¿QUIÉN FUE EL GRAN CULPABLE DE LA GUERRA CIVIL?
Los estudiosos dirán que la guerra civil fue consecuencia del éxito parcial del golpe de Estado del julio de 1936; auspiciado por generales africanistas y oficiales del ejército temerosos de perder su estatus, por la Iglesia debido a la disminución de su poder político e influencia social, y por el capital representado por los industriales y terratenientes.
Para los simples, siguiendo la doctrina franquista, la culpa solo es de "los rojos". Poco o nada se puede hablar con estos elementos dada su estulticia y necedad.
Pero podemos dar un culpable con mayúsculas con su nombre y apellidos: JUAN MARCH. Porque ninguna guerra se inicia y se mantiene sin financiación.
Capitulo 1. Juan March, el enemigo decisivo de la República.
Juan March Ordinas, fue probablemente el hombre más rico y poderoso de la España del siglo XX. Un verdadero «banquero de los dos bandos» que terminó inclinando la balanza de manera decisiva a favor del golpe militar de 1936.
Sin el dinero de Juan March, el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 muy difícilmente habría tenido el alcance que tuvo, ni se habría convertido en una guerra prolongada. Su aportación militar y financiera fue clave en tres fases fundamentales:
- Financiación del inicio de la sublevación: Aportó capital directo para adquirir armamento y pertrechos para las tropas sublevadas.
- El avión Dragon Rapide: March pagó el alquiler del famoso avión que trasladó en secreto al general Francisco Franco desde Canarias hasta el Protectorado de Marruecos para asumir el mando del Ejército de África.
- Aval bancario internacional: Tras el estallido del conflicto, actuó como el gran avalista financiero del bando sublevado. Depositó millones de libras esterlinas y toneladas de oro en bancos de Londres y Roma para permitir que el bando rebelde comprase suministros militares, petróleo y armamento a la Alemania nazi y la Italia fascista cuando la República bloqueaba sus activos.
Pero... ¿Por qué March odiaba a la República?
Más que un odio meramente ideológico, la enemistad entre Juan March y el régimen republicano fue una cuestión de supervivencia económica y de choque de modelos:
- Persecución judicial y encarcelamiento: Con la llegada de la República en 1931, el gobierno reformista de Manuel Azaña puso el foco en sus negocios opacos y su monopolio de contrabando de tabaco en el Norte de África. Fue juzgado por fraude y encarcelado en la prisión de Alcalá de Henares en 1932 (de la que terminó fugándose tras sobornar a los oficiales).
- Amenaza a sus monopolios e intereses: March era un pragmático obsesionado con el poder y los negocios. La República traía consigo reformas agrarias, fiscalidad sobre las grandes fortunas, regulación del trabajo y un control estatal de la economía que amenazaban directamente la red de empresas, fincas y bancos de su propiedad.
Capitulo 2. Juan March durante el franquismo.
Durante el franquismo, Juan March no solo mantuvo su estatus, sino que se convirtió en una figura prácticamente intocable. Aunque la relación con Franco siempre estuvo marcada por la desconfianza mutua —Franco recelaba de su inmenso poder independiente y March consideraba al general un militar incompetente en finanzas—, el régimen le otorgó un marco de impunidad total.
Durante el franquismo Juan March se hizo aún más rico y de manera astronómica. Durante la posguerra española (años 40 y 50), March multiplicó su patrimonio aprovechando la autarquía, la escasez y sus contactos gubernamentales. Con sus monopolios y el estraperlo, dominó sectores estratégicos como la navegación naviera (Trasmediterránea), la producción de tabaco, la banca (Banca March) y la industria química.
En los años 50, la revista Fortune lo situó como el séptimo hombre más rico del planeta y, de lejos, el más rico de España.
Capítulo 3. Final de su vida y legado.
En febrero de 1962, sufrió un grave accidente de tráfico en Las Rozas (Madrid) cuando el automóvil en el que viajaba colisionó contra otro vehículo. Tras pasar más de dos semanas ingresado con múltiples fracturas y complicaciones de salud, falleció el 10 de marzo de 1962.
En la última etapa de su vida, consciente del rechazo social que generaba su figura (se le conocía popularmente como «el banquero de Franco» o «el último pirata del Mediterráneo»), March buscó blanquear su imagen pública.
La creación de la Fundación Juan March (1955): A imitación de las grandes fundaciones filantrópicas estadounidenses (como la creada por Rockefeller), destinó una inmensa suma inicial (1,5 millones de dólares y 300 millones de pesetas) para constituir una institución cultural y científica.
Capítulo 4. ¿Cómo sería visto Juan March si viviera hoy?
Si hoy existiese un personaje con el perfil de Juan March, resultaría incomprensible e ilegal bajo los estándares de una democracia moderna. Sería un oligarca al estilo euroasiático o un «supermegadonante» descontrolado. Se le percibiría como un magnate capaz de situarse por encima del Estado, usando medios extraterritoriales, paraísos fiscales y contrabando a escala industrial para dictar la política de un país.
Asimismo, un multimillonario privado financiado operaciones encubiertas, adquiriendo capacidades militares o contratando vuelos mercenarios para cambiar gobiernos en Europa desencadenaría inmediatamente investigaciones criminales internacionales, congelación global de activos y sanciones del Consejo de Seguridad o de la Unión Europea.
Conclusión:
