Una amistad condenada: La conquista de Europa por los Estados Unidos.
Primera Etapa: De la Primera a la Segunda Guerra Mundial (Spanish
Edition) Paperback – November 12, 2024
El
ascenso del capitalismo estadounidense se presentó al mundo bajo la
bandera de la libertad, la democracia y la prosperidad. No obstante, las
prácticas del América first, que incluían genocidios, explotación
laboral y saqueo bélico de bienes ajenos, no desaparecieron, sino que
fueron modernizadas. La Primera Guerra Mundial se convirtió en el primer
gran negocio global, en torno al cual los aliados fueron sometidos.
Después de la guerra, las corporaciones estadounidenses invirtieron en
Europa Occidental. Mussolini fue inundado de créditos. Empresas
estadounidenses suministraron armamento a Franco y equiparon a la
Wehrmacht alemana para una guerra contra Rusia. El nuevo banco central
liderado por EE. UU. en Suiza blanqueó oro saqueado por los nazis. Se
ignoró la persecución de los judíos. Con el lanzamiento de dos bombas
atómicas sobre la población civil, comenzaron nuevas guerras contra
nuevos enemigos, en sistemática violación del derecho internacional.
Werner Rügemer (1941), Dr. en Filosofía, publicista e intervencionista
político.Desde los años 1980, ha publicado sobre la decadencia
político-moral de la sociedad estadounidense, el extremo contraste entre
ricos y pobres, la interconexión entre el ejército, los servicios de
inteligencia y la alta tecnología, así como la destrucción ambiental y
los daños a la salud de los trabajadores migrantes en los sectores de
salarios más bajos.
Las élites europeas se preocupan cada vez menos de disimular los
golpes a la democracia neoliberal que ellas mismas tuvieron que inventar
para el capitalismo degenerativo del alba del siglo XXI, degradando al
máximo la “democracia keynesiana” de la Postguerra Mundial a la que se
vieron forzadas mientras existía la URSS.
En Rumanía declararon la nulidad de unas elecciones cuyos resultados
no les fueron favorables (tras que el candidato independiente Calin
Georgescu ganara la primera ronda en diciembre de 2024 y todavía después
de que el “euroescéptico” George Simion dominara la primera vuelta de
las elecciones de mayo, el fraude avalado por la UE otorgó al favorito
de Bruselas, Nicușor Dan, un milagroso aumento del 155 % en la segunda
ronda). En Georgia provocan intermitentes levantamientos mediante
cuerpos de inteligencia y paramilitares infiltrados, ante la frustración
de no haber logrado cambiar hasta ahora el resultado electoral. En ese
camino, llevan años asediando a otros presidentes europeos electos cuyas
posturas en favor de la distensión con Rusia no les gusta. Así por
ejemplo, Fico en Eslovaquia (atentado casi mortal por medio), Orbán en
Hungría y Vučić en Serbia, con continua agitación de las calles contra
ellos y procedimientos típicos de sus “revoluciones de colores” o golpes
de Estado orquestados.
Ahora Moldavia, que hace tiempo que es vista como una pieza clave
para el asedio a Rusia, ha pasado por un proceso electoral amañado desde
el principio para hacer como que no ha ganado la opción de la paz y el
no enfrentamiento al gigante euroasiático. Aquí se ha hecho de todo,
toda clase de trampas y perversiones electorales: prohibición de entrada
de observadores nacionales a los colegios electorales, presencia en
cambio de un par de comisiones “técnicas” de enviados de la UE para
“evitar las interferencias rusas” -¡qué descaro!-; urnas llenas nada más
abrirse las puertas de los colegios electorales (se llegaron a difundir
videos de miembros de la comisión electoral estampando papeletas
mientras cantaban “PAS, PAS, PAS” – el Partido de Acción y Solidaridad
gobernante, al que la UE sostiene en todos los aspectos-); prohibición
de dos partidos de la oposición 24 horas antes de la votación;
utilización de la enorme diáspora moldava para fabricar papeletas en
favor del PAS de Maia Sandu, con ciudadanos conducidos en autobuses
turísticos a los centros de votación desde Sofía (Bulgaria) y Brașov
(Rumanía), o Austria (en Klagenfurt am Wörthersee); supervisión
independiente silenciada; negación de la acreditación a los observadores
en Francia y España bajo pretextos inverosímiles; en Târgu Mureș
(Rumanía) no se permitió la entrada de los observadores al centro,
mientras que a la emigración moldava en Rusia prácticamente no se la
dejó votar (dos colegios electorales con restricciones para un país de
la inmensidad de Rusia); se registraron, además, numerosas denuncias de
compra de votos: 50 € por un voto emitido a favor del PAS, más 20 € por
cada votante adicional llevado a las urnas; en Italia se observó a las
mismas personas votando varias veces; a un ciudadano moldavo se le negó
su derecho a votar en Valencia por llevar una camiseta amarilla con una
cruz, considerada por las autoridades como ‘propaganda anti-Sandu’; la
CEC de Moldavia cerró cuatro estaciones de votación más en la región
autónoma de Transnistria a sólo unos días de las elecciones; sabotaje y
tácticas de intimidación; centros de votación registraron falsas alarmas
de bomba y fallos técnicos… En fin, nada que se parezca a unas
“elecciones libres” desde la óptica del propio capitalismo neoliberal.
