvió paradójicamente en un continente y un tiempo histórico en el que la revolución era un programa posible, y por ello, la historia latía como futuro.

Referencias

Libros y publicaciones asociadas: 

Cárcamo, U. Renovación eclesial y radicalización política 1964–1973. En Sanchez, M (Ed.), Historia de la Iglesia en Chile, Tomo V (pp. 203–235). Santiago: Universitaria.

Conferencia Episcopal de Chile (1973). Fe cristiana y actuación política. En Documentos del Episcopado. Chile 1970–1973. Santiago: Ediciones Mundo.

Díaz de Valdés, L. (2024). Bendecir la revolución. Cristianismo de izquierda en Chile, 1957–1973. Santiago: Ediciones UC.

Fernández, M. (2017). Un reino de este mundo: la controversia en torno a Cristianos por el Socialismo. Chile, 1970–1973. En Sanchez, M (Ed.), Historia de la Iglesia en Chile, Tomo V (pp. 149–200). Santiago: Universitaria.

Fernández, M. (2025). En la tormenta. Cristianismo y marxismo en Chile de la Revolución en Libertad a la fundación de Cristianos por el Socialismo, 1964–1971. Santiago: Ediciones UAH.

Ramminger, M. (2019). Éramos Iglesia…en medio del pueblo. El legado de los Cristianos por el Socialismo en Chile, 1971–1973. Santiago: LOM.

Otros enlaces:

Archivo Primer Encuentro Latinoamericano de Cristianos por el Socialismo en el Archivo patrimonial UC 

https://archivospatrimoniales.uc.cl/handle/123456789/64151

Cómo citar este artículo APA (7.ª edición):
Fernández Labbé, M. (2026, 19 de junio). Cristianos por el Socialismo. Modernismo Latinoamericano.
https://www.modernismolatinoamericano.org/cristianos-por-el-socialismo/

 


Fidel Castro en Chile se reúne con sacerdotes de Cristianos Por El Socialismo (1971). El País
 

Le « soft power à la sauce américaine » se déverse sur la Chine

par Elisabeth Martens, le 3 juin 2026

Le bouddhisme tibétain et le sionisme chrétien semblent être deux idéologies opposées : le sionisme chrétien est un mouvement monothéiste et biblique, tandis que le bouddhisme tibétain possède sa propre cosmologie où foisonnent un grand nombre de divinités plus ou moins compatissantes ou plus ou moins effrayantes. Cependant, sur les plans historique, politique et philosophique, il existe une connivence entre ces deux mouvements religieux. Tous deux sont liés à une politique conservatrice et soutenus par des puissants lobbies étasuniens dans un but de déstabilisation de la Chine.

 

Un professeur à l’université chinoise de Hong Kong et à l'université de Groningen aux Pays-Bas nous met en garde : « L’empire (ici, l'impérialisme occidental, ndlr) ne débarque pas qu’à grand renfort de canons. Il s’installe de manière plus insidieuse, avec des chants religieux. Il arrive vêtu de la soutane du missionnaire, chaussé des souliers cirés du philanthrope, avec la douce voix du professeur étranger, le sourire du pasteur qui vous assure que votre souffrance est sacrée et que votre asservissement relève du divin. La baïonnette mutile le corps. L’endoctrinement meurtrit l’âme. Et c’est cette seconde blessure qui perdure à travers les générations. » (1)

de l'article de Karim Bettache :  https://ssofidelis.substack.com/p/le-sionisme-chretien-sattaque-a-lesprit
de l'article sur BettBeat Media: https://ssofidelis.substack.com/p/le-sionisme-chretien-sattaque-a-lesprit

Le professeur K., enseignant la psychologie sociale et politique en Chine depuis seize ans, observe avec sidération la montée du sionisme chrétien et parle d'un basculement qui s'opère actuellement en Chine : « D'abord l'installation sournoise du sionisme chrétien, ensuite, parée de drapeaux et de prophéties, c’est toute la structure de l’empire américain qui s’impose ». Mais K. oublierait-il que la Chine a déjà dû faire face à d'autres moyens pernicieux déployés par les États-Unis pour la déstabiliser ? Plusieurs exemples peuvent être cités où le « soft power à la sauce américaine » s'immisce dans les structures sociales et dans l'inconscient collectif chinois en vue de déstabiliser le PCC (Parti communiste chinois).

