Dentro de Estampa Popular destaca la figura icónica de Pepe Ortega como pintor y grabador militante
comunista, que experimentó el sistema carcelario franquista y plasmó sus
experiencias en obras como la serie ‘El terror’ (1952). Perseguido por
la dictadura, se exilió en Francia y luego en Italia. Su arte
recurrentemente exploró las duras jornadas de trabajo de los segadores,
un tema que conoció de primera mano. La influencia de Ortega fue
fundamental para los futuros miembros de los grupos de Sevilla y Córdoba
de Estampa Popular, quienes se encontraron con él en momentos cruciales
durante la creación de estas agrupaciones, ya sea en Madrid o en París.
El nombre “Estampa Popular” y su enfoque en el grabado se derivan de la
combinación de la difusión masiva de dispositivos como los pliegos de
cordel y el compromiso político del Taller de Gráfica Popular mexicano
(TGP). El grupo sevillano operó como una cooperativa, inspirándose en
este enfoque mexicano. Es en este contexto, cuando José Duarte, que ya
contaba con una carrera ya consolidada en el grupo interdisciplinario
Equipo 57, se unió a la formación de los grupos de Estampa Popular en
Córdoba y Vizcaya a finales de la década de 1960, llevando consigo la
vanguardia abstracta y geométrica con un fuerte enfoque social y
político. Este fue un momento crucial en la intersección del arte y la
política , dónde una figura emergió en el mundo del arte: Francisco
Cuadrado. Su vínculo estrecho de camaradería, donde la amistad, la
militancia política y el arte se entrelazaban, inspiró a Cristóbal,
Cortijo y Cuadrado a emprender juntos diversas empresas colectivas.
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire
formulaire de commentaire