Como digo, ya ni se molestan en disimular procesos de votación que
cumplan mínimamente con los procedimientos elementales de “libertad” y
“trasparencia”. El que la oposición no reconozca los resultados es
motivo de más risa todavía para las élites otanistas.
Por cierto, un mapa significativo de una encuesta de Statista,
muestra lo contrario de lo que esos golpes o intentos de golpes
pretenden convencernos sobre la “opinión pública” del este de Europa:
De hecho, en realidad la clase capitalista y sus gestores sólo han
promovido o respetado la “democracia liberal” cuando saben que la
población ya está lo suficientemente entontecida (alienada, en términos
clásicos) o impedida de alternativas como para no votar a alguna de las
opciones que la fabrican dentro del marco de lo dado. La guerra sucia
contra los partidos comunistas europeos tras la Segunda Guerra Mundial,
mediante la Red Gladio entre otros instrumentos, buscaban dejar sin
alternativas reales a la población. Hoy -y una vez incorporados al
Sistema los PCs- es la OTAN, sin tapujos ni “subcontratas” más o menos
clandestinas, la que se encarga directamente de eliminar esas posibles
alternativas (la incluiré abajo entre paréntesis por ser un mero brazo
armado de USA y el Poder Sionista Mundial -PSM-, los cuales a su vez
están íntimamente entrelazados -más allá de procedencias étnicas o
religiosas- y controlan los grandes grupos económicos -y por tanto de
poder- del mundo, como Black Rock, según explico en Microsoft Word – UNA APROXIMACIÓN A LAS CLAVES DEL PODER SIONISTA MUNDIAL-).
En Europa, USA-PSM-(OTAN) [la cabeza hoy del securlar Imperio
Occidental] han tratado de ir colocando los peones más predispuestos
para su Guerra Total en los lugares y puestos clave. Indico una lista
nada exhaustiva de agentes políticos impuestos y su filiación de
servidumbre más directa a grupo de poder:
Emmanuelle Macron (Rothschild)
(Ocupó la presidencia francesa tras el golpe a François Fillon, al
que se daba como más probable ganador de las elecciones presidenciales
de 2017. Al final de la campaña Fillon dijo que Francia no debía seguir
con la guerra sucia contra Siria. Esa misma semana se lanzó una supuesta
contratación indebida de su esposa, y se catapultó a un personaje
totalmente desconocido e insignificante como Macron quien,
“lógicamente”, ganó las elecciones. Sus políticas guerreristas y de
seguimiento vasallo de EE.UU. son un hito a la contra de lo que fue la
política exterior relativamente independiente de Francia).
Keir Starmer (Black Rock)
(El CEO de este Fondo buitre, Larry Fink, ha expresado en repetidas
ocasiones su apoyo a Starmer, calificando su liderazgo como una “medida
de esperanza” para la política británica. Sobran, pues, más
comentarios).
Rachel Reeves (Black Rock):
(Ministra de Economía en el gobierno de Keir Starmer. Mantiene
reuniones estratégicas con Larry Fink para “atraer inversión al Reino
Unido”).
Friedrich Merz (Black Rock)
(Trabajó directamente para BlackRock como presidente de su filial
alemana. Es uno de los grandes propagandistas de la guerra y del
sionismo).
Giorgia Meloni (Black Rock)
(Su gobierno aprobó que BlackRock adquiriera más del 3% de Leonardo, el gigante italiano de armamento).
Michel Barnier (Rothschild)
(Ex comisario europeo y negociador del Brexit. Asesor de empresas vinculadas al ecosistema Rothschild).
Alexander Stubb (Rothschild y Club Bilderberg)
(Ex primer ministro y actual presidente finlandés. Ha participado en
reuniones del Club Bilderberg, donde Rothschild es uno de los actores
financieros clave. Stubb no para de incitar a la agresión contra Rusia).
Christine Lagarde (Rothschild)
(Presidenta del BCE. Ha mantenido relaciones institucionales con los
fondos de la casa Rothschild durante su etapa en el FMI y el BCE. Sus
“políticas económicas de destrucción masiva” son de dominio público en
Europa).
Ursula von der Leyen (Black Rock)
(La inefable presidenta de la Comisión Europea, tan
corrupta como guerrerista y servidora evidente de los intereses de
EE.UU. según ha demostrado todavía más en su último encuentro con Donald
Trump, ha tenido vínculos institucionales con BlackRock. adjudicando un contrato de consultoría a ese Fondo para
elaborar una guía “sobre inversiones verdes y sociales” -aunque hoy
parece que esa agenda se está cambiando a marchas forzadas por la de “la
inversión bélica destructiva”, supuestamente antitética con la
anterior-).
Mark Rutte (Club Bildelberg)
(Quizás tal vinculación pueda hacer entender algo más por qué Rutte
se muestre como el mayor -¿sociópata?- sediento de guerra que ha tenido
la OTAN entre sus secretarios generales, lo cual es ya de por sí decir
una inmensidad).
Pero no sólo Europa ha sido objeto de estos movimientos de poder. Los
jefes estadounidenses y/o sionistas de la principal banda armada
mundial (OTAN), vienen dando un golpe de Estado a escala planetaria, en
un proceso de larga data.
Igual que la implantación del neoliberalismo fue de la mano de la
destrucción, infiltración o cooptación de los sujetos díscolos o
sencillamente anticapitalistas (desde sindicatos a guerrillas,
movimientos sociales, partidos y gobiernos “incómodos”), el actual golpe
de Estado mundial ha tenido sus manifestaciones en todo un reguero de
destrucción de sociedades: Irak, Afganistán, Yugoeslavia, Libia,
Somalia, Sudán, Yemen, Líbano, Siria…
Un golpe que se lleva a cabo cada día desestabilizando países y
cambiando sus gobiernos por otros impuestos por USA-PSM-(OTAN), y que
tiene sus expresiones más recientes, o de más inmediato futuro, en todo
el conjunto de hechos de guerra que estamos viviendo.
Enunciemos algunos de ellos (aparcando por esta vez la casi
destrucción total del continente americano, con el permanente asedio a
las pocas excepciones que quedan -Venezuela, Cuba y Nicaragua-).
USA-PSM-(OTAN):
Van a seguir a toda costa (costa que va a ser muy alta para las
poblaciones europeas) con el acoso a Rusia a través de Ucrania, como
insisten hasta la saciedad -y casi la demencia- los líderes europeos
antes citados, más Kaja Kallas, la Alta Representante de la Unión
Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad (otra ansiosa de
guerra que hace quedar a Josep Borrell casi como un tímido
guerrerista).
(Sobre la guerra proxy contra Rusia, que corre cada vez más riesgo de
convertirse en una guerra abierta nuclear, creo que es pertinente la
lectura de Rafael Poch, La ampliación de la guerra de Ucrania está servida y bien anunciada | ctxt.es, pero también escuchar al coronel retirado y antiguo consejero de la Secretaría de Defensa de EE.UU., Douglas Macgregor, «La guerra es inevitable» – YouTube.
De hecho, si las potencias de la OTAN no han descuartizado a Rusia en
todo este tiempo es poque heredó de la URSS el impresionante armamento
nuclear y la línea de investigación que le permite disponer de armas de
primer nivel).
2. Ya han explicitado por fin su plan para Palestina, el cual pasa
por la rendición y desarme de la resistencia, la imposición de una
administración extranjera de los cachitos que quedan del territorio
palestino, con la colaboración cómplice de la “Autoridad Palestina” que
hará de escalón directo de control y represión de su propia población,
sin Estado alguno consentido por el ente sionista, sin retorno de la
población expulsada a lo largo de los años y sin autonomía para decidir
nada en absoluto (aun así, casi todos los que se vanagloriaban de
proponer la “solución de los dos Estados”, como el gobierno español,
dicen ahora estar contentos con ese plan que lejos de ser de “paz”, es
un despreciable chantaje, algo así como “o rendición y sometimiento
definitivo de las organizaciones en lucha o exterminamos a todo el
pueblo palestino”).
3. Han decidido completar la guerra contra Irán
Primero el Consejo de Seguridad rechaza propuesta rusa y activa el “SnapBack” contra Irán y
todas las sanciones multilaterales contra esa Estado se reactivan.
Luego, la UE hace lo propio (poco importa que el ente sionista esté
llevando a cabo el genocidio más siniestro, público y descarnado de la
historia de la humanidad, y que haya atacado a la casi totalidad de
países de Asia occidental: para los peones europeos de los grandes
poderes, es Irán el supuesto “peligro” a combatir). Esta acentuación de
la guerra económica no es sino la antesala para nuevas agresiones
militares preparadas por el tándem USA-ente sionista, muy probablemente
para antes de que acabe este año.