 

Quelques exemples du  « soft power » étasunien attaquant la Chine

Le bouddhisme tibétain est un exemple ancien de cette pratique étasunienne. Depuis plus de 60 ans, la CIA qui, suite aux scandales qui l'ont touchée dans les années 1970, sera suivie du NED, a « embauché » le dalaï-lama et son haut clergé tibétain exilé pour renverser les mouvements de gauche en Occident, trop tenaces aux yeux de Washington, et les diriger contre le communisme asiatique, en particulier, contre le PCC. De nombreuses études universitaires ont été publiées démontrant que le « génocide » du peuple tibétain, puis de la culture tibétaine, est le fruit d'une vaste propagande dont la logistique et les finances sont soutenues par le Congrès américain. Cette propagande s'est concrétisée à travers l'International Campaign for Tibet (ICT), un réseau international dont nous connaissons les branches « Free Tibet ». L'équipe du tibétologue Melvyn Goldstein est la référence principale concernant la sombre histoire du Tibet au 20ème siècle (2). Mais il existe bien d'autres publications qui sont venues appuyer les recherches de cette équipe universitaire, entre autres les nombreux articles qui sont consacrés à cette propagande étasunienne publiés sur notre site tibetdoc.org. (3)

 

 
 

 

L'islam pratiqué par 12 millions de Ouïghours dans la Région autonome du Xinjiang est un autre exemple de manipulation médiatique dont certains rouages peuvent être comparés au précédent. Ici aussi, des études montrent que la « persécution » des Ouïghours par le gouvernement chinois est une fake news lancée par un Senior Fellow, Adrian Zenz. Arrivé aux États-Unis, ce dernier a rejoint les rangs des Évangélistes fondamentalistes les plus radicaux. En tant que « born again », il et a été nommé directeur de la section Chine à la Victims of Communism Memorial Foundation, un think-tank anticommuniste créé par le gouvernement étasunien en 1993. Sa « mission divine » était de détruire le PCC (dixit Zenz lui-même) en accumulant de fausses preuves et de faux témoignages concernant les « exactions » du PCC contre les Ouïghours. Un réseau international soutenu par le Congrès américain s'est organisé autour du World Uyghur Congress (WUC), de la même manière que ce fut le cas pour le Tibet avec l'ICT. (4)

 

 
 

 

 

Un autre exemple d'actualité est le soutien des États-Unis à la secte chinoise du Falun Gong. À l'instar de l'ICT et du WUC, le Falun Gong sert aussi un dessein politique sous facette spirituelle. Créée par Li Hongzhi en 1992, la secte a affiché dès le départ une « spiritualité » mêlant bouddhisme et taoïsme. C'était un moyen habile pour rassembler un grand nombre d’adhérents chinois autour d’un objectif de déstabilisation politique. Si au départ, il s'agissait d'élever les Chinois contre leur propre gouvernement, la secte a rapidement atteint une envergure internationale grâce à ses tracts « toutes boîtes » et à son périodique The Epoch Times. Selon Wikipédia, « le journal est disponible en 21 langues et a une distribution de 1,315 million d'exemplaires par semaine dans 35 pays différents.

En plus d’une distribution presse au niveau mondial, The Epoch Times est également disponible en 21 langues sur l'Internet pour un cumul total de 49,7 millions de pages vues par mois, 7,797 millions de visites par mois et 4,737 millions de visiteurs uniques ». La troupe de danse « Shen Yun » est la représentation laïque du Falun Gong. Elle parcourt le monde avec des spectacles grandioses où le credo anti-PCC est explicitement exprimé. (5)

L'exemple du sionisme chrétien cité par le professeur K. n'est pas un phénomène nouveau en Chine, mais il a pris une ampleur considérable ces vingt dernières années. (1) À la différence des trois exemples précédents (bouddhisme tibétain, Islam et Falun Gong) où l'intervention étasunienne n'est un secret pour personne (sauf les plus naïfs ou les moins informés), le sionisme chrétien est soutenu par les États-Unis de manière détournée en Chine. Il attaque la Chine de l'intérieur et entend détruire le PCC comme un ver qui grignote une pomme par son cœur. On peut se demander de quelle manière puisque le gouvernement chinois est particulièrement attentif aux faits et gestes de ses institutions religieuses. C'est ce que cet article tente de montrer.

 

Qu'est-ce que le sionisme chrétien actuellement ?

Mais d'abord, qu'est devenu le sionisme chrétien au cours du 20ème siècle ?

Après la création de l'État d'Israël en 1948, et surtout après la guerre des Six Jours en 1967 (perçue comme un miracle prophétique), le sionisme s'est transformé en une force géopolitique majeure. Pour que se réalisent les buts prophétiques — le rassemblement de tous les Juifs en « Terre sainte » (pour rappel, il s'agit de la Palestine historique) — et les buts théologiques — l'alliance éternelle entre Dieu et les peuples juifs répartis dans le monde —, il fallait que les autorités d'Israël influencent la géopolitique mondiale. Elles ont donc organisé un lobbying actif, notamment auprès du gouvernement étatsunien pour garantir une aide militaire, financière et diplomatique à Israël, et pour s'opposer fermement à toute solution à deux États (Palestine - Israël) ou à toute concession territoriale aux Palestiniens.

