PRIMERA PARTE: LAS GRANDES EMPRESAS ALEMANAS Y HITLER
1. IMPERIO, GUERRA Y REVOLUCIÓN
2. INDUSTRIA, DEMOCRACIA Y DICTADURA
3. CRISIS ECONÓMICA Y POLÍTICA
4. CONTRATACIÓN DE ADOLF H.
5. ELIMINACIÓN DE LA IZQUIERDA
6. LA DICTADURA NAZI: ¿CUI BONO?
7. EL TERCER REICH: ¿UN ESTADO DEL BIENESTAR?
8. 1939-1945: ¿LA GUERRA DE HITLER?
9. JUNTOS HASTA EL FINAL
10. UN BENEFICIARIO INSATISFECHO
INTERLUDIO: ¿Y EN OTROS LUGARES?
SEGUNDA PARTE: LAS GRANDES EMPRESAS ESTADOUNIDENSES Y LA ALEMANIA NAZI
11. OFENSIVA DEL DÓLAR EN ALEMANIA
12. AFICIONADOS Y SOCIOS ESTADOUNIDENSES DE HITLER
13. MEJOR HITLER QUE “ROSENFELD”
14. GUERRA RELÁMPAGO “MADE IN USA”
15. DESPUÉS DE PEARL HARBOR: “TODO SIGUE IGUAL”
16. GUERRA = BENEFICIOS
17. BANQUEROS ÚTILES Y AGENTES SECRETOS
18. BOMBAS, DAÑOS E INDEMNIZACIONES
19. ENTRE MORGENTHAU Y MOSCÚ
20. PASADO NAZI, FUTURO AMERICANO
EL MITO DE LA GUERRA BUENA. EE.UU EN LA SEGUNDA GUERRA
Reconocimientos
Prólogo: OBJETIVOS Y METODOLOGÍA
1. INTRODUCCIÓN: AMÉRICA Y EL MITO DE LA “GRAN CRUZADA”
2. AMÉRICA Y EL FASCISMO
3. AMÉRICA Y EL PELIGRO ROJO
4. LA GUERRA EN EUROPA Y LOS INTERESES ECONÓMICOS DE AMÉRICA
5. EE.UU. EN GUERRA CON JAPÓN Y ALEMANIA
6. LUCHA DE CLASES EN EL FRENTE INTERNO AMERICANO
7. ¿UN SEGUNDO FRENTE PARA STALIN, O UN TERCER FRENTE EN EL AIRE?
8. LA UNIÓN SOVIÉTICA DE STALIN: UN ALIADO NO QUERIDO, PERO ÚTIL
9. LA LIBERACIÓN DE ITALIA: UN FATAL “HECHO CONSUMADO”
10. EL LARGO VERANO DE 1944
11. LOS ÉXITOS DEL EJÉRCITO ROJO Y LOS ACUERDOS DE YALTA
12. DRESDE: UN AVISO PARA “TIO JOE”
13. ROOSEVELT Y LA “LÍNEA BLANDA” HACIA STALIN
14. ¿UNA CRUZADA ANTISOVIÉTICA JUNTO CON LOS ALEMANES?
15. EL TORTUOSO CAMINO HACIA LA(S) RENDICIÓN(ES) ALEMANA(S)
16. AMÉRICA ENTRE LA CONFIANZA Y LA PREOCUPACIÓN
17. DE LA DIPLOMACIA NUCLEAR A LA GUERRA FRÍA
18. UN NUEVO ENEMIGO ÚTIL
19. LA COLABORACIÓN CORPORATIVA Y LA LLAMADA “DESNAZIFICACIÓN” DE ALEMANIA (I)
20. LA COLABORACIÓN CORPORATIVA Y LA LLAMADA “DESNAZIFICACIÓN” DE ALEMANIA (II)
21. EE.UU., LOS SOVIÉTICOS Y EL DESTINO DE ALEMANIA EN LA POSGUERRA
22. LOS OBJETIVOS DE LA ELITE DEL PODER DE LOS EE.UU. EN LA GUERRA Y AMÉRICA EN EL MUNDO DE LA POSGUERRA
Epílogo: LA GUERRA “BUENA”, LA GUERRA “PERFECTA” Y EL “FIN DE LA HISTORIA”
John Stockwell fue «oficial de
caso» de la CIA a cargo de operaciones de propaganda en lugares como
Angola y Vietnam. En esta entrevista que tradujimos y subtitulamos para
nuestro programa de televisión La pupila asombrada
Stockwell relata cómo la Agencia Central de Inteligencia utiliza
periodistas y académicos, agencias de prensa como Reuters y AFP y
grandes medios como The Washington Post y la revista Time para construir
noticias falsas y estereotipos sobre países y procesos que Estados
Unidos considera enemigos.
