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mardi 24 février 2026

The life and work of Michael Parenti: a tribute with his son, Christian

 

 

Christian Parenti joins The Grayzone's Max Blumenthal to discuss the revolutionary life and legacy of his father, the dissident political scientist Michael Parenti, who died on January 24, 2026 at age 92. Christian details how his father emerged from a working class family in East Harlem to become one of the country's most outspoken Marxists, unapologetically defending socialist states across the globe while facing professional blacklisting and CIA surveillance. He surveys Michael Parenti's major works, from "Democracy for the Few" to his groundbreaking study of corporate media, "Inventing Reality," along with "To Kill A Nation," which dismantled the Western propaganda deployed to justify NATO's destruction of Yugoslavia. They also discuss his clash with fellow leftists Noam Chomsky and Alexander Cockburn, who glibly dismissed theories about a US intelligence role in JFK's assassination. While Michael Parenti aggressively defied the anti-communist liberal consensus, Christian argues that his father was also a pragmatist who welcomed democratic reforms within his own society. His accessible writing, charismatic speaking style and sense of humor have earned him a committed following that will endure for generations.

mardi 17 février 2026

De Davos a Múnich: Info-oligarquía y dominio mundial

 Fuente https://observatoriocrisis.com/2026/02/17/de-davos-a-munich-info-oligarquia-y-dominio-mundial/


El monopolio del capitalismo digital es, sin duda, una nueva modalidad de desarrollo del capitalismo monopolista…

Andrés Piqueras, profesor senior de la Universidad Jaume I

Acaba de celebrarse la Conferencia de Seguridad de Munich, que fue diseñada desde el principio para que el Imperio Occidental y su OTAN barajaran cómo prolongar su dominio del mundo, pero que en un momento dado, fruto de la caída de la URSS, pareció poder albergar un proyecto de seguridad común europea, incluida Rusia, complementario de la OSCE, hasta que el Eje Anglosajón decidió que una Eurasia integrada energética, política y económicamente sería demasiado fuerte y peligrosa para su control del mundo y mandataron a los “líderes” europeos desplazar la frontera militar hasta las mismas puertas de Rusia, tras haber dado un golpe de Estado en Ucrania.

Esta edición de 2026 ha estado marcada por un diagnóstico contundente: el orden internacional posterior a 1945 está “bajo destrucción”, según el propio Munich Security Report 2026. De cierto, Estados Unidos no ha hecho más que confirmar su imposición de un mundo basado en naciones fuertes, no en instituciones multilaterales. 

Mientras que el primer ministro alemán, Friedrich Merz, declaró que el tan pregonado orden internacional basado en reglas “ya no existe”, y que es hora de asentarse en la fuerza, luego añadió para suavizar o disimular lo dicho, “de nuestros valores”. En todo caso se supone que son unos valores que, como “las reglas” de su orden se han de imponer a la fuerza, porque finalmente Merz instó a Europa a reforzar urgentemente sus “capacidades de defensa” (aquí todavía se utiliza ese eufemismo para guerrear, cuando en USA ya hablan directamente de “Departamento de Guerra”). Tras él, cómo no, el titiritero de los Rothschild elevado por esos poderes a presidente de la república francesa, volvió a abogar por un ejército europeo.

El informe oficial describe una era de política de bola de demolición, donde actores poderosos —incluida la administración estadounidense actual— buscan desmantelar estructuras del orden internacional en lugar de reformarlas.

Pero más allá de este guion que se viene siguiendo concienzudamente, puede empezar a evidenciarse una novedad clave: la tecnología ya no es un tema periférico, sino parte estructural de “la seguridad” (léase guerra) global. 

En concreto la Conferencia destaca como elementos clave la ciberseguridad, las infraestructuras digitales críticas, la inteligencia artificial y la competencia tecnológica entre potencias. Lo cual imprime los pasos de un nuevo camino: Múnich deja de ser sólo “tanques y tratados” para integrar plenamente lo digital. No es de extrañar que por eso quienes acopiaran protagonismo fueran los CEOs de grandes tecnológicas, líderes financieros, innovadores y reguladores, al tiempo que los debates sobre IA se hacían omnipresentes.

Así que la info‑oligarquía “cortó el bacalao” sin necesidad de exhibirse (y eso que cada vez le gusta más hacerlo): su poder se manifiesta en que todos los demás actores dependen de ella. De manera que si hasta ahora el Foro de Davos ha marcado la agenda económica y tecnológica del mundo, mientras Múnich decidía los parámetros militares y geopolíticos, estas dos esferas se han solapado y juntas definen la arquitectura del Poder Global.

¿Qué es la tecno o la info-oligarquía?

Es la que está al frente de las grandes corporaciones tecnológicas, las cuales controlan infraestructuras digitales (nubes, redes, servidores, sistemas operativos…), plataformas de interacción (redes sociales, buscadores, marketplaces…), algoritmos de decisión (recomendación, moderación, publicidad…), datos masivos (hábitos, preferencias, ubicaciones, relaciones…) y que, por consiguiente, tienen la capacidad de moldear comportamientos (lo que se ve, lo que se compra, lo que se cree que es importante…). Gobiernos, empresas y ciudadanías dependen de sus servicios; ellas deciden no sólo qué es real o no, qué se prohíbe, qué se prioriza… sino también qué es pensable y lo que ni siquiera entra en la imaginación social. Tienen, además, una ventaja competitiva casi insuperable: más datos → mejores algoritmos → más usuarios → más datos…

Son oligopolios de facto (de buscadores, redes sociales, sistemas operativos…), promueven decisiones algorítmicas que afectan a millones de personas sin transparencia alguna, influyen en las políticas públicas y en la regulación social. Controlan el ecosistema informativo -plataformas digitales, grandes medios de comunicación, empresas de publicidad y análisis de datos…-  determinan las políticas gubernamentales. 

Proporcionan los marcos interpretativos que condicionan la opinión pública, trazan o canalizan la atención social, con burbujas informativas y cámaras de eco. Viralizan contenidos diseñados para manipular emociones, desinforman o tergiversan de forma mucho más rápida que la información verificada (la verdad compite en desventaja frente a lo viral, por eso la verdad deja de tener interés en favor del número de los que creen otra cosa, esto es, de cuántas personas dicen gustarles lo que se dice). 

Además, el conjunto de los medios depende de sus plataformas para sobrevivir, por lo que no las opondrán. Trabajo, comunicación, educación, ocio, creación, finanzas… todo pasa por sus manos. Tienen un poder económico superior al de la mayoría de los Estados.

No es casualidad, pues, que los líderes de las grandes tecnológicas tengan más visibilidad que muchos jefes de Estado o presidentes de gobierno.

“Los gigantes de la tecnología de la información, como Microsoft para los sistemas operativos de computadoras, Google para los motores de búsqueda, Meta (antes Facebook) y X (antes Twitter) para las redes sociales y Amazon para el comercio electrónico, poseen la capacidad de dominar el mercado en una medida mucho mayor que los gigantes del ferrocarril, el petróleo, el acero y el automóvil del pasado. Esto se debe principalmente a los efectos de red de las plataformas digitales, inigualables por las economías de escala tradicionales. Internet no está limitado por el espacio físico y tiene una tendencia hacia la infinitud, otorgando a las plataformas una capacidad de penetración y de intercambio de información más poderosa (…) 

Esto eleva el límite superior de las economías de escala de la plataforma y crea un efecto sifón sobre diversos recursos clave (usuarios, datos, capital, tecnología, etc.) bajo las economías de escala, resultando en un monopolio donde ‘el ganador se lleva todo’.  El monopolio del capitalismo digital es, sin duda, una nueva modalidad de desarrollo del capitalismo monopolista” (https://observatoriocrisis.com/2026/02/13/tecno-feudalismo-el-canto-de-cisne-del-capitalismo-o-su-proximo-acto/).

Una modalidad crecientemente rentista o parasitaria, que apenas genera nuevo valor pero que absorbe para su propio beneficio el menguante valor producido. Ese rentismo deslocalizado que flota en el espacio virtual supuestamente por encima del mundo del trabajo, le hace estúpidamente ajeno a pactos de clase y a redistribuciones del beneficio, desdeñoso de servicios sociales y de marcos de negociación de las condiciones de vida de las poblaciones. Cree que puede prosperar indefinidamente según ellas se van empobreciendo de la misma manera.

Para hacerlo necesitan pensar que les basta con seguir controlando el pensamiento de los demás. Trazan con ello una agenda profundamente reaccionaria, que (de momento) es seguida a millones por las propias víctimas de la misma, dada la amplia y profunda capacidad de control de las conciencias que los dispositivos, procedimientos e interconexiones de la info-oligarquía contienen (de ahí sale el chiste del lobo diciendo a las ovejas que le voten y que hagan lo que él les dice para estar seguras -volveremos sobre ello más adelante-).

Por supuesto que también ahondan en la desigualdad mundial.

“En última instancia, [la info-tecnología] amplía la brecha de los países capaces de participar en la revolución de la IA y aquellos que carecen de los recursos necesarios, disminuyendo el número de países capaces de participar. Como resultado, esto llevará inevitablemente a un mayor grado de monopolio de conocimiento y tecnología, consolidando aún más el dominio de los oligarcas financieros y tecnológicos.  

Al mismo tiempo, la brecha de información existente y la brecha digital entre países se transmutarán en una brecha de IA, resultando en la perpetuación, en lugar de la mejora, de las disparidades de riqueza globales. Más importante aún, con la proliferación de sistemas de toma de decisiones automatizados, los individuos corren el riesgo de ceder su dominio cognitivo sobre las visiones del mundo racionales a las herramientas de toma de decisiones de IA, profundizando la dependencia de estos sistemas en la producción social y la vida diaria.  

Esto empodera al gran capital que controla tales sistemas para establecer estructuras jerárquicas aún más rígidas, mientras que los mecanismos autorreforzados inherentes a los sistemas inteligentes amplifican aún más la desigualdad y la estratificación de clase” (https://observatoriocrisis.com/2026/02/13/tecno-feudalismo-el-canto-de-cisne-del-capitalismo-o-su-proximo-acto/).

Un tecno-oligarca puede ganar en horas lo que un/a trabajador/a normal en un año.

Y a eso le llaman “democracia”, pero en su defecto, por si fuera poco, nos dicen que son ellos mismos los que van a salvar a las sociedades.

Dominio mundial

La desigualdad a ultranza, cuidadosamente cultivada, es paralela al dominio mundial, claro está.

De hecho, la tecnología informacional, el procesamiento de datos, la computación algorítmica y la IA en general, se tratan ahora como instrumentos de política estatal y de dominación mundial. Donde esto se hace más realidad es en Estados Unidos, para garantizar su papel de liderazgo mundial y la subordinación del resto de potencias.

“La fusión entre el Estado y el capital es más fácil de ver en Was­hington, donde se ha convertido en un objetivo político no ex­portar productos, sino dependencia”. 

La diplomacia informática no es nueva, sólo lo es su franque­za. Estados Unidos lleva mucho tiempo gobernando a través de intermediarios: bancos y aduanas en la era de la diplomacia del dólar, compañías petroleras y mercados del Tesoro en la era del reciclaje del petrodólar. El intermediario actual son los elementos necesarios para la IA. Los controles de exporta­ción y la jurisdicción de la nube hacen lo que antes hacían los cañoneros y los comisionados de deuda, pero con menos titu­lares. 

La capa compradora se reduce a medida que el sistema madura: se necesitan menos intermediarios locales cuando el cumplimiento se logra mediante licencias, telemetría y acceso al único hardware que importa. La economía política es sencilla. Un centro de datos a hiperescala no es una fábrica en el sentido tradicional del desa­rrollo; se parece más a un nodo de servicios públicos gestionado de forma privada, integrado en ecosistemas de nube extranjeros y tratado cada vez más como una infraestructura estratégica. 

Una vez que los Estados canalizan la administración pública y los servicios privados a través de dichos nodos, las posiciones de negociación cambian. Lo que se vende como inversión puede convertirse silenciosamente en dependencia administrativa”  https://www.alai.info/wp-content/uploads/2026/02/ALenMovimiento_559_febrero2026_Espanol.pdf

Del dominio técnico-militar del mundo, al condicionamiento económico (disrupción económica mediante información controlada, manipulación de datos, interferencias, corte de suministros, confusión en la red…), ecológico (provocación de sequías, plagas, inundaciones, desertificación…), y el dominio de las poblaciones, en la generación de seres humanos programables, predecibles, voluntariamente subordinados.  Individuos-masa que piensan y dicen lo mismo que han dicho los algoritmos diseñados y reproducidos hasta la saciedad por redes, dispositivos y medios de difusión masiva, y que realmente creen que lo piensan ellos mismos.

De la clásica massmmediatización de la realidad (saber del mundo lo que los media cuentan de él) estamos pasando a la computación cuántica de las conciencias y el poder de hackear las mentes.

“Hoy, al menos en Occidente, este desarrollo se concentra en ma­nos de las mega-corporaciones digitales estadounidenses (las “big tech”), que desde hace unas tres décadas han venido consolidando –con apoyo del capital financiero– no sólo su modelo de negocios, sino también, gracias a la estrecha colaboración del Estado, el marco geopolítico y el correspondiente andamiaje institucional que lo sostiene. 