C'est dans ce but que le sionisme s'est allié aux chrétiens fondamentalistes, les évangéliques. Ceux-ci, très nombreux aux États-Unis, espèrent le retour du Christ en « Terre sainte ». Afin d'accélérer le processus, les évangéliques soutiennent massivement l'État d'Israël. Les sionistes et les évangéliques ont donc un objectif politique commun : la défense et le renforcement de l'État d'Israël. Cette alliance constitue le sionisme chrétien. Bien que ce mouvement existe partout dans le monde, son poids politique est phénoménal aux États-Unis où les évangéliques blancs représentent une base électorale clé du Parti républicain.

Le sionisme chrétien s'exprime à travers de puissantes structures de lobbying. L'une d'elles est le CUFI (Christians United for Israel), fondé par le pasteur John Hagee en 2006. C'est le plus grand lobby pro-israélien aux États-Unis, comptant plus de 10 millions de membres. L'autre est l'ICEJ (Ambassade chrétienne internationale de Jérusalem). Fondée en 1980 à Jérusalem, elle représente les intérêts des sionistes chrétiens du monde entier et finance l'immigration de milliers de Juifs vers Israël. Actuellement, les leaders politiques du sionisme chrétien s'allient avec le gouvernement israélien (de droite nationaliste) sur la base d'intérêts géopolitiques et économiques. Grâce à leurs lobbies, ils ont le pouvoir d'influencer et de modifier la politique étrangère des pays occidentaux, en particulier celle de Washington. (6)

 

Le sionisme chrétien en Chine

Cependant, les leaders du sionisme chrétien n'ont pas le pouvoir de modifier directement la politique étrangère de Pékin. Ils agissent donc de manière indirecte en détournant, à partir de l'étranger, l'identité des quelque 100 millions de chrétiens chinois. Ceux-ci sont canalisés vers les églises évangéliques de Chine, et le soutien à Israël devient un élément central de leur foi. Ces nouveaux sionistes chrétiens chinois viennent grossir les rangs du mouvement international.

Mais y a-t-il des chrétiens et des juifs en Chine ? D'où viennent-ils ?

L'implantation la plus ancienne d'une communauté juive en Chine remonte à la dynastie Song (entre 960 et 1127 après J.-C.). Des marchands juifs venus de Perse ou de l'Empire byzantin par la Route de la Soie se sont installés durablement à Kaifeng (province du Henan). Ils y ont construit une première synagogue. Actuellement, ils ne sont plus qu'un petit millier. Il faut y ajouter les juifs des « habad » (ou « chabad »), des communautés juives dispersées dans les grands villes chinoises (Shanghai, Pékin, Hong Kong, Shenzhen). Les habad fonctionnent comme un réseau international d'entraide, une immense structure d'accueil pour tous les juifs du monde, quel que soit leur niveau de pratique. En Chine, ils sont plusieurs milliers. Ce sont des hommes d'affaires, des diplomates ou des étudiants occidentaux qui font vivre ces centres communautaires contemporains, sans avoir de lien historique avec la Chine. (7)

Quant au christianisme, il est entré en Chine sous sa forme nestorienne durant la dynastie Tang (entre 618 à 907 après J.-C ), très réceptive aux nouveaux courants de pensée. Puis le christianisme s'est répandu par vagues successives : les franciscains au 13ème siècle, les jésuites au 16ème siècle, puis le protestantisme au 19ème siècle arrive dans les bagages des puissances coloniales occidentales lors des guerres de l'opium, jusqu'au succès actuel des protestants évangéliques. Portée par une population locale urbaine et jeune, c'est aujourd’hui l'une des dynamiques religieuses les plus marquantes du pays. Le catholicisme représente seulement 20% des chrétiens chinois, le protestantisme recouvre les 80% restants dont la très grande majorité est d'obédience évangélique. Le protestantisme chinois se partage en un réseau officiel qui compte 30 à 40 millions de fidèles, et un réseau clandestin nommé les « Églises de maison ». Malgré une surveillance rapprochée, les Églises de maison regroupent entre 30 et 50 millions de fidèles (selon les estimations). (8)

Les deux ingrédients du sionisme chrétien - d'une part les communautés juives, et d'autre part les communautés évangéliques - sont présents et actifs en Chine et, à mesure que le christianisme évangélique se développe, le sionisme chrétien chinois progresse.