4. Para ultimar el ataque a Irán precisan asegurarse una última
pieza: Paquistán. Todo lo que estaba alrededor de Irán ha sido ya
destruido o desestructurado para imponer gobiernos subordinados a
USA-PSM, menos ese país, o no del todo. De una u otra manera, van a
desestabilizarle o a intentar subordinarle aún más (después del golpe de
Estado que dieron contra su presidente, Imran Khan) para que no
intervenga en favor de Irán, así como para debilitar las posturas
pro-“multipolaridad” de India. Tendrán que hacerlo con “inteligencia”,
eso sí, pues tiene armas nucleares (de facto, tener armas nucleares -eso
que el Imperio llama “de destrucción masiva”- ha sido la única garantía
de que USA no destroce un país, como bien sabe igualmente Corea, así
que dadas las circunstancias de permanente agresión imperial, ese
armamento es el único que está sirviendo hoy por hoy para prevenir la
guerra, aunque sea manteniendo una extraña y tensa paz).
5. La desestabilización del sureste asiático, más los golpes en
Bután, Sri Lanka, Bangladesh… el último en Nepal, son parte del Golpe de
Estado Mundial contra el Mundo Emergente y especialmente contra la
dupla chino-rusa y su construcción infraestructural mundial. Por cierto,
no deja de ser curioso comprobar una y otra vez, como decía, qué poco
se molestan ya las élites globales en disimular nada: 4 de cada 5 nuevos
ministros nepalíes provienen de órganos financiados por el gobierno de
EE.UU. Así por ejemplo, el gobierno «interino» de Nepal tiene por
ministro del interior a Om Prakash Aryal, quien proviene de la
NED-USAID, la Soros Open Society y The Asia Foundation (CIA)-funded
«Justice and Rights Institute-Nepal». De tan repetido y evidente podría
parecer aburrido, si no fuera por lo mortífero y dañino que resulta para
las sociedades afectadas, que ya son casi todas las del mundo.
A la vista de ello, para terminar este repaso, diríamos que
6. La Nueva Ruta de la Seda china queda altamente agujereada. Buena
parte de las sociedades asiáticas y africanas con las que tenía que
articularse han quedado arrasadas por el Imperio Occidental y sus
actuales órganos de poder mundial.
Por eso mismo, parece evidente que ni Rusia ni China puedan dejarse
dar más porrazos de este Golpe de Estado Mundial contra el más mínimo
atisbo de democracia, de convivencia, o de estabilidad de las sociedades
y sus posibles vías de desarrollo, en pro de la Guerra y el Caos. Sin
embargo, hasta ahora, dan la impresión de encajar resignadamente (¿o
pacientemente?) unos y otros de esos golpes.
Por su parte, y en cualquier caso, ¿cuánto más tiempo podrán sufrir
las poblaciones del mundo el sistemático y brutal destrozo de sus
condiciones de vida, de todo su medio y hábitat, sin reaccionar contra
USA-PSM y su banda armada?; ¿dejarán las sociedades europeas que “las
suiciden” sin siquiera levantar la voz?
Como dice Lazzarato (Estados Unidos y el «capitalismo fascista» – ObservatorioCrisis),
“la maquinaria del Estado-Capital ya no delega el uso de la gran
violencia en los fascistas: la organiza ella misma, quizás afectada por
la autonomía que el nazismo había asumido en la primera mitad del siglo
XX. El genocidio arroja una luz inquietante sobre la naturaleza del
capitalismo y la democracia, obligándonos a verlos como quizás nunca
antes los habíamos visto (…) Desde sus propias instituciones —al igual
que el capitalismo desde las finanzas y el Estado desde su
administración y ejército— produce guerra, guerra civil y genocidio”.
Donald Trump ha obligado a desplazarse al país a centenares de
generales estadounidenses desplegados por el mundo, a quienes hoy su
secretario de Guerra ha dado un discurso sin precedentes en la Base del
Cuerpo de Marines de Quantico (Virginia). Les ha dicho a los grandes
jefes militares que deben “prepararse para la guerra”, recuperar el
“ethos guerrero” y los “estándares físicos masculinos”, porque “los
enemigos se están agrupando y las amenazas están creciendo”.
Así que no, no es ninguna “ocurrencia” trumpista que USA haya
recuperado el nombre de su Departamento de Guerra, que es en realidad el
que siempre debió de llevar, como antes, al igual que el resto de
miembros de la más grande organización terrorista de la humanidad, la
del Atlántico norte.
El
fondo estadounidense BlackRock está llevando a cabo una ‘colonización
financiera’ en Europa y actúa como una especie de ‘estado corporativo en
la sombra’.
Por Sergio Meneses | 13/08/2025
En
los últimos años, el fondo de inversión estadounidense BlackRock, el
mayor gestor de activos del mundo, ha duplicado su cuota de mercado en
Europa, consolidándose como un actor dominante en la economía del viejo
continente. Con una estrategia agresiva de adquisición e inversión,
BlackRock está tomando posiciones significativas en empresas clave de
diversos sectores, desde la industria farmacéutica hasta la
armamentística, pasando por la tecnología y la energía.