Es lo que Shoshana Zuboff denomina ‘capitalismo de vigilancia’. Este marco abarca políticas públicas que les son favorables, gobernan­za respecto al libre flujo de datos, tratados comerciales, acuerdos de instituciones internaciona­les e infraestructura militar de vigilancia, entre otros (…) 

Diversos estudios señalan que, por ejemplo, debido al diseño actual de los sistemas de IA, su funcionamiento deteriora las instituciones cívicas fundamentales (como universidades, derecho, periodismo, democracia), al erosionar la experiencia, cortocircuitar la toma de decisiones y aislar a unas personas de otras. Incluso arriesga causar su destrucción. 

Otros estudios muestran cómo la narrativa cultural dominante en la IA atenta contra la diversidad y la alteridad, en una especie de «hackeo cognitivo» de identidades, valores y creencias culturales y sociales. También se ha demostrado que la dificultad de distinguir entre contenidos verdaderos o falsos conlleva a una desconfianza general en las instituciones y la democracia” https://www.alai.info/wp-content/uploads/2026/02/ALenMovimiento_559_febrero2026_Espanol.pdf

Operaciones de influencia política para manipular o amañar elecciones en todo el mundo en favor de la agenda reaccionaria antes mencionada, preparan un proto-fascismo latente para saltar a la palestra y hacerse del todo explícito si las circunstancias de la Guerra Sistémica Permanente desatada por el Imperio así lo requieren.

De momento ese “proto-fascismo democrático” va minando las instituciones liberales del propio capitalismo que fueron fruto de las luchas de clase de siglos. Sus Big Tech moldean la opinión pública a través de campañas digitales, manipulación informativa y ecosistemas de “fake news”, ampliamente reproducidas por sus distintos medios de masas (en realidad todos están dentro de unas u otras formas de su propiedad  (Una aproximación a las claves del poder sionista mundial concomitante con la centralización y concentración del capital – ObservatorioCrisis) e incluso judicializadas si se trata de perseguir alguna disidencia (el control del poder judicial viene siendo parte imprescindible del poder de clase). También se traducen en políticas gubernamentales, por supuesto.

Así que las info-oligarquías tecnológicas, personalizadas en tipos como Elon Musk, Mark Zuckerberg,  Larry Page, Sergey Brin, Jeff Bezos y otros pocos,  intervienen ya abiertamente en la política interna de los Estados, dictan instrucciones globales en los grandes Foros de magnates, pues ya no se ocultan en ellos, como acabamos de ver en Davos y Múnich , e imprimen carácter a las distintas sociedades [de ahí la derechización mundial en curso, proto-fascista, promotora de partidos como Vox, Rassemblement National, Fratelli d’Italia, Lega, Alternative für Deutschland (AfD), Partij voor de Vrijheid (PVV), Freiheitliche Partei Österreichs (FPÖ), Vlaams Belang, Perussuomalaiset (Partido de los Finlandeses), Fidesz; Mi Hazánk, Konfederacja, Solución Griega (Ellinikí Lýsi), Partido Liberal (en su corriente bolsonarista, en Brasil), La Libertad Avanza, Bharatiya Janata Party (BJP), One Nation -australiana-, New Zealand First, etc. (esta es la continuación del chiste del lobo antes mencionado].

Pero esto no es “tecno-feudalismo”, como muchos se empañan en designarlo, sino capitalismo en metamorfosis, huyendo de la caída del valor, o dicho de otra forma, metamorfoseándose según decae más y más el valor. Un capitalismo en degeneración que en consecuencia patrocina de un “proto-fascismo democrático” que implosiona la democracia liberal desde dentro y ataca cualquier proceso de autonomía social, auto-organización popular o soberanía nacional, y en el que la info-oligarquía quiere adquirir el poder político que le corresponde a su enorme poder económico (como nueva “clase rica” no incluida en las grandes familias poderosas tradicionales del capitalismo desde el siglo XVIII, busca ahora a toda costa su cuota de poder mundial). Para ello se sumergen en las entretelas de los “estados profundos” de las formaciones imperiales, sobre todo Estados Unidos, cortejando cuando no haciéndose parte del Poder Sionista Mundial (Una aproximación a las claves del poder sionista mundial concomitante con la centralización y concentración del capital – ObservatorioCrisis).

Por eso sus plataformas, dispositivos y poderes también se convierten en armas cognitivas de guerra, que parecen haber sido probadas desde su uso directo e inmediato en la anulación de la voluntad o en la perturbación de los sentidos y la confusión cognoscitiva (quizás en algún momento iremos sabiendo de su puesta en juego en la “extraña” caída de Siria y en la tan fulminante como fugaz invasión de Venezuela, por ejemplo), hasta la lenta y constante penetración-moldeamiento en-de las conciencias a través de toda suerte de dispositivos tecnoculturales, mediáticos, de información-formación instalados en todos los campos de la sociedad.

De momento, para Estados Unidos impedir que el Mundo Emergente pueda disponer de sus chips, de los elementos de tecnología necesarios, resulta vital para mantener su dominio cada vez más despótico ante su falta de recursos para hacerlo de forma legitimada. 

El último Plan de Acción de IA de EE. UU. pretende “ganar la carrera de la inteligencia artificial”.  Por su parte, China controla el procesamiento global de tierras raras (vital para la industria bélica de Estados Unidos). El Mundo Emergente ha comenzado a diseñar sus propias estrategias en función de sus posibilidades, y para defenderse de la agresión y el chantaje continuados (https://elterritoriodellince.blogspot.com/2026/02/el-pan-para-manana-hay-un-refran.html?m=1).

Quienes nos hablan de no situarse en esa gran pugna mundial apelando a la “lucha de clases” en abstracto, no tienen idea de lo que está en juego.

“Pax Silica es, en definitiva, una expresión inusualmente hones­ta. Admite que la nueva paz es una paz gestionada: la paz a tra­vés del silicio, mantenida por quienes controlan el suministro. Los imperios anteriores perduraron porque mantuvieron la ficción del beneficio mutuo. El actual está cada vez más impa­ciente con la ficción. Esa impaciencia puede resultar ser su de­bilidad. 

Cuando la dominación ya no se disfraza de comercio, el consentimiento se vuelve más difícil de fabricar, y las fricciones de las redes, los presupuestos y la política comienzan a parecer menos como ruido de fondo y más como el terreno en el que se disputará la paz del silicio”  (https://www.alai.info/wp-content/uploads/2026/02/ALenMovimiento_559_febrero2026_Espanol.pdf).

Por muchas plataformas y control de nuevas tecnologías que se tengan, no se puede machacar las condiciones de las sociedades indefinidamente con su apoyo o su pasividad. La “lucha de clases” no es una simple quimera que ya pasó en la Historia. El capital la ejerce cada día de forma inmisericorde, y es imposible que lo haga sin reacción popular y de los Estados perdedores, por muchos partidos proto-fascistas que convoque. 

Tampoco la trasnochada neosocialdemocracia de la que también tira el Sistema con la otra mano, podrá seguir haciendo de contención social por mucho tiempo, ni mantener el espejismo de la democracia capitalista en un mundo en el que menos del 1% de la población detenta entre el 45 y el 50% de la riqueza mundial y decide ya prácticamente todo sobre nuestras vidas. Empezando por la guerra o la paz, la vida o la muerte de miles de millones de seres humanos.

Ya “el nuevo orden no busca consensos, sino la inhibición de la soberanía mediante el terror económico, político y militar” (La abdicación de la soberanía – ObservatorioCrisis).

Davos y Múnich lo han dejado bien claro este año: las “nuevas reglas” capitalistas son ya reglas de muerte, barbarie y destrucción.  

samedi 14 février 2026

LES ACCORDS BLUM-BYRNES : étape essentielle de la colonisation américaine de la France

 

 

L’Europe sous tutelle : La France "carpette" ? 

Loin des analyses superficielles des médias sur les relations transatlantiques, Annie Lacroix-Riz, historienne et professeure émérite d’histoire contemporaine (Paris-Cité), livre ici une analyse implacable de la dépendance française. 

Elle démontre que la situation actuelle n'est pas le fruit d'une "brutalité" passagère d'une administration américaine, mais le résultat d'un processus historique long : le passage à la phase impérialiste hégémonique des États-Unis. 

Le mythe du renouveau : Pourquoi l'impérialisme américain est une constante depuis les années 1890. 

Les accords Blum-Byrnes (1946) : Bien plus qu'un dossier sur le cinéma, ces accords sont le symbole de l'asservissement financier de la France au sortir de la guerre. 

La "Classe dirigeante atlantique" : Comment les élites européennes ont choisi la tutelle américaine pour sauver leurs intérêts de classe, quitte à sacrifier la souveraineté nationale. 

L’histoire censurée : Pourquoi l’effondrement de l’enseignement de l’histoire empêche aujourd'hui de comprendre les mécanismes de notre propre dépendance. 

"Le travail sur les archives originales permet de démontrer que rien n'est neuf. Nous sommes dans une période de relations de dépendance qui transforme l'ancien centre de la puissance coloniale en 'carpette' diplomatique." 

00:00:00 : conférence  

01:39:18 : Questions du public

jeudi 29 janvier 2026

Jeffrey Sachs: Si EEUU ataca Irán sería la guerra más explosiva del mundo, con muchos países con armas nucleares

FUENTE https://observatoriocrisis.com/2026/01/29/jeffrey-sachs-si-eeuu-ataca-iran-seria-la-guerra-mas-explosiva-del-mundo-con-muchos-paises-con-armas-nucleares/ 

Entrevista al profesor y economista Jeffrey Sachas realizada por el politólogo noruego Glenn Diesen

Glenn Diesen 

Nos acompaña hoy el profesor Jeffrey Sachs para hablar sobre las amenazas de Trump contra Irán. Estamos viendo un enorme acumulación de fuerza militar por parte de Estados Unidos en la región. 

También hay aviones de transporte británicos, alemanes, españoles e italianos dirigiéndose hacia Oriente Medio…parece ser que un ataque es inevitable. Los israelíes lo quieren, Washington lo quiere. 

Trump se refiere a un cambio de régimen en las redes sociales. Escribe: «Una armada masiva se dirige a Irán. Se mueve rápidamente con gran poder, entusiasmo y determinación». Luego continúa: El tiempo se acaba. ¿Qué opina de estas amenazas? 

Profesor Jeffrey Sachs

Creo que está claro, bueno, para Israel, este es un esfuerzo de 30 años para derrocar al gobierno iraní. Estados Unidos básicamente hace lo que Israel dice. En los hechos Israel ha estado arrastrando a Estados Unidos a una guerra con Irán. Lo hizo el verano pasado. El objetivo era provocar un cambio de régimen, lograr un derrocamiento. Eso no funcionó. 

Estados Unidos ha estado usando instrumentos económicos. Lo que el secretario del Tesoro, Scott Bessent llamó política económica son medidas deliberadas de Estados Unidos para destruir la economía iraní. 

La idea, de nuevo, es un cambio de régimen. Eso no ha funcionado. Y ahora tenemos un grupo de ataque de portaaviones en camino a Irán. Así que un ataque es inminente. Creo que el objetivo aquí nunca ha sido la negociación. Siempre que ha habido negociación, Israel ha protestado exigiendo que no negocien. 

Hace una década se alcanzó un acuerdo nuclear con Irán. El Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) fue ratificado por la resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU el 20 de julio de 2015. Luego, Trump lo desmanteló durante su primer mandato. Así que Israel nunca ha deseado llegar a un acuerdo negociado. 

Y desde entonces… Estados Unidos hace lo que Israel le dice que haga, nunca ha habido una disposición para tener negociaciones reales con Irán. Y Trump lo demostró de nuevo el verano pasado cuando Israel, con el apoyo de Estados Unidos, bombardeó Irán, fue el 12 y 13 de junio de 2025, dos días antes de las negociaciones programadas entre Estados Unidos e Irán. 

Así que toda la idea de negociar con Irán es falsa. Siempre ha sido una operación de cambio de régimen que se está llevando a cabo mediante una guerra híbrida. Es decir , se utiliza la guerra cibernética, la agitación callejera, se intenta aplastar la economía bombardear para asesinar a los dirigentes máximos. Están  tratando de todas las maneras posibles de derrocar al gobierno de Irán .

Por seo Trump declara “Esto es como Venezuela. La flota está lista, dispuesta y es capaz de cumplir su misión con rapidez y violencia si es necesario”. 

Es pura violencia. La gente debería entender que, según la Carta de la ONU, en el artículo 2, sección 4, dice que todos los miembros se abstendrán, en sus relaciones internacionales, de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado. 

Glenn Diesen 

Por supuesto, acabamos de ver esto con Venezuela: amenazas descaradas seguidas de una invasión, el secuestro del presidente y la primera dama, y la afirmación de que Estados Unidos es el que gobierna Venezuela. Esto incluye el robo del petróleo de los barcos petroleros y su envío a Estados Unidos, con Donald Trump declarando que el dinero le pertenece. 

Así que este tipo de descaro es parte de nuestra escena actual . Pero una guerra contra Irán es mucho más peligrosa para el mundo y todavía espera que algún país europeo diga basta. Que diga algo como …Quizás no deberíamos tener una guerra. Quizás deberíamos respetar la Carta de la ONU. 

Profesor Jeffrey Sachs 

La pregunta para Europa es: ¿solo se pronuncia cuando Estados Unidos está a punto de atacarla o tiene Europa ya no tiene ningún principio ? El canciller Mertz, quien dijo durante el primer ataque a Irán que Israel estaba haciendo el trabajo sucio, ahora ha dicho que los días de Irán están contados. Así que creo que los europeos se están sumando a esto por completo. 

Pero, Trump también dijo que ahora es el momento de que Irán llegue a un acuerdo; de lo contrario, les golpeará duramente. ¿A qué acuerdo se refiere? ¿ A un nuevo acuerdo nuclear? Esto parece muy deshonesto a estas alturas, ya que han sido muy abiertos al afirmar que el objetivo es un cambio de régimen. Así que lo que quieren es la destrucción de Irán . 