Cependant, en raison du contexte politique et culturel chinois, le sionisme chrétien y prend des formes très différentes de celles que l'on observe aux États-Unis où il s'affiche comme une « théo-politique à ciel ouvert ». Là-bas, il s'agit d'une alliance où la théologie fondamentaliste des uns (les évangéliques américains qui voient dans le sionisme l'accomplissement possible des prophéties bibliques) sert la géopolitique des autres (les dirigeants d'Israël et des États-Unis qui y trouvent un intérêt économique commun et un potentiel électoral mutuel).

 

Le mouvement du « Retour à Jérusalem »

En Chine, les Églises officielles sont encadrées et contrôlées par les autorités. Le sionisme chrétien a dû emprunter une porte dérobée, déjà entrouverte dans les années 1920 et 1940. C'est à cette époque qu'est né le mouvement du « Retour à Jérusalem » (Back to Jerusalem ou Chuan Hui Yelusaleng en chinois) au sein de groupes chrétiens indigènes. Ces chrétiens chinois avaient constaté sur la carte du monde que l'Évangile, parti de Jérusalem, s'était propagé vers l'Europe, puis vers les Amériques, et enfin vers l'Asie et la Chine. Ils en ont conclu que la Chine était la « dernière étape » de cette course de relais mondiale et que, désormais, c'était au tour des Chinois de porter le flambeau pour achever la boucle.

En 1949, lors de l'arrivée au pouvoir de Mao Zedong, les leaders du « Retour à Jérusalem » ont été envoyés dans les laogai (les camps de travail). Mais la vision du mouvement n'est pas morte pour autant : elle s'est transmise secrètement dans les prisons et les « Églises de maison » (les églises chrétiennes clandestines). Jusqu'aux années 1990, les chrétiens de ces Églises de maison étaient majoritairement des paysans pauvres et peu éduqués des zones rurales. Au début des années 2000, lorsque les dirigeants du « Retour à Jérusalem » ont repris contact avec l'Occident, le cœur du mouvement s'est peu à peu déplacé vers les villes et les élites intellectuelles. (9)

C'est ainsi que la Chine compte à présent de nombreux leaders du mouvement du « Retour à Jérusalem » parmi les universitaires, avocats, médecins, ingénieurs, etc. Ces chrétiens fervents transmettent une théologie ouvertement pro-Israël. Des professeurs d'université utilisent leur statut pour introduire l'histoire biblique dans leurs cours de philosophie ou d'histoire, agissant comme des « missionnaires de l'intérieur » au risque de se faire licencier ou rétrograder. Il en va de même pour des avocats et des médecins « aux pieds nus » (des groupes organisés de bénévoles) vis-à-vis de leur clientèle ou de leur patientèle.

Le mouvement du « Retour à Jérusalem » sur Instagram
Le mouvement du « Retour à Jérusalem » sur Instagram

La puissance financière nécessaire au développement du sionisme chrétien chinois provient majoritairement d'entrepreneurs fortunés de Wenzhou (dans la province du Zhejiang), la ville chinoise qui compte la plus forte proportion de chrétiens. Selon les estimations, entre 11% et 15% de sa population est chrétienne (principalement protestante évangélique), ce qui est énorme à l'échelle de la Chine où la moyenne nationale tourne autour de 3% à 5%. Wenzhou, surnommée la « Jérusalem d'Orient », est parsemée de centaines d'églises, souvent surmontées de grandes croix rouges très visibles dans le paysage urbain. Les « Chefs d'entreprise de Wenzhou » gèrent leurs usines selon des principes bibliques et créent des réseaux d'affaires chrétiens avec l'étranger. Ils financent des écoles théologiques clandestines, achètent du matériel de haute technologie pour les missionnaires chinois dans des régions du Moyen-Orient convoitées par Israël et Washington pour leurs ressources énergétiques. (10)

Une basilique à Wenzhou
Une basilique à Wenzhou

Le retour des « tortues de mer »

Le sionisme chrétien chinois a massivement investi les professions libérales, intellectuelles et économiques de premier plan en Chine. Ce sont des « élites de l'ombre » qui structurent, protègent et financent la version moderne du « Retour à Jérusalem » et envoient des missionnaires au Moyen-Orient.

Mais d'où viennent ces élites chinoises de l'ombre ?