P: John, Ud. estuvo en Vietnam trabajando para la CIA, tengo entendido que estuvo en ese país ¿En qué años estuvo allá?
R: Del 73 al 75 justo después de la evacuación de tropas y salí en la evacuación de abril del 75
P ¿Cuánto tiempo estuviste en la CIA?
Trece años,
yo fui un oficial de caso en el terreno, serví en África y en Vietnam y
eventualmente en un subcomité del Consejo de Seguridad Nacional en
Washington
P: Se sabe que Ud. estuvo en Angola…
R: También dirigí la acción encubierta
angoleña, pero yo la dirigí desde Washington. Estas cosas eran globales y
como jefe de la Fuerza de Tarea de Angola mi oficina estaba en
Washington.
P: ¿Cuando Ud abandonó la CIA?
R: En marzo de 1977 me fui a testificar ante el Senado y hacerlo público y tratar de escribir un libro, lo cual hice.
P: Entraré en eso un poco más
tarde. Me gustaría hablar sobre qué tipo de experiencias uno tiene
cuando se deja la CIA y se comienza a hablar. Nosotros
tenemos la impresión de que todo lo que hace la CIA es recopilar
inteligencia,la inteligencia es información, por supuesto, ahora, uno
pensaría que si obtuviste información que se basaba en hechos y si eso
es así, ¿qué hiciste con ella?
R: Bueno, una de las cuatro funciones
principales de la CIA es recopilar inteligencia e idealmente enviarla al
Presidente, a los usuarios de la información, a los hacedores de
políticas. Yo diría que hay otras funciones, sin embargo algunas de
ellas más legítimas que otras, una es ejecutar guerras secretas, la
acción encubierta de la que se ha escrito y que se habla tanto como lo que está pasando hoy en Nicaragua desde Honduras.
Otra cosa es difundir propaganda para
influir en la mente de las personas, y esta es una función importante de
la CIA, y desafortunadamente, por supuesto, se superpone con la
recopilación de información,usted tiene contacto con un periodista le
dará historias verdaderas, obtendrá información de él, y también le dará
historias falsas.
P: ¿Compras su confianza con historias verdaderas?
R: Compras su confianza y lo engañas.Hemos visto que esto sucedió recientemente con Jack Anderson, por ejemplo, quien tiene sus
fuentes de inteligencia, y también ha admitido que ha sido engañado por
ellos, una de cada cinco historias simplemente es falsa.
También trabajas en sus vulnerabilidades
humanas para reclutarlos en un sentido clásico para convertirlos en tu
agente, de modo que puedas controlar lo que hacen, para que no tengas
que comprometerlo, Ud. sabe, con algo sobre ellos, de manera que puedas
pedirle: inserta esto el próximo martes.
P: ¿Puedes hacer esto con reporteros responsables?
R: Sí, el Comité Church mencionó esto en
1975, y entonces Woodward y Bernstein publicaron un artículo en la
revista Rolling Stones un par de años más tarde: 400 periodistas
cooperando con la CIA,incluyendo algunos de los más renombrados del gremio, de manera consciente introduciendo historias en los medios de prensa
P: Bueno, dame un ejemplo
concreto de cómo usaste la prensa de esta manera, cómo se planta la
historia falsa y cómo logras que se publique.
R: Bien, por ejemplo, en mi guerra, la
guerra que ayudé a manejar en Angola, un tercio de mi personal era
propaganda, irónicamente a esto se le llama dentro de la CIA «acción
encubierta», afuera este término significa la parte violenta, tuve
propagandistas en todo el mundo, principalmente en Londres, Kinshasa y
Zambia, recopilábamos historias que escribíamos y las poníamos en el
Zambia Times, y luego las sacábamos y las enviábamos a los periodistas
en nuestra nómina en Europa, y su tapadera sería que las habían obtenido
de su colaborador en Lusaka, quien las había obtenido en el Zambia
Times,tuvimos la complicidad del gobierno de Zambia, de Kenneth Kaunda,
para poner estas historias falsas en
sus periódicos, pero después de ese punto las recogían los periodistas
de Reuters y AFP, cuya dirección no conocía su origen, pero nuestro
contacto en Europa sí e inyectamos docenas de historias sobre
“atrocidades cubanas”, “violadores cubanos”, en un caso hicimos que los
“violadores cubanos” fueran capturados y juzgados por las doncellas
ovahimba, que habían sido sus víctimas, y
luego publicamos fotografías que aparecieron en casi todos los
periódicos del país de los cubanos ejecutados por las mujeres ovahimba
que supuestamente habían sido sus víctimas.
P: ¿Estas eran fotos falsas?
R: Oh, absolutamente, no conocíamos ni una sola atrocidad cometida por los cubanos, era pura propaganda cruda y falsa para
crear una ilusión de comunistas, ya sabes, comiendo bebés para el
desayuno, y esa era nuestra propaganda, totalmente falsa.
P: John, ¿se practicaba este tipo de cosas en Vietnam?
R: Oh, un esfuerzo sin fin de propaganda masivo en Vietnam en los años 50 y 60, incluyendo los miles de libros que se publicaron, varios cientos en inglés, que también eran libros de propaganda
patrocinados por la CIA, se da algo de dinero a un escritor, se le dice
escribe este libro para nosotros, escriba lo que quiera, pero en estos
asuntos asegúrese de que tenga esta línea.
P: ¿Escritores en este país? ¿Distribuidos y vendidos en este país?
R: Sí, libros en idioma inglés, que
significa que tienen al público estadounidense como objetivo, sobre
Vietnam y la historia de Vietnam y una historia del marxismo, y apoyando
la teoría del dominó, etc.
P Sin abrirnos a una demanda, ¿podría nombrar uno de ellos?
R: No, no podría. El Comité Church, al
enterarse de esto, exigió que se les entregaran los títulos para que las
bibliotecas universitarias pudieran al menos estampar
en su interior: ‘la versión de la historia de la Agencia Central de
Inteligencia’, y la CIA se negó aduciendo proteger su fuentes y métodos,
y las fuentes serían los autores que escribieron estos libros de
propaganda falsa, algunos de los cuales son ahora distinguidos académicos y periodistas.
P: Bueno, la CIA no lo niega
rotundamente. Al principio han admitido que hay algo de propaganda, pero
su posición es que todos están fuera de Estados Unidos, no en Estados
Unidos, ¿no es cierto?
R: Absolutamente, mientras estábamos
llevando a cabo la operación en Angola y difundiendo estas historias en
el mundo y la prensa estadounidense, exactamente en ese momento Bill
Colby, el director de la CIA, estaba testificando ante el Congreso,
asegurándoles que éramos extremadamente cuidadosos para asegurarnos de
que nada de nuestra propaganda se derramara hacia los Estados Unidos, y
en los mismos días en que estuvo dando este falso testimonio, estábamos
plantando historias en The Washington Post, con eso quiero decir, no a
través de Lusaka, pero en realidad volamos a un periodista de París a
Washington para plantar una historia falsa, lo mencioné y doy el texto
de la historia en mi libro.
P: ¿Así que plantaste la
historia en The Washington Post trayendo a un hombre del extranjero, y
no tuvo dificultades para pasar por encima del editor con ella?