No tienen interés en un acuerdo negociado, porque los acuerdos negociados han existido durante más de doce años, y siempre Irán cumplió . Estados Unidos los destrozó , e Israel ha sido el principal defensor de la desmantelación de cualquier acuerdo negociado. Y como Trump trabaja para Israel, no hay ninguna intención de negociar. Su objetivo es derrocar al gobierno.

Entonces ¡Las declaraciones de Mertz son una vergüenza! Pero, la brutalidad de Europa no debería sorprenderme. El único intento de aferrarse a los principios, es cuando están en juego los propios intereses de Europa. De repente, no es correcto que Estados Unidos ataque a Dinamarca reclamando Groenlandia. Sería un abuso. Pero derrocar al gobierno de Irán está bien. 

Estoy seguro de que en los medios europeos se habla del colapso económico, la corrupción y la mala gestión del régimen iraní. Por qué no serían aptos para gobernar, como acaba de declarar el Canciller Mertz . 

La gente debería entender que esto es parte de un juego absolutamente vulgar. Es perfectamente comprensible si se le presta un poco de atención. Resulta que nuestro Secretario del Tesoro en Estados Unidos, Scott Bessent, lo expuso de forma muy clara y explícita en Davos, casi de forma caricaturesca. Y si me permite, Glenn, leeré sus palabras para que se entienda lo que ha estado sucediendo durante el último año. 

El entrevistador le pregunta: «¿Qué quiere decir sobre las sanciones?. ¿Qué planea con respecto a Irán y su impacto allí? Bessent respondió : 

«Bueno, si miran un discurso que di en el Club Económico de Nueva York en marzo pasado, dije que creía que la moneda iraní estaba al borde del colapso. Que si yo fuera ciudadano iraní, retiraría mi dinero. El presidente Trump ordenó al Tesoro y a nuestra Oficina de Control de Activos Extranjeros, que ejercieran la máxima presión sobre Irán , y funcionó porque en diciembre su economía colapsó. El banco central comenzó a imprimir dinero. Hay escasez de dólares… Y por eso la gente salió a las calles. Así que esto es arte de gobernar económicamente. No hubo disparos y las cosas se están moviendo de manera muy positiva para nosotros” . 

Es una declaración escandalosa . Tan escandalosa que el New York Times no se atrevió a informarla. El Washington Post no se atrevió a informarla. Porque lo que Bessent explica es que Estados Unidos ha utilizado sus recursos financieros para derrocar al gobierno, sacar a la gente a las calles y provocar disturbios masivos.

Así que la vulgaridad del asunto es tan impactante que los grandes medios de comunicación ni siquiera la mencionaron . Pero lo que hacen es publicar historias a diario sobre la mala gestión, corrupción, colapso económico y sufrimiento de la gente, sin mencionar que nuestro Secretario del Tesoro explicó que este es el juego estadounidense. 

El gobierno iraní ha explicado que no pueden cobrar por su petróleo debido a las acciones de Estados Unidos. Los pagos no llegan. Todos los bancos están bajo sanciones. Todos están amenazados. Todos los bancos del mundo se niegan a procesar ninguna transacción. Esta es otra manifestación de la instrumentalización del dólar por parte de Estados Unidos. Y el objetivo es crear caos, provocar quiebras bancarias, un colapso monetario, para que la gente salga a las calles. 

Como dice Bessent, por eso la gente salió a las calles. Incluso presenta la cadena de causalidad y la bendice: “La situación se está desarrollando de forma muy positiva para Estados Unidos” . 

Si este es el mundo en el que la gente cree que estaremos seguros, lamento decir que descubrirán que esta es la ruta definitiva hacia la aniquilación y el desastre. Esto es puro gangsterismo, contrario a todo principio. Y me cuesta muchísimo entender por qué Mertz o los europeos participan en este gangsterismo. Hay que recordar que  participaron en la negociación del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) y vieron cómo Estados Unidos lo desbarató. Así que saben la verdad, pero no la dicen. 

Todo el mundo puede ver a Bessent sentado diciendo cómo estamos desestabilizando a Irán, como le estamos causando problemas económicos. Como esto sacará a la gente a la calle. 

Al respecto Mike Pompeo declaró hace poco y sin rubor: «Bueno, en la calle están los rebeldes, pero además tenemos a los agentes del Mossad». 

Si uno escucha las noticias israelíes, en la radio explican que cómo Israel  está introduciendo armas para alimentar. Así que para este gente, si de verdad te importaran los iraníes, deberías abogar por bombardearlos. 

Es decir, esto es muy perverso, pero así es con todas las guerras que provoca Estados Unidos . Si le importa los sirios, pedirás el derrocamiento Assad. Si te importan los ucranianos, mantendrías la guerra eternamente. Es que es tan vil y cruel.

Pero lo interesante es que si te importan los iraníes, entonces deberías prestar atención a lo que dijo Bessent, por cierto, tenía una pequeña sonrisa en su rostro cuando hablo con la televisión . No pudo evitar sonreír con sorna al terminar su última frase. Fue solo un toque de vulgaridad. 

La gente debería saber quién es Bessent. Es nuestro Secretario del Tesoro. Se podría pensar que sabe algo de macroeconomía, de política fiscal o que es un experto en política tributaria. No, sabe nada en esos campos. Es un operador de fondos de cobertura, famoso por trabajar con George Soros que destruyó la libra esterlina hace más de dos décadas. Esas son sus credenciales: un hombre que puede destruir divisas . 

Glenn Diesen

El Secretario del Tesoro de EEUU es un sicario económico, esto es cierto… pero, permíteme preguntarte sobre la posibilidad que esta guerra se extienda, porque parece que tanto el objetivo estadounidense como los iraníes piensan que será muy diferente de la guerra anterior, que puede ser una guerra de todo o nada. Porque Irán ya ha dicho que tomará represalias contra cualquiera que participe, pero luego Arabia Saudita dijo que no usarán su espacio aéreo, así que se lo toman en serio. Entonces,¿Qué tan probable cree que el conflicto se expanda a toda la región?

Profesor Jeffrey Sachs 

No soy un experto militar, pero por lo que entiendo Irán puede penetrar las defensas aéreas israelíes. Han demostrado que tienen misiles hipersónicos que pueden hacerlo. No los apuntaron a objetivos altamente sensibles la primera vez . Ahora los apuntarán a esto objetivos. Así que creo que esta guerra será muy diferente. Irán está preparados para eso. 

Otra cosa que aprendimos es que los ataques a las instalaciones nucleares no detuvieron éxito , ni siquiera obstaculizaron, el camino de Irán hacia las armas nucleares si lo desean . La cantidad de enriquecimiento que tendrían para llevar su uranio enriquecido a niveles suficientes para la bomba atómica no es mucho. 

Y si esto se convirtiera en una lucha existencial, Irán podría, sin lugar a dudas, intentar obtener armas nucleares. Han dicho, con credibilidad, que no quieren hacer una bomba atómica . Quieren que el OIEA esté aquí para supervisar. Pero eso es lo que Estados Unidos destruyó hace una década cuando Trump asumió su primer mandato. Así que el siguiente punto es que el propio Irán, y especialmente la Guardia Revolucionaria, podría decidir que Iran debería apresurarse en obtener armas nucleares. 

Ahora, si la situación se volviera desesperada para Irán, supongo que otros países lo apoyarían. Irán es un país grande. Y todo esto podría ser el preludio de una guerra mucho más extensa. Esto no es Venezuela, Irán no es el patio trasero de Estados Unidos. 

Sería una guerra en la región más explosiva del mundo, con muchos países con armas nucleares. Así que creo que sería completamente imprudente y devastador a nivel mundial, por lo que debería prevenirse ahora antes de que tengamos que especular sobre su fin. 

Repito, me consterna la opinión alemana al respecto. No me sorprende, pero me consterna. Si no tenemos países en el mundo dispuestos a decir que no se pueden lanzar guerras como esta en estas regiones explosivas, contrariando por completo todos los principios del sistema de la ONU, la probabilidad de un desastre total es muy alta. 

Creo que el Consejo de Seguridad de la ONU debería reunirse de inmediato y a asumir su responsabilidad. Debería detener esta escalada y decirle claramente al presidente de Estados Unidos que no puede amenazar de esa manera, y mucho menos atacar. 

La amenaza en sí misma es una grave violación de la Carta de la ONU.  Sin embargo, temo que ya no se puede detener la dinámica actual … y la única forma de evitarlo es un acuerdo que, en esencia, es inexistente. Es difícil ver qué más pueden hacer. 

Sí. Trump, a veces, se echa atrás. Lo hace si se enfrenta a un verdadero muro de oposición. Aún no se ha enfrentado a ese muro. Pero yo no dejaría de intentar crear ese muro de oposición… incluso después que  Trump, llegue imprudentemente apretar el gatillo.

 Aún no ha sucedido. Y, Dios nos ayude. Debe haber alguien en Europa con cerebro… alguien en el poder con un mínimo de responsabilidad por la humanidad. Y hay muchos países en todo el mundo que no quieren que esto suceda. 

Y curiosamente, creo que los saudíes no quieren una guerra , que Qatar no quiere una guerra, que los Emiratos no quieren una guerra. Que Turquía no quiere una guerra. ¿De verdad quieren estar en otra guerra regional creada por Israel que podría escalar hasta un desastre total ? No creo que nadie quiera eso, salvo Israel y su estado vasallo, Estados Unidos 

LA VIOLENCIA DELINCUENCIAL COMO ARMA DE GUERRA DEL IMPERIO ESTADOUNIDENSE

Fuente https://andrespiqueras.com/2025/11/11/la-violencia-delincuencial-como-arma-de-guerra-del-imperio-estadounidense/ 

 
Gérard Fromanger, série Questions, Existe, 1976

 

La inseguridad ciudadana y la violencia delincuencial indiscriminada fue siempre un arma de guerra de los imperios, y ha sido tradicionalmente una de las bazas predilectas de Estados Unidos como instrumento contrarrevolucionario para someter y disciplinar sociedades. También para descomponerlas, haciéndolas entrar en procesos de barbarización social.

Generación de bandas bien armadas, infiltración y asentamiento de redes mafiosas, narco-traficantes y demás “crimen organizado transnacional”-, introducción de armas militares avanzadas, grupos paramilitares delincuenciales… son las recetas clásicas dadas por Estados Unidos para el conjunto de NuestraAmérica. Si a ellas le unimos gobiernos que siguen a pie juntillas las políticas de saqueo y empobrecimiento social dictadas por USA y sus instituciones, FMI y Banco Mundial por ejemplo, el cóctel está dado para la descomposición social. Forma brutal de agresión, que se ceba especialmente allá donde hubo un gobierno “progresista” o que pretendió cierta autonomía. Ya no digamos si además buscó esa vía de autonomía a través de la conjunción de fuerzas nuestroamericanas como el ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América).

Una vez que las mafias se instalan en una sociedad, se convierte en una labor ímproba de décadas –si posible- poder desalojarlas, porque sus redes llegan a todos los estamentos y ámbitos tanto del Estado (ejecutivo, legislativo, judicatura, policía, ejército…) como de la sociedad (redes delincuenciales clientelares, de informadores, de negocios imbricados en las redes delincuenciales, familias que viven de ellas, dinero que cae en las comunidades comprando voluntades, única vía de salario para muchos, etc., etc.). ¿Quién, entonces, combate a quién desde dónde y con quién?  Ese caos y podredumbre resultantes es el resultado que busca y promueve bien el Imperio, como también sabe que esas sociedades en violencia generalizada (“de todos contra todos”), donde las personas no se fían de las personas, en donde los proyectos de comunidad, los afanes colectivos y la lucha social y política en general son desbaratados por el Miedo, no pueden ya ofrecer seria resistencia a su saqueo. Eso cuando no son directamente atacadas por la delincuencia (des)controlada -en realidad, en muchos casos, paramilitares civiles, valga la aparente contradicción-. 

Algo más fácil aún de llevarse a cabo en la región que es la más desigualitaria del mundo.

Así ha agredido EE.UU. a Nicaragua y a Venezuela durante décadas de la forma más asesina posible, en muertes y destrucción (sólo frenada por la cohesión popular y la alianza cívico-militar que mantienen). Así convirtió a México en una sociedad barbarizada (sólo con AMLO y ahora la presidenta Sheinbaum, se ha empezado a dar un proceso de reversión de esa barbarie, muy lento, complicado y no falto de lagunas y retrocesos, como tantos familiares de víctimas bien saben –caso de los 43 estudiantes asesinados y “desaparecidos” de Ayotzinapa, por ejemplo-). Así barbarizó USA también El Salvador, Guatemala y Honduras (con el impase entre muchas interrogaciones de la presidenta Xiomara Castro, y pudiera ser que de su sucesora, en este último caso). Las recetas son siempre las mismas, y con ellas pretenden “justificar” a la carta gobiernos crueles contra sus poblaciones, déspotas que fungen de “salvadores”, mientras continúan degradando las condiciones sociales. Pocos ejemplos como el de Bukele en El Salvador, donde los crímenes de las autoridades contra la población (a menudo considerados como “ejecuciones extrajudiciales”) van sustituyendo a la violencia de los propios grupos delincuenciales (véase aquí este informe: Sobre ejecuciones extrajudiciales en El Salvador : 2015-2020; también algunas de las denuncias venezolanas al respecto de la política del déspota salvadoreño: La doble moral de Bukele: El carcelero de El Salvador que critica a Venezuela – teleSUR). Algo que el bolsonarismo en Brasil ha venido también practicando, como en la reciente matanza en las favelas de Río, con 117 personas asesinadas por orden del gobernador Cláudio Castro. [Con Colombia hay que hacer un aparte, porque es un ejemplo mundial de barbarie social por excelencia, donde los asesinatos de sindicalistas, líderes sociales, luchadores comunitarios, representantes indígenas… son “el pan nuestro de cada día” desde un tiempo que se pierde en la memoria (un “pan” frente al que Petro tiene muy poco poder de deglución, aunque lo intenta, y al que le dedicaremos un análisis exclusivo más adelante). Si acaso hay que sumarle de nuevo la matanza de exguerrilleros firmantes de los acuerdos de paz, como ya se hizo, entre otros, con los del M-19, exterminados casi en su totalidad tras desarmarse y convertirse en partido político].

