Article épinglé

mercredi 22 juillet 2026

Sobre "Invasión" de Hugo Santiago

 

María Laura Lattanzi Vizzolini. Académica del Departamento de Teoría de las Artes de la Universidad de Chile. Doctora en Filosofía con mención en estética y teoría del arte de la Universidad de Chile, Licenciada en Sociología de la Universidad de Buenos Aires. Crítica de cine y miembro del colectivo de cine laFuga

Ciudad: Buenos Aires
Productor: Proartel S.A.
Personas Vinculadas: Hugo Santiago (director y productor), Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares (guión), Ricardo Aronovich (dirección de fotografía), Olga Zubarry, Lautaro Murúa, Juan Carlos Paz, Martín Adjemián, Daniel Fernández, Roberto Villanueva (elenco)
País: Argentina
Año: 1969
Tipo: Cine

Invasión es la leyenda de una ciudad, imaginaria o real, sitiada por fuertes enemigos y defendida por unos pocos hombres que acaso no son héroes. Luchan hasta el fin, sin sospechar que su batalla es infinita”.

— Jorge Luis Borges,1969

Invasión (1969) fue la primera película de Hugo Santiago, realizada a partir de un guion escrito en colaboración con Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. Convertida con el tiempo en una obra de culto, incluso mítica, en parte por las figuras que confluyen en su realización, ha llegado a encabezar diversas listas de las mejores películas del cine argentino. Sin embargo, ese reconocimiento fue tardío. En el momento de su estreno fue celebrada por la crítica, pero ignorada por el público y más tarde, la propia película quedaría atrapada en las violencias de la historia argentina: prohibida tras el golpe militar de 1976, desaparecida con el robo de sus bobinas en 1978 y reconstruida y restaurada en su totalidad recién a inicios del 2000 gracias al hallazgo de unos positivos de la película. La reconstrucción se realizó en Francia bajo la supervisión de Hugo Santiago y del director de fotografía Ricardo Aronovich, gracias al apoyo del canal Arte y del productor Pierre-André Boutang. Como si su destino hubiera sido el de resistir, Invasión sobrevivió a la oscuridad para volver a encontrarse con sus espectadores.

Su rodaje y estreno coincidieron con el gobierno militar instaurado tras el golpe de Estado de 1966, que dio inicio a la dictadura de Juan Carlos Onganía. La censura, la persecución, la violencia política y la creciente radicalización ideológica marcaban la época. En ese escenario, buena parte del arte latinoamericano buscó inventar nuevas formas de mirar y de narrar, lenguajes capaces de expresar las tensiones de sociedades marcadas por la modernización, la dependencia y la violencia. La obra de Hugo Santiago ocupa allí un lugar singular. En sus exploraciones sobre el cine moderno, el director logró entrelazar las búsquedas formales de las vanguardias europeas —en especial del cine francés—con elementos provenientes de la tradición cultural argentina. Invasión combina registros provenientes de la ciencia ficción y el policial con una poética criollista, una que remite tanto a la literatura borgeana como a ciertas tradiciones narrativas argentinas: el mito del coraje, los héroes anónimos, la resistencia y la milonga como forma de intensificación de lo trágico. En clave borgeana, estos elementos se construyen, tal como menciona Oubiña (2007) desde una “filología imaginaria” y un costumbrismo puramente verbal (consideramos además que la “Milonga Manuel de Flores” que se canta en la película, es también una letra de Borges) que se escapan al pintoresquismo, como así también remiten a una tradición profunda, imposible de situar en un fecha determinada, de allí que se identifique al modernismo de Borges como uno que es siempre inactual. Esa indeterminación temporal, una suerte de pasado inmemorial que caracteriza la estilística borgeana, se tensiona con varios elementos de la estructura narrativa que pueden ser leídos en clave alegórica con el contexto socio-político en el que se realiza la película (la violencia política  y la resistencia popular).  

La historia transcurre en Aquilea, una ciudad mítica que reproduce la geografía urbana de Buenos Aires. Allí, unas fuerzas misteriosas y poderosas avanzan silenciosamente sobre el territorio. Frente a esa amenaza, un pequeño grupo de hombres comunes, liderados por el anciano Don Porfirio, organiza una resistencia destinada a defender la ciudad —resulta difícil no advertir la afinidad de este argumento con El Eternauta, de Héctor Germán Oesterheld, otra de las grandes ficciones argentinas que hacen de la resistencia colectiva una forma de imaginar el porvenir—. Sin embargo, a medida que el relato avanza, el conflicto deja de presentarse como una confrontación convencional para asumir la forma de una batalla interminable en la que la posibilidad de la victoria parece inalcanzable. Pese a ello Invasión dista de ser una película derrotista. Por el contrario, construye una épica de la resistencia que desplaza la pregunta por el triunfo o la derrota. A diferencia de las narrativas heroicas tradicionales, los protagonistas de Invasión no actúan impulsados por la expectativa de la victoria; son plenamente conscientes de que sus posibilidades de vencer son mínimas. No obstante, esta certeza no conduce a la resignación ni a la pasividad. La resistencia adquiere aquí una dimensión ética y épica particular, se convierte en una práctica cuyo valor no depende de los resultados obtenidos, sino de la decisión misma de sostener la lucha como un don. 

Más de medio siglo después de su estreno, Invasión continúa siendo una obra destacada para pensar las relaciones entre estética, política y modernidad en América Latina. Su capacidad para articular la experimentación formal, el imaginario criollista y la reflexión histórica la convierte en una pieza singular dentro del cine de la región. La película no solo anticipó muchas de las discusiones que marcarían las décadas posteriores, sino que también construyó una imagen perdurable de la resistencia como práctica ética y épica.

Referencias

Libros y publicaciones asociadas: 

Cozarinsky, E. (1981) “Invasión”, en Borges en/y/sobre cine. Fundamentos.

Oubiña, D (2000) “En los confines del planeta (el cine conjetural de Hugo Santiago)”, en Filmología. Ensayos con el cine. Manantial, 2000.

—, (2007) “El espectador corto de vista: Borges y el cine”, en Variaciones Borges, n.º 24. 

Zunzunegui, S. (2021). Del rigor en el relato. A propósito de Invasión (Hugo Santiago, 1969). EU-topías. Revista de interculturalidad, comunicación y estudios europeos21, 37–63

Cómo citar este artículo APA (7.ª edición):
Lattanzi Vissolini, M. (2026, 21 de julio). Invasión. Modernismo Latinoamericano.

https://www.modernismolatinoamericano.org/invasion