R: Sí.
P: ¿Esto es común? ¿Es fácil?
R: Más fácil de lo que Ud. pudiera suponer. Sí, sí. Está en la línea de, por
ejemplo, que Granada sea radical. Hemos tenido artículos en The
Washington Post, en The Star antes de que cerrara y en la revista Time
que solo la CIA pudo haber escrito originalmente: ‘Base de submarinos
soviéticos’; ‘entrenamiento terrorista’. Esta es una pequeña isla donde
la principal fuente de ingresos es la venta de especias para el turismo
occidental y una gran escuela de medicina de los Estados Unidos.
Una pequeña isla de 15 millas por 10
millas de ancho con 70.000 personas, con estudiantes de medicina
estadounidenses en sus batas y sandalias con las narices en libros,
vagando por toda la isla, y sin embargo, órganos de prensa importantes,
la revista Time, publicando historias sobre que son tan radicales…
P: En Vietnam, John, ¿cuál era su relación…? ¿qué debemos regular en relación, con la prensa?
R: Siendo el papel de la CIA
multifacético, había oficiales en la embajada, oficiales de la CIA,
oficiales de alto rango, Frank Snip era uno, no de alto rango, pero él
estaba en la oficina del jefe de estación, que se reunía con la prensa
regularmente, compartía información con ellos, les daba información y
recibía información de ellos, y luego periódicamente les contaba alguna
historia, que sería falsa, pero también en otros casos muy valiosa para
el periodista, por lo que incluso los periodistas duros que nunca
cooperarían voluntariamente con la CIA la considerarían una fuente útil.
Al mismo tiempo, hay todo tipo de
personas, ya sabes, como periodistas y oficiales de casos, muchos otros
oficiales de casos realmente le tienen mucho miedo a la prensa, teníamos
países en los que los periodistas llegaban a husmear nos escondíamos y
dejábamos que el oficial de identificación hablara con ellos.
Simplemente temíamos que nos fotografiaran y escribieran algún artículo y
tuvieran alguna alusión a lo que estábamos haciendo que sería
desafortunado para nuestra carrera
P: ¿Sabían quién eras? ¿Sabían que eras de la CIA?
Todo el mundo sabe quiénes son las
personas de la CIA. Que no quepa ninguna duda, esta es una de las
mayores farsas que la CIA y el Congreso le han puesto al pueblo
estadounidense.
Como dijo Patrick Moynihan al testificar
recientemente en contra de esta Ley de Secretos Oficiales, dijo en la
ONU, dijo que se pavoneaban por todos lados como los vaqueros de Texas
con sombreros de 10 galones y botas de tacón alto.
En Vietnam teníamos Datsun amarillos y
matrículas secuenciales, así que si tenías un Datsun amarillo y 144 en
tu matrícula, tenías que ser de la CIA y todo el mundo lo sabía.
En otro país teníamos Jeeps verde
esmeralda y el ejército tenía un color verde olivo y AIG tenía jeeps
grises, así que si tenías un jeep verde verde tenías que ser de la CIA, y
cualquier negación de eso era solo irónica y superficial, ciertamente
los periodistas sabían la diferencia.
P: ¡Que desilusión! Nos estás diciendo que un espía no es un espía.
R: Allen Dulles escribió en su libro ‘El
arte de la inteligencia’, ya sabes, el famoso director de la CIA, en el
prólogo de su libro dice que un agente de inteligencia, contrariamente a
la opinión popular, tiene que ser conocido como tal, de lo contrario la
gente con secretos no sabrá a dónde llevarlos.
Él estableció la política, el precedente de viajar por el mundo cada año y reunir a sus oficiales de casos en hoteles y
tener lo que solo podría describir como una conferencia de ventas,
reuniones en las habitaciones del hotel, desayuno, almuerzo y cena y bebidas juntos en las habitaciones del hotel.