Pero ningún otro lugar como Haití para ejemplificar el genocidio social sin que medie masiva intervención militar directa. Desde su revolución exitosa de esclavos, las distintas expresiones dominantes del Imperio Occidental, que nunca le perdonaron esa osadía, no han dejado de sangrar a Haití de todas las maneras posibles: bandas armadas, cascos azules, “fondos” del Banco Mundial para perder cualquier atisbo de soberanía alimentaria, consiguiente “cooperación al desarrollo” y “ayuda” frente a catástrofes dichas “naturales” (Assistance mortelle, une occasion en or pour piller Haïti pour les blancs et nos politiciens.; https://www.fuhem.es/papeles_articulo/un-analisis-multifocal-del-terremoto-de-haiti/), intervenciones del BID para ultimar la privatización de toda la economía, saqueo a través de la deuda (Haïti : comment la France a obligé son ancienne colonie à lui verser des indemnités compensatoires; Haïti, 200 ans après la rançon de l’indécence : une dette qui entrave encore l’avenir… – RHINEWS)… Dejo aquí enlace a un informe que la Tricontinental realizó en 2022 y que considero bastante completo al respecto del saqueo y el genocidio haitiano: No a la intervención militar. Sí a la insurrección haitiana (thetricontinental.org). Como quiera que la sociedad haitiana siguió resistiéndose a la intervención internacional, al pago de una deuda odiosa y a las bandas criminales impuestas (Haití.  Los habitantes de Fort Jacques se levantan contra el terror de las bandas armadas – Resumen Latinoamericano), el Imperio decidió barbarizarla del todo, suministrando cada vez más amplio tipo de armamento a las principales bandas paramilitares y protofascistas, que asesinan, roban, extorsionan, allanan y violan en masa.     

Sin embargo, es Ecuador el que se lleva la palma en cuanto a la rapidez de un experimento de destrucción social sin recurso a la intervención militar directa. En un año y poco ha pasado de ser uno de los lugares más tranquilos del mundo a encabezar las cifras del crimen del continente americano (con permiso de Haití). La razón por la que el Imperio quería castigarle: haber formado parte del ALBA-TCP, de la CELAC, de Unasur (Unión de Naciones Sudamericanas) y del Banco del Sur en tiempos de Correa, además de tener amplios sectores del pueblo organizado. Para no extenderme aquí, remito a los siguientes enlaces que analizan el proceso en detalle (los enlaces que adjunto en este texto, en general, están escogidos por la que creo es su significancia para el tema tratado):

Ecuador registra los niveles más altos de crimen, inseguridad y delincuencia del continente

Diagnóstico situacional de la crisis de inseguridad, de enero a septiembre | La República EC

Perú, tras el golpe de Estado que encarceló al presidente electo, Pedro Castillo, no ha hecho sino disparar también las cifras de la guerra social delincuencial, que busca ante todo abortar la insurrección popular en curso ante la ilegitimidad de los dos sucesivos gobiernos de la oligarquía tras el golpe (el de Boluarte y el del golpista de la golpista, Jerí –en un Perú donde la ilegitimidad del sistema capitalista oligárquico es ya crónica-): Perú escala al top 10 de países con mayor criminalidad, según informe internacional – Agencia de Noticias. Y ahora con el ejército estadounidense afirmado en su territorio, la sangría social continua. Proceso que, contra la actual constitución, quiere replicar Noboa en Ecuador: el de albergar tropas y bases norteamericanas, porque la sangría va de suyo con su gobierno.

En Chile, a pesar de que los candidatos presidenciales de derecha e izquierda no se salen jamás del guion imperial, la percepción de temor a la delincuencia, de acuerdo con la encuesta “Chile nos habla” realizada por la Universidad de San Sebastián, sigue una tendencia al alza desde el año pasado. Destaca el aumento significativo al nivel regional de 73,7% a 79% y comunal de 69,3% a 73,8%: El temor por la delincuencia en Chile hace que la gente use más servicios de seguridad privada – Yahoo Noticias. Y es que nunca está de más, por si acaso, y dado que la sociedad ha hecho unos cuantos recientes “levantamientos” preocupantes, descomponerla a través de la delincuencia.

Delincuencia que viene de por sí junto a los paquetes de destrucción social que los gobiernos bufones de USA, como el de Milei, esparcen por sobre unas sociedades cada vez más golpeadas, donde para vivir hay que sacar de cualquier lado que se pueda y donde por tanto la “inseguridad” existencial en todos los ámbitos de la vida se hace estructural.

Y después nuestro complejo mediático-institucional-legislativo nos dice cada día que todas esas son “democracias” y que el problema está en Venezuela y en Nicaragua. Justo los únicos países donde la práctica totalidad de indicadores sociales están en alza y donde buena parte de la sociedad se siente cada vez más “pueblo”. Además, en ningún otro lugar del continente existe la seguridad –en todos los sentidos- que hay en Cuba –revolución histórica mediante-, a pesar de la monstruosa agravación del bloqueo estadounidense (contra las reiteradas votaciones absolutamente mayoritarias de la ONU, de las que la potencia imperial se ríe a carcajadas) y del doloroso empeoramiento de las condiciones sociales.

Nada es casual y los procesos de inseguridad y delincuencia tampoco. Responden a políticas económicas bien precisas y a ofensivas de guerra social cuidadosamente planificadas.

Que no se nos olvide la próxima vez que veamos un noticiero de esos que no explican nada y confunden mucho.

Trente ans après Sankara, Traoré veut raviver la flamme révolutionnaire au Burkina Faso

SOURCE https://www.initiative-communiste.fr/articles/international/sankara-la-france-des-travailleurs-tient-toujours-avec-toi/

 

Un coup d’Etat militaire fomenté par des officiers burkinabés liés au potentat ivoirien Ouattara, cet ultime tenant du néo-colonialisme françafricain, vient d’être déjoué à Ouagadougou. Il visait à renverser la direction anti-impérialiste du pays incarnée par Ibrahim Trahoré, ce continuateur de Sankara et de Lumumba. Les Français amis de l’Afrique et… de la dignité de la France ne peuvent que condamner les manigances néocoloniales, qu’elles émanent d’Abidjan et/ou de Paris.

Car, comme le disait Engels, « un peuple qui en opprime d’autre ne saurait être libre ».

PÔLE POSITIONS – JANVIER 2026 – Par Floréal, PRCF

Le 15 octobre 1987, Thomas Sankara, président révolutionnaire du Burkina Faso, tombait assassiné avec douze de ses proches dans des conditions dramatiques. Trente‑huit ans plus tard, son héritage continue de marquer profondément la politique burkinabé, notamment sous le leadership du président Ibrahim Traoré, qui s’affirme comme l’un de ses héritiers politiques les plus explicites.

Arrivé au pouvoir en 1983, Sankara avait rapidement initié une série de réformes radicales pour transformer la société de l’ancienne Haute‑Volta, qu’il rebaptisa Burkina Faso — « le pays des hommes intègres ». Gouvernant par ce qu’il qualifiait de Révolution démocratique et populaire, il prônait l’autosuffisance, l’émancipation des populations rurales, la lutte contre la corruption et l’impérialisme, des politiques de santé publique ainsi que l’égalité des sexes. Sous sa direction, des campagnes de reboisement furent lancées, des écoles ouvertes, la production locale encouragée, et la souveraineté nationale placée au cœur du projet politique.

Sankara ne se contentait pas d’un changement symbolique : il refusait l’aide étrangère qui, selon lui, était souvent une forme subtile d’emprise impérialiste, et nationalisa des ressources clés pour libérer le pays de la dépendance extérieure. Cette posture de rupture avec les logiques néocoloniales lui valut autant l’admiration de ses partisans que l’hostilité de nombreux gouvernements africains et occidentaux.

Les circonstances de son assassinat restent sujettes à débats. Sankara fut tué par un commando lors d’une réunion du Conseil national de la révolution, tandis que Compaoré prenait le pouvoir dans l’heure qui suivit le meurtre. Ce coup d’État mit fin à quatre ans de transformations sociales et politiques, ouvrant une longue ère de domination de Compaoré et de ses alliés, souvent perçus comme proches de structures de pouvoir étrangères, notamment françaises.

Depuis la chute de Compaoré en 2014, le peuple burkinabé et les héritiers politiques de Sankara réclament vérité et justice, notamment une enquête complète sur les responsabilités internes et internationales dans l’assassinat. Plusieurs inculpations ont été prononcées dans le cadre de l’enquête réouverte en 2015, mais le procès et les conclusions restent partiellement insatisfaisants pour beaucoup.

Sankara demeure aujourd’hui une icône de l’anti‑impérialisme, de la souveraineté populaire et de la lutte pour un développement autonome en Afrique. Sa mémoire continue d’alimenter les débats politiques et sociaux, tandis que des mouvements citoyens, comme le Balai citoyen, rattachent leur action à son héritage de transformation profonde du lien entre l’État et les populations.

Arrivé au pouvoir à la suite d’un coup d’État en 2022, le capitaine Traoré s’est rapidement positionné comme un continuateur du projet sankariste, glorifiant l’idéal de souveraineté nationale et de rupture avec les logiques néocoloniales. Dans un message solennel lu le 15 octobre dernier lors d’une commémoration au mausolée de Sankara, Traoré a salué « l’engagement et le combat pour un Burkina Faso digne, souverain et prospère », soulignant que l’œuvre du leader assassiné « demeure une source d’inspiration et une boussole pour la Révolution Progressive Populaire ».

Sous son mandat, le Burkina Faso a introduit des symboles forts rappelant le passé révolutionnaire : la devise emblématique « La Patrie ou la mort, nous vaincrons » — déjà associée à l’ère Sankara — a été rétablie comme devise nationale, marquant une rupture symbolique avec les précédentes orientations politiques.

Sur le plan politique et économique, Traoré s’est aussi inspiré des préceptes de Sankara en privilégiant des politiques d’autosuffisance et d’anti‑impérialisme. Il a mis l’accent sur la souveraineté alimentaire, la réappropriation des ressources — notamment via la nationalisation de certaines mines ou la création d’une raffinerie d’or nationale — et le refus des aides conditionnelles du FMI ou de la Banque mondiale.

Cette trajectoire s’accompagne d’un rejet assumé de l’influence française dans les affaires intérieures, avec des mesures telles que la suspension de certaines chaînes médiatiques étrangères et la redéfinition des alliances internationales du pays.

Cependant, cette réinvention du projet sankariste par Traoré suscite des débats. Certains analystes voient en lui un continuateur authentique des idées de Sankara, particulièrement en matière de renforcement de la souveraineté et de lutte contre l’impérialisme. D’autres soulignent les défis de gouvernance auxquels il est confronté, notamment le contexte sécuritaire dramatique, l’instabilité persistante et les critiques sur la liberté de la presse ou l’autoritarisme croissant du régime.

Quoi qu’il en soit, pour beaucoup de Burkinabè, la figure de Sankara reste un repère moral et politique, et les déclarations publiques de Traoré rappellent la volonté d’ancrer la politique contemporaine dans cet héritage. En évoquant le passé révolutionnaire comme un phare pour l’avenir, le président burkinabé souhaite montrer que les idéaux de dignité, de souveraineté et de justice sociale ne sont pas seulement des souvenirs, mais des objectifs toujours vivants dans la politique actuelle.

 

mercredi 28 janvier 2026

Una síntesis del suicidio europeo

La Unión Europea neoliberal y sus instituciones han provocado el colapso más grave que Europa haya sufrido jamás

Andrea Zhok, filósofo italiano 

Hubo un tiempo en que una Europa unida se presentó como

1) baluarte competitivo frente a los EE.UU.;

2) creación de un organismo supranacional con una masa crítica capaz de afirmarse a nivel internacional.

Todo esto resultó ser una farsa.

¿Por qué?

A) El modelo ideológico

Cuando se redactó el Tratado de Maastricht, Occidente estaba dominado por la leyenda del triunfo neoliberal sobre el oso soviético, y así el marco neoliberal definió todos los principales mecanismos jurídicos, el papel de la industria pública y las relaciones con las finanzas, según ese modelo ideológico.

Este modelo supone que el libre intercambio es un sustituto idealmente completo de la democracia (de hecho, una mejora del mecanismo rudimentario de las elecciones democráticas) y privilegia el papel dinámico del gran capital, respecto del cual la política debe desempeñar un papel auxiliar y facilitador.