« Depuis une vingtaine d'années, la Chine envoie ses plus brillants éléments vers l’Ouest pour qu’ils s’y perfectionnent — à Harvard, Yale, Princeton ou à la LSE (la London School of Economic) — et les livre, tout sourire, aux rouages mêmes de l’impérialisme étasunien. », écrit le professeur K.(1). Lorsqu'ils arrivent dans les universités occidentales (étasuniennes, canadiennes, britanniques ou australiennes), ces étudiants subissent un choc culturel et traversent une période de grand isolement. Les églises évangéliques locales (souvent sino-américaines ou sino-britanniques) ont fondé des centres d'accueil qui leur offrent de l'aide pour s'installer, des repas gratuits, des cours d'anglais et un véritable esprit de famille. Libérés du contrôle idéologique du Parti communiste et de la pression familiale, ces jeunes intellectuels découvrent une autre manière de vivre et de penser. Beaucoup trouvent dans la foi évangélique des réponses existentielles que le matérialisme philosophique chinois ne leur offrait pas. Cela explique pourquoi, dans certaines universités américaines, le taux de conversion au christianisme évangélique parmi les étudiants chinois a été particulièrement élevé au cours des deux dernières décennies. (11)

Revenant au pays avec leurs diplômes occidentaux en poche et parlant couramment l'anglais, ces « haigui » (ou « tortues de mer ») obtiennent des postes élevés dans la high tech, l'industrie 4.0, l'I.A., la finance, le conseil ou les universités. Les diplômés convertis reviennent ainsi comme des « haigui chrétiens » et se transforment en missionnaires ou en piliers logistiques pour le mouvement du « Retour à Jérusalem ». Ils possèdent un avantage certain : ils comprennent la mentalité occidentale (ce qui leur permet de collaborer facilement avec les agences missionnaires et les réseaux sionistes chrétiens américains ou européens) tout en restant chinois. Ce sont eux qui traduisent les manuels de formation théologique, gèrent les communications cryptées des réseaux clandestins et conçoivent des applications sécurisées pour les missionnaires sur le terrain.

Les Haigui chrétiens incarnent la rupture définitive avec l'ancienne image du christianisme chinois rural. Aujourd'hui, le missionnaire chinois qui « retourne à Jérusalem » ou qui finance la mission du sionisme chrétien est souvent un jeune ingénieur diplômé de Stanford, de l'Imperial College de Londres ou d'une grande université canadienne. « Le sionisme chrétien est le sacerdoce de l’empire actuel. Il se propage au sein de l’Église asiatique avec patience et sophistication, pour notre plus grande peur. Il ne cherche pas à convertir la Chine. Il n’a besoin que d’une avant-garde — issue de la classe moyenne, éduquée, bien informée et convaincue qu’aimer Israël, c’est aimer l’avenir. », prévient le professeur K. (1).

« Chine : davantage de chrétiens que de communistes
« Chine : davantage de chrétiens que de communistes" titre Reinformation.TV

 

Conversion de la « fenêtre 10/40 »

Les chrétiens chinois du « Retour à Jérusalem » estiment que l'Occident a échoué dans l'évangélisation de la « fenêtre 10/40 ». Cette zone géographique, située entre les latitudes 10 et 40 degrés Nord, abrite la majorité des populations musulmanes, bouddhistes et hindouistes de la planète. Forts de leur expérience de l'expatriation, les « Haigui chrétiens bien éduqués » ont le profil parfait pour le mouvement missionnaire. Pour eux, l'étape suivante de leur foi est de repartir, non plus pour étudier, mais pour convertir les populations locales le long des Routes de la Soie, en direction de Jérusalem.

Des milliers de missionnaires chinois sont envoyés vers le Pakistan, l'Afghanistan, l'Iran, l'Irak ou la Turquie. Arrivés sur place, ils ne se présentent jamais comme des religieux, mais s'insèrent comme commerçants, ouvriers du bâtiment, restaurateurs ou professeurs de mandarin, profitant de la forte présence économique de la Chine à l'étranger. Habitués à vivre leur foi dans la clandestinité, beaucoup partent en sachant qu'ils risquent la prison ou la mort, considérant ce sacrifice comme un honneur pour leur foi. (12)

L'Évangile doit traverser la « fenêtre 10/40 » pour retourner à Jérusalem ; or l'infrastructure physique des « Nouvelles Routes de la Soie » (Belt and Road Initiative ou BRI) sert littéralement de support logistique à cette prophétie. On constate une utilisation paradoxale des routes, rails, ports de la BRI : pendant que le président Xi Jinping y déploie ses efforts en vue d'étendre l'influence économique de Pékin à travers l'Asie centrale, le Moyen-Orient et l'Europe et de relier ces différentes contrées, le mouvement du « Retour à Jérusalem » envoie des missionnaires clandestins sous couverture professionnelle vers ces zones hautement sensibles. Cela ne peut que conforter les lobbies israéliens et américains qui y sont basés.