Así que no estás hablando de un inframundo, estás hablando de miembros privilegiados de la hermandad policial del mundo…
Los oficiales de la CIA no son turistas
en peligro, no los golpean. En todos los países donde pueden establecen
un enlace con la policía local y dentro de los velos de, ya sabes, su
secreto y protección, no tienen miedo y no están jugando juegos de
tapadera, están almorzando con el jefe de policía.
P: John, me gustaría saber qué
es lo que mueve a un hombre como John Stockwell, primero, por qué
estabas en la CIA, segundo, por qué renunciaste a la CIA, y me gustaría saber qué ha sucedido desde que renunciaste a la CIA y comenzaste a hablar tan abiertamente como nos has hablado.
R: Bueno, ciertamente esa es una cuestión tan complicada como el dilema que enfrenta la sociedad sobre la CIA hoy.
Entré como infante de marina, capitán del ejército de infantería de marina, antecedentes
conservadores, mi padre era un ingeniero en África contratado para
construir para una misión presbiteriana y crecí en el Congo Belga casi
tan conservador como se es capaz.
P: ¿En una atmósfera de misionero?
R: En una estación misionera, con un
padre ingeniero, pero con principios humanistas, altos ideales, falsos
ideales poco realistas para el mundo.
Educación en la Universidad de Texas, mi servicio activo en la Infantería de Marina, todo muy emocionante entre guerras.
Estaba en una compañía de
reconocimiento, lanzándome en paracaídas y bloqueando submarinos, muy
glamoroso, pero entre guerras nadie recibió un disparo, no hay problemas
morales, si se quiere.
Y luego la CIA me reclutó justo al final de la era Kennedy, acababa de recibir un disparo.
«No preguntes qué puede hacer tu país
por ti, sino qué puedes hacer tú por tu país» y toda la propaganda que
se había lanzado al pueblo estadounidense contra el comunismo, el apogeo
de la teoría del dominó y mi propia ingenuidad, pensando que fui
educado cuando en realidad no lo estaba.
Y pensé al ingresar a la CIA que estaba haciendo lo mejor que podía con mi vida y
los ideales más nobles de nuestra sociedad, pensando que estaba
mejorando a la humanidad al hacer el mundo libre para la democracia, y
solo me tomó 13 años y tres guerras secretas para darme cuenta de lo
absolutamente falso que era, y las revelaciones del Comité Church,
simultáneamente a lo de Vietnam y luego a lo de Angola. Me tomó tanto
tiempo ver el asunto desde una luz totalmente diferente, y mis ideales básicos ciertamente nunca han cambiado en términos simpatía básica por la gente del mundo.
Un servicio a este país que se remonta
tan lejos que ni siquiera tengo que lidiar con detractores que creo
dicen que soy un traidor o todo eso que es una tontería, ya sabes, con
las cosas que he hecho con mi vida, pero creo que nos estamos alejando
de los valores que nos enseñamos en la escuela, de la democracia, de las
libertades.
Creo que nos estamos vendiendo a una
organización policial muy pequeña que está absorbiendo los principios
estadounidenses tan rápido como los procesos judiciales y legislativos
pueden absorberlos, las libertades de expresión y prensa y, al mismo
tiempo continúan las políticas de asesinato en cada rincón de el mundo,
ahora mismo en Nicaragua y El Salvador.
Creo que deploro eso moralmente, pero
también creo que es extremadamente peligroso porque podría desencadenar
tan fácilmente en una confrontación mundial y con los soviéticos al
Holocausto a la guerra nuclear
P: Bueno, ¿qué está pasando? ¿Qué te ha pasado desde que dejaste la CIA y empezaste a hablar?
R: Bueno, he sido demandado por la CIA,
he sido amenazado por el FBI, no me han golpeado ni mutilado, he
ejercido mi derecho, como lo veo, a hablar y dar conferencias, y han
dejado muy claro que no lo aprecian, y como digo, me han advertido que
me pueden pasar cosas horribles, no sé si fueron «bluffs» o no, todavía no ha pasado nada.
La CIA me ha demandado por daños y perjuicios, lo cual es una cierta ironía, cuando lo piensas.