B) La soberanía de la economía financiera

Teorías escandalosamente abstractas, como el modelo de Nozick sobre el surgimiento del Estado a partir del libre comercio egoísta, constituyeron la base de un modelo novedoso que imaginaba una entidad política (una unión política, un Estado federal, etc.) que surgía de una intensa interacción de mercado. El modelo europeo se convirtió así en el primer experimento histórico (y, dado el resultado, también el último) en el que se creyó que un mercado común (es decir, un sistema de competencia mutua entre Estados dentro de un marco que forzaba la máxima competitividad) sería el precursor de una unión política.

Obviamente, lo que en realidad ocurrió fue lo que siempre ocurre en condiciones de mercado altamente competitivos y sin filtros políticos (sin barreras aduaneras, sin ajustes monetarios, etc.): hubo ganadores y perdedores, hubo países que obtuvieron ventajas y países cuyos recursos fueron vampirizados (Italia es uno de estos últimos).

La idea obsoleta de gobiernos democráticos responsables ante los votantes fue reemplazada por la idea de “gobernanza” como un sistema de reglas para la gestión económica, lo que condujo a la idea de una política funcionando en “piloto automático”.

C) La política del ganador se lleva todo

Los sistemas financieros son impersonales, acéfalos y supranacionales, pero eso no significa que carezcan de centros de gravedad. El principal centro de gravedad del sistema financiero occidental es el eje Nueva York-Londres, mientras que su principal brazo político siempre ha sido el gobierno estadounidense (cualquier gobierno estadounidense).

La Europa de Maastricht, que comenzó a operar internacionalmente según las reglas neoliberales, cayó inevitablemente en la órbita gravitacional de los grandes gestores de fondos financieros, encarnados en la política estadounidense. En Estados Unidos, las políticas de supremacía nacional y de lucro financiero son indistinguibles: son lo mismo con mínimas variaciones estilísticas. 

La Europa de Maastricht regresó así plenamente bajo el ala hegemónica de Estados Unidos precisamente en el momento histórico en que el desarrollo económico de la posguerra habría permitido la autonomía.

Desde la década de 1990, la hegemonía estadounidense ha sido financiera, militar y, sobre todo, cultural, demoliendo gradualmente toda resistencia interna europea. En el ámbito cultural, los últimos 30 años han presenciado una completa americanización ideológica de Europa, importando no solo estilos cinematográficos y musicales, sino también modelos institucionales, modelos de gestión para escuelas, universidades, servicios públicos, etc.

D) Suicidio geopolítico

La hegemonía cultural facilitó el crecimiento de la hegemonía político-militar de Estados Unidos, que, en lugar de retroceder ante los resultados de la Segunda Guerra Mundial, se impuso en una nueva dimensión geopolítica.

Europa (UE) comenzó a apoyar sistemáticamente todas las iniciativas estadounidenses de reorganización geopolítica, desde Afganistán hasta Irak, Yugoslavia y Libia. 

El marco ideológico —la leyenda progresista de un sistema internacional basado en normas y el respeto a los derechos humanos— permitió que las políticas estadounidenses se aprobaran sin oposición de la opinión pública europea. Durante dos décadas, los ciudadanos europeos se tragaron como gansos los cuentos de hadas estadounidenses de «emancipación de los pueblos oprimidos», «intervención humanitaria» y «vigilancia policial internacional».

Mientras tanto, mientras nuestros periódicos se alababan mutuamente por nuestra civilización e ilustración, Estados Unidos cortó todas las cadenas de suministro vitales para Europa. Desestabilizó a todos los productores de petróleo de Oriente Medio que no eran ya vasallos estadounidenses (Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, etc.). Así, Irak y Libia pasaron de ser proveedores independientes a ser un montón de ruinas donde solo cuenta la fuerza militar. 

Bajo la crédula fábula de los derechos humanos, Irán fue sancionado y se le impidió comerciar con sus recursos con Europa. Finalmente, las reiteradas provocaciones en la frontera con Ucrania desencadenaron la guerra en curso, que ha cortado la principal fuente de suministro energético para la industria europea: Rusia.

Con Oriente Medio y Rusia fuera del camino, los genios de la política europea se han apoyado fuertemente en el GNL estadounidense, reduciendo drásticamente la competitividad de la industria europea. Y en este punto, obviamente, el poder de negociación de Europa con EE. UU. es nulo. Si Trump quiere Groenlandia, se la daremos; si quiere el derecho de primera noche, se lo daremos (solo necesita desconectar el GNL y el continente quedará de rodillas).

E) ¿Qué hacer?

Es verdaderamente difícil recuperarse de una situación tan comprometida. De hecho, la Unión Europea neoliberal y sus instituciones han provocado el colapso más grave que Europa haya sufrido jamás, peor incluso que la Segunda Guerra Mundial, en términos de poder comparativo.

La solución teórica a seguir es sencilla en teoría (mucho menos en la práctica).

La UE debe cerrar sus puertas, colocar un cartel de cerrado por fracaso y reconocer que ha sido una página oscura en historia europea . (El problema técnico es qué hacer con el euro si este persiste).

En lugar de la UE, deberían formarse inmediatamente alianzas estratégicas entre estados europeos con intereses similares.

Hay que reabrir de inmediato todos los canales diplomáticos y económicos con todos los países que el poder blando estadounidense ha retratado como monstruos: Rusia, China, Irán.

Sólo de esta manera se podrá romper el asedio estadounidense a Europa (y al resto del mundo).

Sólo así Europa podrá abrir de nuevo un futuro a las generaciones futuras.

Obviamente, en el clima cultural que se ha cultivado durante décadas, tal perspectiva seguramente encontrará una fuerte resistencia. Y, de ser así, Europa se habrá sacrificado una vez más por ideas estúpidas.

Pero a diferencia de la canción de Georges Brassens, esta vez moriremos por las ideas, pero no será una muerte lenta.

 FUENTE: https://observatoriocrisis.com/2026/01/27/una-sintesis-del-suicidio-europeo/

A Trump le gusta jugar duro pero Cuba no se rendirá … remember Playa Girón

FUENTE: https://observatoriocrisis.com/2026/01/28/a-trump-le-gusta-jugar-duro-pero-cuba-no-se-rendira-remember-playa-giron/ 

Los cubanos, víctimas verdaderas del terrorismo practicado por la Casa Blanca desde hace 67 años, están preparados para enfrentar una nueva escalada contra la Revolución.

Luis Manuel Arce Isaac – periodista cubano

El secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa Cilia Flores, la debilidad mostrada por Europa en el caso de Groenlandia, el lenguaje de guapo del barrio usado en el reciente Foro de Davos, y la publicación de la nueva estrategia de defensa por el Departamento de Guerra dirigida a dominar el hemisferio occidental y parte del indopacífico, son expresiones concretas de la voluntad de Donald Trump de hacerle frente a un cambio de época desde posiciones de fuerza.

En tal sentido, Cuba está en la línea de fuego de la Casa Blanca, el Departamento de Estado y del Pentágono, y está obligada a prepararse ante cualquier eventualidad y nadie puede sorprenderse.

Está comprobado que la emulación pacífica con China, Rusia, la supuestamente aliada Europa incluida la OTAN, no le interesa a Trump porque el comercio, las finanzas, el dólar, las ciencias y la tecnología, e incluso la cultura, ya no les son confiables para imponerse por sí mismo en un mundo demasiado competitivo en esos aspectos en los que Estados Unidos ya no es líder absoluto. Simplemente tiene miedo de que una confrontación civilizada en esos campos muestre la debilidad del imperio.

Su principal opción, no hay dudas, es la de combinar el gran poder económico, comercial y financiero innegable, con el militar, el cual sigue liderando más por cantidad y despliegue territorial de bases militares en el planeta, que por calidad y modernidad del armamento nuclear y convencional, pues el desarrollo actual de armas de destrucción masiva no da margen a comparaciones como las de la época de la guerra fría cuando era casi un dogma asegurar que ganaba quien más misiles tuviera instalados cerca del enemigo, o quien apretara primero el botón. Hace rato que ya no es así.

Esa opción belicosa es la que Trump ha estado aplicando en este primer año de su segundo mandato en la cual ha primado la política del miedo, aunque sin provocar militarmente mucho a China y a Rusia, con cuyos gobiernos el discurso es muy diferente al que habla con el resto del mundo, incluido sus aliados, y las negociaciones con esas dos potencias no son desde posiciones de fuerza, sino de conveniencia pragmática.

En este contexto tan complicado es que Trump renueva sus amenazas contra Cuba mientras refuerza al máximo su guerra económica para reducir al gobierno y al pueblo a su voluntad, eliminar de raíz a la Revolución, arrinconar a la isla mediante un bloqueo más hermético y ahora añadir a todo eso un bloqueo por mar y tierra con las mismas tropas del Comando Sur desplegado en el Caribe para impedir no solamente la llegada de petróleo a la isla, sino también de alimentos y medicinas.

Hay un ánimo de exterminio por hambre y enfermedades, como los romanos de Pompeyo hicieron a los heroicos pobladores de Calahorra, quienes a pesar de un cerco militar descomunal que duró cuatro años, no se rindieron, igual que pasó en Numancia.

Ahora Trump pretende llegar a cualquier extremo para arrancar a los cubanos la independencia y libertad conquistada a golpes de sacrificio y penurias después de tantos años de lucha y martirologio desde Carlos Manuel de Céspedes hasta Fidel Castro.

Tras reconocer la valentía de los cubanos en 67 años de enfrentamiento a las agresiones de EEUU, Trump confesó que su gobierno ha aplicado todas las medidas posibles de presión y daño contra Cuba, excepto la opción militar. 

“No creo que se pueda ejercer mucha más presión, salvo entrar y destrozar el lugar”, declaró con un cinismo sin límites en una entrevista con Hugh Hewitt, con lo cual desmintió en segundos un discurso mentiroso de más de 60 años que negaba rotundamente que el bloqueo existía y que la crisis económica cubana no era por la guerra sin tregua en ese ámbito impulsada por la Casa Blanca, el Departamento de Estado, el Tesoro y la CIA, sino por el fracaso de un sistema de gobierno popular por el pueblo y para el pueblo que, de no estar cercado, saboteado y agredido, lo más probable es que en estos momentos fuera uno de los más desarrollados del mundo pues, aun así, se convirtió en potencia médica, educativa y deportiva y de más humana distribución de la riqueza nacional.

Y ahora lo confiesa abiertamente, sin tapujos, y justifica con ese fracaso su advertencia de “entrar y destrozar el lugar”, creando de esa manera un reflejo condicionado en América y el mundo de que una agresión militar de imprevisibles consecuencias es posible.

El mundo, y en particular el pueblo estadounidense, que es también víctima del neofascismo trumpiano como se ha demostrado en Minnesota, están a tiempo de impedir una nueva acción criminal y despiadada como la que se mantiene en Gaza a pesar de un mentiroso acuerdo en contrario y el intento de crear una especie de nueva ONU mediante un Consejo de Paz con subalternos que realmente son un grupo de guerra, o con el secuestro de Maduro.

Paralelamente, como parte de ese escenario de terror hacia Cuba, su embajador en La Habana anunció que había dialogado con el jefe del Comando Sur, y ya los cipayos en Miami hablan de bloqueo militar para impedir que buques petroleros toquen puertos de la isla. Se está creando un ambiente mediático malévolo, un reflejo condicionado perverso.

Las presiones son muy grandes sobre el gobierno de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien ha defendido el derecho soberano de su país, de enviar petróleo a La Habana, tanto en su variante comercial como de ayuda humanitaria, aun cuando Trump insiste en que no se le enviará más petróleo a los cubanos ni dinero de Venezuela y sugirió al gobierno revolucionario llegar a un acuerdo con Washington antes de que sea demasiado tarde. El propósito es torcer el brazo a los mexicanos para que suspendan su ayuda solidaria a los cubanos y sus relaciones económicas y comerciales.

No es cierto lo que afirmó Trump de que Cuba está lista para caer en manos de Estados Unidos, mientras pintaba un panorama sombrío de la situación económica y política también, esto último para hacer creer que el pueblo ha dejado de ser revolucionario, fidelista y que está contra la independencia y la soberanía de Cuba heredada de Céspedes, Martí, Maceo, Máximo Gómez y los héroes y mártires mambises y de la Sierra Maestra.

Cuba hace su máximo esfuerzo para extraer su crudo y bajar todo lo más que pueda su dependencia al petróleo extranjero, pero los inversionistas temen mucho operar en la isla por la cacería de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), la agencia del Departamento del Tesoro de EEUU que aplica sanciones económicas y comerciales a las empresas que se relacionan con La Habana.

La suerte no ha acompañado a los cubanos y la producción de petróleo, en general pesado y alto contenido de azufre que encarece y dificulta su refinación, cubre en muy bajo porcentaje la necesidad de combustible de la nación, por lo que sus viejas termoeléctricas dependen del hidrocarburo importado.

La perforación de nuevos pozos está en línea con el Programa de Gobierno para reducir de manera gradual la dependencia de la importación de combustibles, y avanzar en soberanía energética a partir del uso de recursos propios para la generación de electricidad. Sin embargo, la descapitalización del país no logra desarrollar al ritmo necesario la exploración y explotación de nuevos yacimientos tanto en tierra como en aguas someras y profundas en el golfo, ni tampoco las fuentes alternativas de energía, en especial la solar y eólica, que podrían solucionar el problema de forma definitiva.

La OFAC actúa permanentemente para impedir la inversión extranjera, no solamente en el petróleo, sino en otros sectores como el farmacéutico, el alimentario y el transporte, que son puntos focales colimados por el gobierno de EEUU para debilitarlos, estancarlos, impedir inversiones foráneas y torpedear compras en el exterior, para lo cual utiliza una de sus armas más cínicas y perjudiciales al país: la incorporación de Cuba en la lista espuria de países patrocinadores del terrorismo.

Las consecuencias más asfixiantes para el pueblo cubano, y para el gobierno, de esa inclusión, se derivan del mayor riesgo asociado a cualquier tipo de ayuda humanitaria, negocio, inversión y comercio que implique a Cuba y, por extensión, a los ciudadanos cubanos.

Las intenciones aireadas por Trump de que Cuba se rinda, parecen un intento de alinearlas con la perversa y arbitraria calificación de terrorista (como a Maduro la de narcotraficante), lo cual incluye castigar al ejército y tachar al país de adversario. Es decir, lo usaría de cobertura sin importarle que no lo crea nadie, para cualquier barbaridad neofascista contra un pueblo tan abnegado y viril que se ha ganado el respeto y la relación pacífica con el mundo.

Los cubanos, víctimas verdaderas del terrorismo practicado por la Casa Blanca desde hace 67 años, están preparados para enfrentar una nueva escalada contra la Revolución. A Trump le gusta jugar al duro, pero Cuba está acostumbrada. Numancia es admirable, pero no estamos ni en la época de Escipión ni Trump es el rey que se cree. 

Remember Vietnam, y sobre todo Girón y la Crisis de los Misiles…

 

lundi 19 janvier 2026

Groenlandia, peón en el tablero de ajedrez del imperialismo

FUENTE: https://observatoriocrisis.com/2026/01/18/groenlandia-peon-en-el-tablero-de-ajedrez-del-imperialismo/

Una Groenlandia totalmente controlada, militarizada y rearmada también está destinada a servir como base avanzada contra Rusia y China.

Lotte Rørtoft-Madsen, periodista del periódico Arbejderen de Dinamarca 

El 14 de enero, pocas horas antes de la histórica reunión en Washington entre los representantes de Groenlandia y Dinamarca y sus homólogos estadounidenses, J. D. Vance y Marco Rubio, Dinamarca y varios de sus aliados de la OTAN reforzaron su presencia militar en Groenlandia y anunciaron que enviarían más refuerzos.

Algunos interpretaron esta medida como una presión sobre la Administración Trump antes de la reunión. Pero cualquiera que esté familiarizado con la política de la OTAN y Dinamarca reconocerá que la explicación más probable es el intento de apaciguamiento del imperio.

En la reunión de Washington, Estados Unidos reiteró su firme demanda de “tener Groenlandia: ‘Está claro que el presidente quiere conquistar Groenlandia’”, declaróel ministro de Relaciones Exteriores danés después de la reunión. Las partes acordaron establecer un “grupo de trabajo de alto nivel” en un esfuerzo por contener la crisis.

Pero la crisis continúa, y su magnitud es enorme.

La realidad es que, durante más de un año, los casi 57.000 groenlandeses y su vasta isla se han convertido en una moneda de cambio, un peón que se mueve a voluntad en el gran tablero de ajedrez del imperialismo estadounidense.

Trump ha declarado en repetidas ocasiones que Estados Unidos busca controlar y poseer Groenlandia, por medios militares si es necesario. La brutal y eficaz agresión contra Venezuela el 3 de enero y el secuestro del jefe de Estado del país y su esposa han disipado cualquier duda de que la administración de la Casa Blanca es capaz de poner en práctica las palabras de Trump.

La amenaza es inminente y se siente profundamente entre el pueblo groenlandés. La población está atrapada en una encrucijada y los políticos del país deben luchar hora tras hora simplemente para conseguir un lugar en la mesa y ser escuchados, no solo por los Estados Unidos, sino también por Dinamarca.

Groenlandia, o Kalaallit Nunaat, ha estado habitada durante 4.500 años, y su pueblo está vinculado a las comunidades inuit de todo el Ártico. Es la isla más grande del mundo, con una superficie mayor que Francia, Alemania, España, Gran Bretaña, Italia, Grecia, Suiza y Bélgica juntas. Se convirtió en colonia danesa con la creación de la empresa estatal Royal Greenland Trading Company en 1774. La Royal Greenland Trading Company funcionó como administración colonial de facto hasta principios del siglo XX, cuando se separaron el comercio y la administración. Durante este periodo, las empresas danesas extrajeron diversos minerales, entre ellos criolita, hierro, zinc, plomo y plata.

La era colonial terminó oficialmente en 1953, pero no se produjo la igualdad política con Dinamarca. Tras un referéndum, en 1979 se introdujo el llamado autogobierno, que fue sustituido en junio de 2009 por el actual estatus de autonomía. Bajo el autogobierno, los groenlandeses tienen los derechos sobre el subsuelo de la isla y los minerales que allí se encuentran. Sin embargo, las políticas exteriores y de seguridad siguen decidiéndose en Dinamarca, por lo que Groenlandia se considera territorio de la OTAN.

Groenlandia no es miembro de la Unión Europea. En un referéndum celebrado en 1982, el 53% de los groenlandeses votaron a favor de abandonar la Comunidad Económica Europea, ahora la UE. En la actualidad, Groenlandia está clasificada como uno de los países y territorios de ultramar de la UE.

En 1951, un acuerdo secreto entre el Gobierno de los Estados Unidos y el enviado de Dinamarca a los Estados Unidos concedió la participación militar estadounidense en Groenlandia. El acuerdo fue muy controvertido y perjudicial para las políticas oficiales danesas de la época. No obstante, sigue vigente hoy en día y ha sido confirmado en repetidas ocasiones. En la práctica, concede derechos militares ilimitados a los Estados Unidos sobre Groenlandia.

Así, durante décadas, Estados Unidos ha mantenido varias instalaciones militares en Groenlandia. La historia de estas instalaciones incluye desalojos forzosos de familias inuit en 1953, el accidente de un avión estadounidense B-52 que transportaba cuatro bombas atómicas en 1968 y otros daños infligidos a la población local.

El Gobierno danés afirma repetidamente que Groenlandia pertenece a los groenlandeses y no está en venta.

Pero, en realidad, Dinamarca lleva décadas vendiendo Groenlandia a los Estados Unidos. “Ya tenemos un acuerdo de defensa entre el Reino y los Estados Unidos, que otorga a este último un amplio acceso a Groenlandia”, declaró el primer ministro danés en un comunicado oficial a principios de esta semana.

Esto plantea la pregunta: ¿por qué la Administración Trump busca la anexión de Groenlandia, cuando el imperio estadounidense ya tiene amplios derechos sobre Groenlandia? La respuesta se encuentra en una nueva estrategia de seguridad y en la demanda de un control incuestionable e ilimitado sobre el petróleo, los minerales y el dominio militar.

Groenlandia posee al menos 25 de los 34 minerales designados como “materias primas críticas” por la Comisión Europea. Groenlandia tiene importantes yacimientos de tierras raras, cobre, níquel, zinc, oro, diamantes, mineral de hierro, titanio, tungsteno y uranio. Trump quiere que las empresas estadounidenses, muchas de las cuales han invertido fuertemente en su reelección, tengan acceso sin restricciones a los recursos minerales de Groenlandia.

Además, la posición geográfica de Groenlandia cerca del Ártico es importante. El control de las rutas marítimas del norte, como el Paso del Noreste, es cada vez más importante a medida que avanza el cambio climático. Una Groenlandia totalmente controlada, militarizada y rearmada también está destinada a servir como base avanzada contra Rusia y China. Más allá de la perspectiva de obtener superbeneficios, mantener a la China socialista lejos de Groenlandia es un objetivo estratégico tanto para los Estados Unidos como para Dinamarca.

Hasta hace unos años, Groenlandia estaba inmersa en un proceso de toma de decisiones independiente y de liberación del neocolonialismo. Pero la actual era de imperialismo intensificado que emana de la Casa Blanca ha supuesto un grave revés para la capacidad de Groenlandia de determinar su propio destino. Las amenazas y presiones son enormes.

Es muy importante aferrarse al principio del derecho a la autodeterminación. La forma en que Groenlandia organiza su sociedad, con quién colabora y qué alianzas establece para hacer realidad su autodeterminación en la práctica debe determinarse únicamente en Nuuk.

La confiscación de petróleo de Venezuela y el dominio estadounidense

FUENTE: https://observatoriocrisis.com/2026/01/16/la-confiscacion-de-petroleo-de-venezuela-y-el-dominio-estadounidense/


 


La política estadounidense de crear cuellos de botella para mantener a otros países dependientes del petróleo bajo su control es uno de los principales medios de Estados Unidos para generar inseguridad en otros países

Michael Hudson, economista estadounidense 

Irán (1953), Irak (2003), Libia (2011), Rusia (2022), Siria (2024) y ahora Venezuela (2026). El denominador común subyacente a los ataques y sanciones económicas estadounidenses contra todos estos países es la instrumentalización del comercio petrolero mundial. El control del petróleo es uno de sus métodos clave para lograr un control unipolar sobre el amplio comercio mundial y los acuerdos financieros dolarizados. 

La perspectiva de que los países mencionados utilicen su petróleo para su propio beneficio y para fines diplomáticos representa la mayor amenaza para la capacidad general de Estados Unidos de utilizar el comercio petrolero para hacer cumplir los objetivos de su diplomacia. Todas las economías modernas necesitan petróleo para abastecer sus fábricas, calentar e iluminar sus hogares, producir fertilizantes (a partir del gas) y plásticos (a partir del petróleo) y abastecer su transporte. 

El petróleo bajo control de Estados Unidos o de sus aliados (British Petroleum, Shell de Holanda y hoy la OPEP) ha sido durante mucho tiempo un potencial punto de estrangulamiento que los funcionarios estadounidenses pueden utilizar como palanca contra países cuyas políticas consideran adversas a los designios estadounidenses: Estados Unidos puede hundir las economías de esos países en el caos cortando su acceso al petróleo.

Una «guerra de civilización» en beneficio económico de Estados Unidos

El objetivo primordial de la diplomacia estadounidense actual —en lo que sus estrategas denominan una guerra de civilizaciones contra China, Rusia y sus posibles aliados del BRICS— es bloquear la retirada de países de la economía mundial controlada por Estados Unidos y frustrar el surgimiento de una agrupación económica centrada en Eurasia. Sin embargo, a diferencia de la posición de Estados Unidos al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando era la principal potencia económica y monetaria del mundo, hoy cuenta con pocos incentivos positivos para atraer a países extranjeros a una economía mundial centrada en Estados Unidos, en la que, como ha dicho el presidente Trump, Estados Unidos debe ser el ganador en cualquier acuerdo de comercio e inversión exterior, y los demás países los perdedores.

Fue para aislar a Rusia, y tras ella a China e Irán, que el presidente Trump utilizó sus aranceles del Día de la Liberación del 2 de abril de 2025 para presionar a los líderes alemanes y de la UE a abstenerse voluntariamente de importar más energía de Rusia 1 , a pesar del hecho de que partes del gasoducto Nord Stream 2 todavía estaban operativas. 

La aceptación previa de Alemania y la UE de la destrucción de los gasoductos Nord Stream en febrero de 2022 es testimonio de la capacidad de los diplomáticos estadounidenses para obligar a los países a unirse, en su propio detrimento, a las alianzas militares de la Guerra Fría de Estados Unidos y seguir las políticas que establece. La desindustrialización y la pérdida de competitividad de Alemania desde que se bloqueó su comercio de petróleo y gas con Rusia fue el sacrificio que Estados Unidos le exigió (y a la UE) en su afán por aislar y dañar las economías rusa y china (y también para generar ingresos adicionales por exportación de GNL para sí mismo, sin duda).

Una característica fundamental de la política de seguridad nacional estadounidense es su capacidad para impedir que otros países protejan y actúen en beneficio de su propia seguridad e intereses económicos. Esta asimetría se ha arraigado en la economía mundial desde el final de la Segunda Guerra Mundial, cuando Estados Unidos contaba con un enorme apoyo económico para las economías europeas devastadas por la guerra. Sin embargo, el poder coercitivo estadounidense actual se sustenta principalmente en sus amenazas de causar daños y caos mediante la creación y explotación de cuellos de botella o, como último recurso, el bombardeo de países más débiles para obligarlos a obedecer. 

Esta influencia destructiva es la única herramienta política que le queda a una economía estadounidense que se ha desindustrializado y ha caído en una deuda externa de una magnitud que ahora amenaza con acabar con el papel monetario dominante y lucrativo del dólar.

Al final de la Segunda Guerra Mundial, el dinero era el principal estrangulamiento de las economías occidentales. El Tesoro estadounidense estaba a punto de aumentar sus reservas de oro hasta el 80% del oro monetario mundial, del cual dependía la expansión financiera exterior bajo el patrón dólar/oro para los pagos internacionales, vigente hasta 1971. 

Dado que la mayoría de los países carecían de oro monetario y necesitaban préstamos para financiar sus déficits de comercio exterior y balanza de pagos, los diplomáticos estadounidenses recurrieron al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial para otorgar préstamos con condiciones que impusieron políticas de privatización proestadounidenses, impuestos regresivos y la apertura de las economías extranjeras a la inversión estadounidense. Todo esto se ha convertido en parte del sistema dolarizado del comercio internacional y de la política monetaria que lo financia.

Además del dinero, el petróleo se ha convertido en una necesidad internacional fundamental y, por ende, en un posible cuello de botella. También ha sido durante mucho tiempo un pilar de la balanza comercial estadounidense (junto con las exportaciones de granos) y ha sido el principal soporte del papel dominante del dólar en las finanzas desde 1974, cuando los países de la OPEP cuadruplicaron sus precios del petróleo y llegaron a un acuerdo con funcionarios estadounidenses para invertir sus ingresos de exportación mediante la compra de bonos del Tesoro estadounidense, valores corporativos y depósitos bancarios, bajo la advertencia de que no hacerlo se consideraría un acto de guerra contra Estados Unidos . 2 El resultado fue la creación del mercado del petrodólar, que se convirtió en un pilar de la balanza de pagos estadounidense y, por ende, de la fortaleza del dólar.

