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vendredi 3 avril 2026

EL CHACAL DE NAHUELTORO (Miguel Littin, 1969)

 EL CHACAL DE NAHUELTORO es posiblemente la película más importante de la historia del cine chileno. Basada en un caso real que conmocionó al país en 1960, la obra es un pilar del Nuevo Cine Latinoamericano, utilizando una estructura de crónica periodística para lanzar una crítica demoledora a las instituciones sociales y judiciales. ​La película reconstruye la historia de José del Carmen Valenzuela Torres (interpretado magistralmente por Nelson Villagra), un campesino analfabeto y marginal conocido como "el Chacal". En un estado de embriaguez y miseria absoluta, Valenzuela asesina a una mujer y a sus cinco hijos en la localidad de Nahueltoro. ​La narrativa no se centra solo en el crimen, sino en lo que sucede después. Tras ser atrapado, José es enviado a la cárcel. Durante su tiempo en prisión, el sistema —que lo había ignorado toda su vida— finalmente se ocupa de él. José aprende a leer y escribir, aprende un oficio (la fabricación de hieleras), recibe instrucción religiosa y, por primera vez, adquiere conciencia de su propia humanidad y de la gravedad de sus actos. Una vez que el Estado ha logrado "rehabilitar" y "civilizar" a José, la justicia dicta que debe cumplir su sentencia original: la pena de muerte por fusilamiento. El punto central de Littín es la denuncia de una contradicción institucional absurda. El Estado gasta recursos en educar y dar dignidad a un hombre solo para poder ejecutarlo con la conciencia tranquila. La película plantea que José no era un monstruo por naturaleza, sino un producto de la negligencia social ("un animal humano"). Al "convertirlo en hombre", el sistema solo lo prepara para morir. A través del montaje, la película vincula la miseria del campo chileno con el crimen. El "Chacal" es presentado como una víctima del sistema antes de ser un victimario. Littín no justifica el asesinato, pero obliga al espectador a preguntarse: ¿quién es más criminal, el hombre que mata en la ignorancia o la sociedad que permite que existan hombres en ese estado de abandono. La Actuación de Nelson Villagra es histórica. Logra mostrar la transición de un ser casi feral, que apenas puede articular palabras, a un hombre que descubre la reflexión y el arrepentimiento, haciendo que el desenlace sea emocionalmente devastador para el público. ​La película provocó un debate nacional masivo sobre la pena de muerte en Chile. Fue un éxito de taquilla sin precedentes para un film de este tipo, demostrando que el cine político podía conectar profundamente con las masas. ​EL CHACAL DE NAHUELTORO consolidó a Miguel Littín como un cineasta comprometido con la realidad social de su país y sigue siendo, hasta hoy, una referencia obligatoria para entender la relación entre el cine, la justicia y los derechos humanos en América Latina.