Toutefois, ces missions évangéliques interfèrent avec la diplomatie officielle chinoise, historiquement pro-palestinienne et pro-arabe. La Chine soutient la « solution à deux États » : la création d'un État palestinien indépendant et pleinement souverain, sur la base des frontières de 1967 (avant la guerre des Six Jours), coexistant pacifiquement aux côtés d'Israël. (13)

Ce n'est pas pour autant que la Chine a rompu ses relations commerciales avec Israël. Pour défendre ses intérêts économiques, Pékin compte sur des canaux d'influence et des réseaux d'affinités que l'on peut qualifier d'acteurs pro-israéliens ou, en tous cas, favorables à de bonnes relations avec Israël. Parmi ces réseaux d'influence, on peut noter les milieux d'affaires et les universités technologiques chinoises qui admirent le modèle israélien en matière de recherche, d'intelligence artificielle, d'agriculture de pointe et de gestion de l'eau. De grands conglomérats chinois (comme Alibaba) et des universités de premier plan ont investi des milliards dans des centres de recherche en Israël ou ont invité ces centres israéliens à s'implanter en Chine (le Technion de Haïfa a par exemple ouvert un campus en Chine) (14). Les cercles économiques chinois poussent constamment le gouvernement à scinder la politique (où Pékin critique Israël à l'ONU) et les affaires (où le commerce bilatéral continue de se chiffrer en dizaines de milliards de dollars).

« Guangdong Technion-Israel Institute of Technology has made breakthroughs in applying for the National Natural Science Foundation of China »
« Guangdong Technion-Israel Institute of Technology has made breakthroughs in applying for the National Natural Science Foundation of China »

Dans la culture populaire chinoise, il existe un capital de sympathie envers les populations juives : ces deux civilisations ancestrales seraient « douées pour les affaires et l'éducation ». Les diplomates chinois pro-israéliens utilisent activement ce narratif pour maintenir une image positive d'Israël au sein de la société civile et des médias d'État chinois. Quant aux diplomates israéliens et aux associations d'amitié sino-israéliennes, ils rappellent régulièrement que la Chine a sauvé 20.000 Juifs pendant la Seconde Guerre mondiale. (15)

Même si les chrétiens évangéliques de Chine (majoritairement en faveur d'Israël) n'ont pas le droit de s'organiser pour défendre leur opinion politique ou pour influencer la politique étrangère du pays, l'existence d'une avant-garde du sionisme chrétien et la présence de plus en plus prononcée des évangéliques dans le pays est un soutien important aux réseaux d'influence pro-israéliens.

 

Réaction de la Chine

Il est certain que, depuis le début du millénaire, la Chine connaît un regain de ses religions. En réaction, le PCC serre la vis et maintient les institutions religieuses sous surveillance tout en limitant les intrications (inévitables) entre le religieux et le politique. Lorsqu’une religion devient un contre-pouvoir et menace la stabilité du pays, une interdiction pure et simple n’est jamais longue à tomber, histoire de remettre la rebelle à sa place.

Cette surveillance n'est pas nouvelle : depuis l’époque des Han (au début de notre ère), la Chine autorise les pratiques religieuses, mais sévit dès qu'une institution dépasse ses fonctions et se sert du discours spirituel pour véhiculer implicitement un message politique. Pour ce faire, elle a créé un « Bureau des Affaires religieuses » dont la fonction est de contrôler les faits et gestes des institutions religieuses, quelle que soit leur obédience (taoïste, bouddhiste, musulmane, chrétienne, etc.). Le PCC a continué sur la même lancée : l'article 36 de la Constitution chinoise autorise chaque citoyen à choisir sa ou ses religions et à pratiquer les cultes qui y correspondent. Ce même article précise toutefois « qu'aucun individu ne peut utiliser la religion aux fins de troubler l’ordre social, la santé des citoyens ou de nuire au système éducatif de l’État. » (16) Cela vise directement l’Occident (États-Unis en tête), toujours prompt à se servir des religions en vue de déstabiliser le gouvernement chinois.