Desde 1974, las autoridades estadounidenses han buscado no solo mantener el comercio mundial de petróleo y otras materias primas cotizadas en dólares, sino también que los excedentes de petróleo y otras exportaciones se presten a (o inviertan en) Estados Unidos. Este es el tipo de «recompensa» que Donald Trump ha estado negociando con países extranjeros durante el último año como condición para permitirles mantener el acceso al mercado estadounidense para sus productos.

El ejemplo más reciente de esta insistencia fue el anuncio del Departamento de Energía el 6 de enero de que la administración Trump permitiría a Venezuela exportar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo, por un valor de hasta 2.000 millones de dólares, y que esto “continuaría indefinidamente” de forma selectiva, sujeto a una disposición clave: “Los ingresos se liquidarán en cuentas controladas por Estados Unidos en ‘bancos reconocidos mundialmente’ y luego se desembolsarán a las poblaciones de Estados Unidos y Venezuela a ‘discreción’ de la administración Trump”. 3

EE.UU. exige: privilegios prioritarios en el comercio mundial de materias primas vitales

En septiembre de 1973, un año antes de la revolución de precios de la OPEP, Estados Unidos derrocó al presidente electo de Chile, Salvador Allende. El problema no fue la «chilenización» de su industria cuprífera. Ese plan, de hecho, había sido propuesto por las compañías cupríferas estadounidenses Anaconda y Kennecott. Consideraban que la compra negociada de las empresas estadounidenses contribuiría a elevar el precio mundial del cobre. Esto creó un marco de precios que permitía a las empresas aumentar las ganancias de su propia minería y refinación en Estados Unidos. Este fue el mismo principio que llevó a las petroleras a aceptar las nacionalizaciones y el aumento de precios de la OPEP en 1974.

La condición clave del acuerdo chileno sobre el cobre era que su cobre se vendería a empresas estadounidenses como primera opción, al precio chileno establecido. Las empresas cupríferas estadounidenses necesitaban esta garantía para asegurar a sus clientes de cableado eléctrico, armas y otras aplicaciones importantes un suministro continuo. Este derecho de preferencia era una concesión que no implicaba un sacrificio económico por parte de Chile. Sin embargo, Allende insistió en que esta concesión violaba la soberanía chilena. Era una exigencia innecesaria para el interés nacional de Chile, pero Allende se mantuvo firme y fue derrocado.

En el caso de Venezuela, lo que más molesta a los responsables de seguridad nacional de EE. UU. es que ha estado abasteciendo el 5% de las necesidades petroleras de China. También abastecía a Irán y Cuba, aunque Rusia la ha reemplazado cada vez más como proveedor de estos dos países desde 2023. Esta libertad de Rusia y Venezuela para exportar petróleo ha debilitado la capacidad de los funcionarios estadounidenses para utilizar el petróleo como arma para presionar a otras economías, amenazándolas con la misma retirada de energía que ha destrozado la industria y los niveles de precios alemanes. Por lo tanto, este suministro de petróleo fuera del control de EE. UU. se consideró una infracción del ordenamiento jurídico estadounidense.

Para empeorar las cosas, Venezuela anunció en 2017 que comenzaría a fijar el precio de sus exportaciones petroleras en divisas distintas del dólar, lo que ponía en peligro la práctica del mercado del petrodólar. Y a medida que China se convertía en inversionista en la industria petrolera venezolana, se hablaba de que el presidente Maduro comenzaría a cotizar sus exportaciones petroleras en yuanes chinos (de forma similar a lo que Zambia acaba de hacer con sus exportaciones de cobre). Maduro dejó claro el desafío que estaba planteando. Ya en 2017 había anunciado que su objetivo era acabar con el «sistema imperialista estadounidense» .

La economía mundial actual la gobiernan reglas estadounidenses no escritas, no la Carta de las Naciones Unidas

La diplomacia estadounidense no se siente segura a menos que pueda generar inseguridad en otros países, y ve amenazada su libertad de acción si se permite a otros países decidir libremente con quién comerciar y qué hacer con sus ahorros. 

La política exterior estadounidense de crear cuellos de botella para mantener a otros países dependientes del petróleo bajo control estadounidense (no del petróleo suministrado por Rusia, Irán o Venezuela) es uno de los principales medios de Estados Unidos para generar inseguridad en otros países. Sin embargo, esta política no se ha plasmado en documentos públicos. Hasta las contundentes declaraciones de Trump y sus asesores la semana pasada, los diplomáticos estadounidenses parecían haber tenido reparos en declarar abiertamente este y otros principios fundacionales similares del orden basado en normas de Estados Unidos.

La razón de esta reticencia fue que estos principios son antitéticos al derecho internacional (y también a los principios de libre mercado, a los que Estados Unidos se ha adherido hasta ahora, al menos en su retórica). El ataque militar estadounidense a Venezuela y el secuestro del presidente Maduro son el ejemplo más reciente de ello. Si bien los líderes estadounidenses consideran su agresión un ejercicio permisible de sus principios de orden basado en normas, constituye una flagrante violación —de hecho, un repudio— del derecho internacional, en particular del Artículo 2(4) de la Carta de las Naciones Unidas, que establece, en efecto, que «una nación no podrá usar la fuerza en el territorio soberano de otro país sin su consentimiento, un motivo de legítima defensa o la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU». 5

Por sorprendente que parezca, Estados Unidos justifica con frecuencia sus agresiones y amenazas militares alegando legítima defensa. El columnista del Financial Times , Gideon Rachman, por ejemplo, informa que «EE. UU. cree que su propia seguridad nacional se vería en peligro si la industria taiwanesa de semiconductores cayera en manos de China, o si Pekín controlara el transporte marítimo que pasa por el Mar de China Meridional». 6 

Estados Unidos parece ser el país más amenazado y vulnerable del mundo, muy alejado de su antiguo poder. El propio Trump parece vivir con miedo, e incluso cita la ubicación geográfica de Groenlandia como una amenaza para la seguridad nacional estadounidense: «Necesitamos a Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional», declaró a los periodistas a bordo del Air Force One el 4 de enero. «Groenlandia está repleta de barcos rusos y chinos. 7 Ha prometido ocuparse de Groenlandia en los próximos dos meses. 

Y los líderes de la UE respaldan a Trump como el máximo protector de Europa contra tales amenazas. El presidente de Letonia ha sugerido, con gran acierto, que las «legítimas necesidades de seguridad de EE. UU.» deben abordarse en un «diálogo directo» entre EE. UU. y Dinamarca. 8 «Groenlandia debería formar parte de Estados Unidos», declaró Stephen Miller, subjefe de Gabinete de Trump para Política y Seguridad Nacional. «El presidente ha sido muy claro al respecto; esa es la postura oficial del gobierno estadounidense». 

Descartando la idea de que la toma de Groenlandia implique una operación militar, advirtió que «nadie va a luchar militarmente contra Estados Unidos por el futuro de Groenlandia». 9

Y menos aún los daneses, al parecer. El aspecto más siniestro de las amenazas de Trump de anexar Groenlandia a Estados Unidos a principios de 2026 fue la intención estadounidense, apoyada por la OTAN, de bloquear el acceso al Ártico desde el Atlántico Norte «a ambos lados de la brecha entre Groenlandia, Islandia y el Reino Unido por la que deben pasar los buques rusos o chinos para entrar en el Atlántico Norte». 10 

Un portavoz de la OTAN se refirió a los comentarios hechos por el secretario general Mark Rutte el [6 de enero] en los que dijo que «la OTAN colectivamente… tiene que asegurarse de que el Ártico se mantenga seguro». 11 

El propio Rutte dijo a CNN que «Todos [los miembros de la OTAN] estamos de acuerdo en que los rusos y los chinos son cada vez más activos en esa zona», lo que no dejó lugar a dudas de que mantener el océano Ártico «seguro» significa «libre» del transporte marítimo chino y ruso que ambos países han estado trabajando para desarrollar con el fin de acortar las rutas y los tiempos de navegación.

Un editorial del Wall Street Journal respalda la afirmación de que Estados Unidos necesita defenderse de los países que permanecen independientes de su control. Señalando que «Estados Unidos también alegó legítima defensa para arrestar al dictador panameño Manuel Noriega», el periódico argumenta que el derrocamiento militar es «la única defensa contra los delincuentes globales». 12

Más concretamente, advierte que sería una ilusión idealista, pero anacrónica, imaginar que el derecho internacional realmente rige las acciones de las naciones. «Como si Moscú y Pekín no pisotearan ya el derecho internacional cuando este se interpone en su camino», se burla, desestimando la relevancia del derecho internacional por haberse convertido en «el mejor amigo de un tirano». 13

El derecho de gentes siempre ha estado sujeto, en última instancia, al uso de la fuerza y al principio de la ley de la fuerza. El asesor de Trump, Stephen Miller, explicó su filosofía en una entrevista con CNN:

Vivimos en un mundo, en el mundo real… que se rige por la fuerza, que se rige por la fuerza, que se rige por el poder. Estas son las leyes de hierro del mundo desde el principio de los tiempos. 14

Los diplomáticos estadounidenses podrían simplemente encogerse de hombros y preguntar cuántas tropas tiene la ONU. No tiene ninguna, y las resoluciones del Consejo de Seguridad, en cualquier caso, están sujetas al veto estadounidense. Estados Unidos simplemente ignora las disposiciones de la Carta de la ONU, como el mundo acaba de ver con el secuestro del jefe de Estado venezolano. Son las normas estadounidenses las que sirven como ley operativa a la que están sujetos otros países, al menos aquellos en la órbita comercial, financiera y militar estadounidense.

Trump no tiene reparos en reconocer el principio operativo que se aplica a su última diplomacia internacional: «Queremos el petróleo de Venezuela». 15 Ya había confiscado petróleo en tránsito de petroleros que salían de Venezuela el mes pasado. Y ha anunciado que si la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, no acepta voluntariamente ceder el control de su petróleo, el ejército estadounidense entregará sus reservas petroleras a empresas estadounidenses y traerá a un nuevo cliente, cleptócrata o dictador, para que gobierne el país en nombre de los intereses estadounidenses.

Cuando el Departamento de Estado de EE. UU. presionó a los países de la OPEP para que reciclaran sus ganancias de exportación de petróleo en valores en dólares estadounidenses en 1974, los líderes de la OPEP estaban dispuestos a hacerlo, porque Estados Unidos era, por mucho, la principal economía financiera del mundo en ese momento. Aún domina el sistema financiero basado en el dólar, pero ya no tiene su antiguo poder industrial, y acaba de recortar su ayuda exterior y su membresía en la Organización Mundial de la Salud y otras agencias de ayuda de la ONU. 

En lugar de apoyar el crecimiento en otras economías, su fuerza diplomática ahora se basa en su capacidad para interrumpir su comercio y crecimiento económico. Y su poder industrial en declive es lo que ha hecho que la acción estadounidense contra Venezuela sea tan urgente, con su agresión militar y amenazas constantes contra ese país como parte de su intento de disuadir a los países de romper con las reglas no escritas del control unipolar estadounidense del comercio y los pagos internacionales mediante la desdolarización de sus relaciones comerciales y monetarias.

También existe una apropiación de recursos. Stephen Miller, el principal asesor de Trump mencionado anteriormente, declaró sin rodeos que «los países soberanos no obtienen soberanía si Estados Unidos quiere sus recursos». Sus comentarios siguieron a una declaración igualmente contundente del embajador estadounidense Michael Waltz en una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU: «No se puede seguir teniendo las mayores reservas energéticas del mundo bajo el control de adversarios de Estados Unidos». 16

El principio legal estadounidense es que «la posesión es nueve décimas partes de la ley». Y la ley vigente en el presente caso es la de Estados Unidos, no la de Venezuela ni la de las Naciones Unidas. Una serie de otros principios están en juego, encabezados por el derecho de legítima defensa mencionado anteriormente bajo el permiso estadounidense de «Defensa propia». 

La historia de portada para el ataque de Trump a Venezuela (probado por los medios de comunicación de Fox News y encuestas) es que Venezuela amenaza a Estados Unidos con cocaína y otras drogas. O al menos con drogas que no están coordinadas por la CIA y el ejército estadounidense, como se ha documentado desde Vietnam hasta Afganistán y Colombia. Sin embargo, la acusación judicial contra Maduro no hizo referencia a las afirmaciones de Trump sobre un «Cártel de los Soles» que supuestamente él encabezaba, sino que citó principalmente cargos no relacionados sobre su porte de una ametralladora y cargos similares inaplicables a un jefe de estado extranjero.

No hubo acusación formal contra Maduro por sus verdaderos delitos a ojos de Estados Unidos: amenazar la capacidad estadounidense de controlar el petróleo de su país y su comercialización, y su intención de fijar el precio del petróleo venezolano en yuanes y otras monedas distintas del dólar, y utilizar las ganancias de sus exportaciones petroleras para pagar a China por sus inversiones en su país. 

La analogía adecuada para los falsos cargos de narcotráfico contra Maduro es la falsa afirmación —utilizada para justificar la invasión estadounidense de Irak en 2003— de que Saddam Hussein trabajaba para obtener armas de destrucción masiva. Eso bastó para desvirtuar el respeto por el secretario de Estado Colin Powell tras su discurso del 5 de febrero de 2003 ante las Naciones Unidas. Pero bajo el principio estadounidense de «defensa propia», Estados Unidos tenía motivos para sentirse amenazado por el intento de Venezuela de tomar el control de su comercio petrolero y, de hecho, de comerciar con los adversarios designados de Estados Unidos: China, Rusia e Irán. 

La agresión estadounidense en respuesta a esa amenaza fue apoyada por el principio estadounidense que permite a los propietarios de viviendas o a los policías matar a quienquiera que piensen que pueda ser una amenaza, por muy subjetivo o una excusa posterior que pueda ser.

Si bien se justifica por estos principios del orden basado en normas estadounidenses, la reciente instrumentalización del comercio petrolero por parte de Trump ha implicado, como se mencionó anteriormente, el repudio por parte de Estados Unidos de principios fundamentales del derecho internacional, incluido el derecho del mar. 

Antes de su ataque militar a Caracas y el secuestro del presidente Maduro, su embargo a las exportaciones petroleras venezolanas (a cualquier comprador, excepto a las compañías petroleras estadounidenses) y la incautación de petroleros que transportaban el petróleo del país fueron especialmente atroces, por no mencionar su bombardeo de barcos pesqueros no identificados y otras embarcaciones frente a las costas de Venezuela, asesinando a sus tripulaciones sin previo aviso.

Otra víctima del énfasis estadounidense en instrumentalizar el comercio mundial de petróleo y energía es el medio ambiente. En su afán por hacer que el resto del mundo dependa del petróleo y el gas bajo su férreo control y el de sus aliados, Estados Unidos lucha para impedir que otros países descarbonicen sus economías en un intento por evitar una crisis climática y sus fenómenos meteorológicos extremos. Por ello, Estados Unidos se opone al Acuerdo Climático de París y apoya una política «verde» para sustituir los combustibles fósiles por energía eólica y solar.

El problema para Estados Unidos es que la energía eólica y solar ofrecen una alternativa al petróleo, que Estados Unidos busca controlar. La eliminación gradual del petróleo no solo eliminaría un pilar de la balanza comercial estadounidense, sino que privaría a sus estrategas de la capacidad de apagar las luces y la calefacción de los países cuyas políticas se oponen. 

Y para empeorar las cosas, China ha tomado la delantera en la tecnología de energías renovables, incluyendo la producción de paneles solares y aspas de molinos de viento. Esto se considera una gran amenaza, ya que aumenta el riesgo de que otras economías se independicen del petróleo. Mientras tanto, la oposición estadounidense a combustibles distintos del petróleo bajo su control ha causado un daño repercutido en la propia economía estadounidense, al bloquear su propia inversión en energía solar y eólica.

La administración Trump ha sido particularmente agresiva, no solo bloqueando las iniciativas extranjeras para reducir los combustibles fósiles, sino también las alternativas estadounidenses. «El primer día de su segundo mandato presidencial, el Sr. Trump emitió una orden ejecutiva que suspende todo arrendamiento de tierras y aguas federales para nuevos parques eólicos. 

Desde entonces, su administración ha perseguido a los parques eólicos que habían recibido permisos de la administración Biden y que estaban en construcción o a punto de entrar en funcionamiento, utilizando explicaciones variables». 17 «Ha suspendido los arrendamientos de todos los proyectos eólicos marinos en un nuevo ataque al sector», alegando motivos de seguridad nacional. 18

Lo que hace aún más sorprendente esta medida contra las fuentes de energía alternativas es la escasez de electricidad proyectada en Estados Unidos, que se anticipa será causada por la creciente demanda de los centros de computación de IA, en circunstancias en las que Estados Unidos deposita grandes esperanzas en la inteligencia artificial (IA). Además de las rentas derivadas de sus recursos petroleros, los estrategas estadounidenses esperan aumentar las rentas monopolísticas de Estados Unidos a expensas de otros países mediante sus empresas de tecnología de la información, plataformas de internet y (así esperan) su dominio en IA. 

El problema es que la IA requiere una enorme cantidad de energía para operar sus computadoras. Sin embargo, la tendencia estadounidense en la producción de energía se ha mantenido estancada durante la última década, y la inversión en nuevas instalaciones energéticas es un proceso largo y burocrático (de ahí la escasez de energía proyectada mencionada anteriormente). 

Esto contrasta marcadamente con el enorme aumento de la producción de electricidad en China, en gran medida como resultado de la producción intensiva de paneles solares y molinos de viento, en la que ha establecido una amplia ventaja tecnológica, mientras que la práctica estadounidense ha evitado esta fuente de energía por considerarla «no inventada aquí» y, más fundamentalmente, por tener el potencial de socavar su intento de hacer que el mundo dependa del petróleo que controla.

Las principales exigencias del orden basado en normas de Estados Unidos en relación con el petróleo son:

  1. El control del comercio mundial del petróleo seguirá siendo un privilegio de Estados Unidos.
  2. El comercio del petróleo debe cotizarse y pagarse en dólares estadounidenses
  3. La regla del petrodólar
  4. Se deben desalentar las alternativas energéticas “verdes” al petróleo y negar el fenómeno del calentamiento global y el clima extremo.
  5. Ninguna ley se aplica ni limita las normas o políticas de EE. UU.

Notas:

1. Contribuyó a la presión la amenaza de Trump de cortar el apoyo militar estadounidense ante escenarios de pesadilla de ocupación militar rusa de Europa occidental.

2. La clave para controlar el petróleo no residía, por lo tanto, en la propiedad directa de pozos y refinerías, ni siquiera en su fijación de precios, sino en la capacidad de amenazar militarmente a los países de la OPEP para controlar cómo gastarían o invertirían sus ingresos por exportaciones. No tengo ninguna referencia de que esta amenaza de agresión militar se haya expresado explícitamente por escrito, pero me lo dijeron en mis conversaciones personales con funcionarios del Tesoro y del Departamento de Estado en la Casa Blanca cuando Herman Kahn me llevó allí para tratar precisamente este asunto. Había sido especialista en el Chase Manhattan Bank en la balanza de pagos y las relaciones internacionales de la industria petrolera, y trabajé en el Hudson Institute de 1972 a 1976 con un contrato con la Casa Blanca.

3. Associated Press, “ El Departamento de Energía de Trump describe nuevas políticas para el petróleo venezolano ”, 7 de enero de 2026. No se especifica un plazo para estos 2.000 millones de dólares en exportaciones de petróleo, ni cómo se dividirá el pago entre Estados Unidos y Venezuela. Trump simplemente declaró en su blog @realDonald Trump que el petróleo venezolano sancionado “se venderá a su precio de mercado, y ese dinero será controlado por mí, como presidente de los Estados Unidos de América… Se transportará en barcos de almacenamiento y se transportará directamente a los muelles de descarga en Estados Unidos”, desde donde una parte podría, según prometió, venderse a China.

4. “He decidido empezar a vender petróleo, gas, oro y todos los demás productos que Venezuela vende con nuevas monedas, incluyendo el yuan chino, el yen japonés, el rublo ruso, la rupia india, entre otras”, declaró [Maduro] durante una transmisión televisiva, afirmando que “una economía libre del sistema imperialista estadounidense es posible”. Yahoo Finance, “Venezuela venderá petróleo en monedas distintas del dólar”, 8 de septiembre de 2017. https://sg.finance.yahoo.com/news/venezuela-sell-oil-currencies-other-034439095.html

5. Charlie Savage, “¿Puede Estados Unidos ‘gobernar’ Venezuela legalmente tras la captura de Maduro? Esto es lo que debe saber”, The New York Times , 3 de enero de 2026. El texto de la Carta establece que: “Todos los Miembros se abstendrán, en sus relaciones internacionales, de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas”. El artículo mencionado señala que “[a]rrestar a alguien para someterlo a juicio, sin embargo, es una operación de aplicación de la ley, no defensa propia. En 1989, la mayoría del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas votó a favor de condenar la invasión de Panamá, aunque Estados Unidos vetó la resolución . La Asamblea General de la ONU votó 75 a 20 para considerarla una flagrante violación del derecho internacional y de la independencia, la soberanía y la integridad territorial de los Estados”.

6. Gideon Rachman, “El problema con la Doctrina Donroe”, Financial Times , 6 de enero de 2026.

7. Rebecca Elliott, “Los objetivos de Trump sobre el flujo de petróleo no son tan fáciles”, The New York Times , 6 de enero de 2026. “Necesitamos Groenlandia, absolutamente”, le dijo Trump a Michael Scherer, “Trump amenaza al nuevo líder de Venezuela con un destino peor que el de Maduro”, The Atlantic , 4 de enero de 2026.

8. Eldar Mamedov, “Europa silba más allá del cementerio venezolano”, Responsible Statecraft , 6 de enero de 2026. Bromea diciendo que el presidente de Letonia “no debería sorprenderse entonces si, en algún momento, otros líderes europeos le aconsejan resolver las diferencias de Letonia con Rusia en un ‘diálogo directo con Moscú, teniendo en cuenta las necesidades de seguridad de Rusia’”. En otras palabras, ahí va el argumento de la UE y la OTAN contra la Operación Militar Especial de Rusia en Ucrania.

9. Julia Conley, “En su discurso ‘desquiciado’, Miller afirma que Estados Unidos tiene derecho a apoderarse de cualquier país por sus recursos”, Common Dreams , 6 de enero de 2026, señalando que el primer ministro de Dinamarca le dijo al canal de noticias danés Live News el 5 de enero que “la comunidad internacional tal como la conocemos, las reglas democráticas del juego, la OTAN, la alianza defensiva más fuerte del mundo, todo eso colapsaría si un país de la OTAN decidiera atacar a otro”. El gobierno danés convocó una reunión de emergencia de su Comité de Asuntos Exteriores el martes para discutir “la relación del reino con Estados Unidos”. El comisario de la UE, Andrius Kubilius, también advirtió que cualquier toma de Groenlandia por parte de Estados Unidos significaría el fin de la OTAN.

10. Editorial del FT, “Cómo debería responder Europa a las amenazas de Trump”, Financial Times , 8 de enero de 2026.

11. Amy MacKinnon y Loren Fedor, “EE. UU. mantiene abierta la opción militar de tomar Groenlandia”, Financial Times , 8 de enero de 2026. Rutte incluso agregó que “los daneses estarían totalmente de acuerdo si Estados Unidos tuviera una mayor presencia [en Groenlandia] de la que tienen ahora.

12. Editorial del Wall Street Journal , “La ilusión del ‘derecho internacional’”, 6 de enero de 2026. En la misma edición de ese periódico, Greg Ip, “Trump estrena la ‘doctrina Donroe’”, el Wall Street Journal del 6 de enero de 2026, citó la justificación de Trump de su toma de posesión de Venezuela por motivos de seguridad nacional: “Estados Unidos nunca permitirá que potencias extranjeras nos expulsen de nuestro propio hemisferio. El futuro estará determinado por la capacidad de proteger el comercio, el territorio y los recursos que son fundamentales para la seguridad nacional”. Ip señaló que China ya es el principal socio comercial de Brasil, Chile y Perú, a quienes Trump aparentemente considera una amenaza.

13. La ironía es que, como miembros del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas, son Rusia y China los que se han convertido en los principales defensores de la aplicación del derecho internacional en su intento de frenar la interferencia militar y política de Estados Unidos a lo largo de sus fronteras.

14. Citado en William A. Galston, “Lo que la captura de Maduro dice sobre Trump”, Wall Street Journal , 7 de enero de 2026.

15. Como Trump les dijo a los periodistas después del derrocamiento de Maduro: «Vamos a extraer una enorme cantidad de riqueza de la tierra». Estados Unidos, dijo, se quedará con parte de ella «como reembolso por los daños que nos causó ese país». Esta ha sido la filosofía de Trump desde hace mucho tiempo. Durante la campaña presidencial de 2016, dijo que confiscar el petróleo de Irak podría haber pagado la guerra de Irak. «Entramos, gastamos 3 billones de dólares, perdemos miles y miles de vidas, y luego… lo que pasa es que no obtenemos nada», dijo. «Antes, el botín pertenecía al vencedor». William A. Galston, «What Maduro’s Capture Says About Trump», Wall Street Journal , 7 de enero de 2026, informa que Trump ha hecho comentarios similares sobre Siria y Libia.

16. Julia Conley, “En su discurso ‘Desquiciado’, Miller afirma que Estados Unidos tiene derecho a apoderarse de los recursos de cualquier país”, Common Dreams , 6 de enero de 2026, citando una paráfrasis en redes sociales del representante Seth Moulton (demócrata por Massachusetts).

17. Maxine Joselow y Lisa Friedman, “President Halts Five Wind Farms Worth Billions”, The New York Times , 23 de diciembre de 2025. Añaden que, el 22 de diciembre de 2025 , un estudio del Pentágono indicó que los parques eólicos podrían interferir con los sistemas de radar. El bloqueo por parte de Trump de los arrendamientos de cinco parques eólicos en construcción frente a la costa este “inyectó incertidumbre en proyectos valorados en 25 000 millones de dólares que se esperaba que abastecieran a más de 2,5 millones de hogares y empresas en el este de Estados Unidos”, creando, en conjunto, unos 10 000 empleos.

18. Rachel Millard y Martha Muir, “Washington bloquea la energía eólica marina”, Financial Times , 23 de diciembre de 2025. “Las suspensiones incluyen Virginia Offshore Wind, de Dominion Energy, valorado en 11.300 millones de dólares”, a pesar de su avanzada fase de construcción.