C’est d'ailleurs ce que reproche le PCC au dalaï-lama qui lui a clairement fait savoir que s'il s'abstenait de toute ingérence politique, il serait à nouveau le bienvenu en Chine (17). Le dalaï-lama a officiellement pris sa retraite en tant que chef du gouvernement tibétain en exil en 2011, mais ce n'est pas pour autant qu'il n'intervient plus dans les décisions politiques ni qu'il a rompu ses contacts avec le gouvernement étasunien. En juin 2016, Barack Obama l'a encore reçu à la Maison-Blanche (c'était leur quatrième rencontre). Par ailleurs, la communauté tibétaine en exil et l'ICT continuent d'être subventionnées ouvertement par le Congrès américain. (18)

le Dalaï-lama et Barack Obama en 2016
le Dalaï-lama et Barack Obama en 2016

La France qui, depuis la loi de 1905, se drape dans sa laïcité et dans sa sacro-sainte séparation de l'Église et de l'État, est la première à se scandaliser du contrôle que la Chine exerce sur ses religions. Elle qualifie ce système de « bonapartiste ». N'avoue-t-elle pas par là qu'elle conçoit le communisme chinois comme une sorte de religion d'État officielle, utilisée comme un outil de contrôle social et politique? Elle n'a donc pas compris que le communisme, contrairement à une religion ou à un dogme, naît de la pratique sociale, que le communisme réel est en constante évolution et s'adapte aux besoins des populations. Le PCC intègre d'ailleurs les représentants des cinq religions officielles (bouddhisme, taoïsme, islam, catholicisme, protestantisme) dans l'appareil législatif et consultatif de l'État. Les imams, les lamas tibétains et les évêques officiels chinois siègent en tenue traditionnelle à la Conférence consultative politique du peuple chinois (CCPCC) pour conseiller le gouvernement et afficher l'unité nationale. (19) La position des évêques officiels chinois vis-à-vis des sionistes chrétiens est sans équivoque : ils le condamnent à la fois sur le plan théologique (en tant que catholiques face à un courant évangélique) et sur le plan politique (en tant que fonctionnaires religieux tenus de protéger la Chine contre l'ingérence culturelle et politique des États-Unis.

La France ou l'Union européenne peuvent-elles également prétendre intégrer l'avis des représentants religieux à leurs décisions, alors qu'elles ne supportent déjà pas de voir une employée de bureau de poste porter le voile ?

Si le contrôle des institutions religieuses est effectif depuis deux millénaires en Chine, c’est parce que les autorités chinoises sont profondément conscientes du pouvoir des religions sur les populations de leur pays. L'avant-garde du sionisme chrétien qui grignote petit à petit la classe moyenne intellectuelle de la Chine, parviendra-t-elle à faire basculer la mentalité chinoise au point d'engloutir son cœur battant ? La Chine a-t-elle vraiment besoin des sciences humaines pour renforcer son système immunitaire face à l'emprise du soft power étasunien ? C'est ce que prétend le professeur K. dans son article. (1) Pour lui répondre, un prochain article comparera la « mentalité » étasunienne à la « mentalité » chinoise, mais gageons déjà que le PCC ne laissera ni le sionisme chrétien ni la structure de l'impérialisme occidental phagocyter les âmes chinoises.

 

Sources:

  1. https://ssofidelis.substack.com/p/le-sionisme-chretien-sattaque-a-lesprit
  2. ouvrages de Melvyn Goldstein disponibles en français : Le lion des neiges et le dragon : La Chine, le Tibet et le dalaï-lama (Éditions Autrement, 2000) et « Mon combat pour un Tibet moderne, récit de vie de Tashi Tsering », traduit en fraçais par André Lacroix
  3. livres dans la marge de droite sur le site tibetdoc.org ;articles dans les rubriques suivantes : http://www.tibetdoc.org/index.php/histoire/20eme-siecle ; http://www.tibetdoc.org/index.php/politique/exil-et-dalai-lama ; http://www.tibetdoc.org/index.php/politique/mediatisation ; etc.
  4. Autry, J. (2019). "The Right-Wing Evangelist Behind the Xinjiang 'Genocide' Accusations". The Grayzone (21 décembre 2019) ; Singh, Ajit. (2020). "Challenging the Data: Adrian Zenz's Xinjiang Reports Under the Microscope". International Review of Modern Sociology ; MaximeVivas, "Ouïghours : pour en finir avec les fake news" aux éditions de la Route de la soie, 2020 ; Elisabeth Martens, « Des Ouïghours sur la route de la soie », éd. Delga 2025
  5. Pfeiffer, S. (2010). "US funds group tied to Falun Gong". The Boston Globe (13 mai 2010) ; Roose, K. (2020). "How The Epoch Times Created a Giant Influence Machine". The New York Times (24 octobre 2020) ; Tolentino, J. (2019). "Stepping Into the Uncanny, Unsettling World of Shen Yun". The New Yorker (19 mars 2019).
  6. Célia Belin, Jésus est juif en Amérique : Droite chrétienne et sionisme chrétien aux États-Unis, Fayard, 2011 ;Mickael Coleman, « Le sionisme chrétien aux États-Unis : un facteur clé de la politique proche-orientale », Revue internationale et stratégique, vol. 54, no. 2, 2004, pp. 83-92 ; Stéphanie Le Bars, « Aux États-Unis, le puissant lobby des chrétiens sionistes », Le Monde, 21 mai 2018.
  7. Xu Xin, Les Juifs de Kaifeng, Chine : Une introduction, Éditions du Secrétariat aux Affaires Étrangères de R.P.Chine, 2002 ; Emmanuel Lincot, « Présence juive et politique israélienne en Chine », Revue d'histoire diplomatique, n° 3, 2013.
  8. Benoît de Sagazan (dir.), Le Christianisme en Chine, Numéro spécial de la revue Le Monde de la Bible, 2019 ; Dorian Malovic, La Chine sur le divan, Éditions Plon, 2018.
  9. Gilles Gehin, « Routes de la Soie et Fenêtre 10/40 : Une dynamique missionnaire commune », dans Dieu change en Chine, Presses Universitaires de Rennes, 2017 ; Sébastien Fath, « L'essor du protestantisme évangélique en Chine », Note de recherche du CNRS / Sciences Po CERI, 2017.
  10. Katrin Fiedler, « Les intellectuels et le christianisme en Chine aujourd'hui », dans Perspectives chinoises, n° 4, 2008 (revue du CEFC) ; Cao Nanlai, Constructing China's Jerusalem: Christians, Power, and Place in Contemporary Wenzhou, Stanford University Press, 2011 ; Sébastien Fath, « Les réseaux d'affaires du protestantisme chinois », Note du Laboratoire Groupe Sociétés, Religions, Laïcités (GSRL/CNRS), 2016.
  11. Fang-Long Shih, « L'accueil des étudiants chinois par les réseaux évangéliques en Occident », dans Social Compass : Revue Internationale de Sociologie de la Religion, vol. 61, n° 3, 2014 ; Sébastien Fath, « Les "Haigui" et la mondialisation du christianisme chinois », Note du Laboratoire Groupe Sociétés, Religions, Laïcités (GSRL/CNRS), 2019.
  12. Dorian Malovic, « Des missionnaires chinois sur les Routes de la Soie », La Croix, 24 septembre 2018 ; « Pékin enquête sur les réseaux chrétiens après le meurtre de deux Chinois au Pakistan », Le Monde avec AFP, 9 juin 2017.
  13. « Position de la Chine sur le règlement de la question palestinienne », Documents officiels du Ministère des Affaires étrangères de la République populaire de Chine ; Frédéric Lemaître, « La Chine se pose en défenseuse de la cause palestinienne », Le Monde, 16 octobre 2023 ; Camille Lons, La Chine au Moyen-Orient : Le nouvel acteur incontournable, Éditions L'Harmattan, 2019.
  14. Camille Lons, « La Chine au Moyen-Orient : une approche de "neutralité bienveillante" », Note de la Fondation pour la recherche stratégique (FRS), 2019 ; « Comment la Chine fait son marché dans la "Start-up Nation" israélienne », La Tribune, 2018 ; Michel de Grandi, « Le Technion israélien s'installe en Chine », Les Échos, 17 décembre 2017.
  15. Zhou Xun, Chinese Perceptions of the 'Jews' and Judaism: A History of the Other, Routledge, 2001 ; Mordechai Chaziza, « La diplomatie publique d'Israël en Chine : entre soft power et intérêts technologiques », Monde Chinois / Nouvelle Asie, n° 58, 2019.
  16. Constitution de la République populaire de Chine, Article 36, troisième alinéa : « L'État protège les activités religieuses normales. Tout individu ne peut utiliser la religion aux fins de troubler l'ordre social, de nuire à la santé des citoyens ou de porter atteinte au système éducatif de l'État. » et dernier alinéa : « les organisations religieuses et les affaires religieuses ne sont soumises à aucune domination étrangère » ; Vincent Goossaert et David A. Palmer, La question religieuse en Chine, Paris, Éditions du CNRS, 2012.
  17. Bureau de l'information du Conseil des Affaires d'État de la République populaire de Chine, La politique de la Chine au Tibet : autonomie, développement et position sur le dalaï-lama, Documents officiels (Pékin).
  18. « Le Congrès américain vote une loi de soutien de grande ampleur au Tibet, provoquant la colère de Pékin », Le Monde avec AFP ; « Le Congrès américain et la cause tibétaine : un outil d'influence face à Pékin », Note d'analyse de l'IRIS (Institut de Relations Internationales et Stratégiques).