Article épinglé

mercredi 28 janvier 2026

Una síntesis del suicidio europeo

La Unión Europea neoliberal y sus instituciones han provocado el colapso más grave que Europa haya sufrido jamás

Andrea Zhok, filósofo italiano 

Hubo un tiempo en que una Europa unida se presentó como

1) baluarte competitivo frente a los EE.UU.;

2) creación de un organismo supranacional con una masa crítica capaz de afirmarse a nivel internacional.

Todo esto resultó ser una farsa.

¿Por qué?

A) El modelo ideológico

Cuando se redactó el Tratado de Maastricht, Occidente estaba dominado por la leyenda del triunfo neoliberal sobre el oso soviético, y así el marco neoliberal definió todos los principales mecanismos jurídicos, el papel de la industria pública y las relaciones con las finanzas, según ese modelo ideológico.

Este modelo supone que el libre intercambio es un sustituto idealmente completo de la democracia (de hecho, una mejora del mecanismo rudimentario de las elecciones democráticas) y privilegia el papel dinámico del gran capital, respecto del cual la política debe desempeñar un papel auxiliar y facilitador.

B) La soberanía de la economía financiera

Teorías escandalosamente abstractas, como el modelo de Nozick sobre el surgimiento del Estado a partir del libre comercio egoísta, constituyeron la base de un modelo novedoso que imaginaba una entidad política (una unión política, un Estado federal, etc.) que surgía de una intensa interacción de mercado. El modelo europeo se convirtió así en el primer experimento histórico (y, dado el resultado, también el último) en el que se creyó que un mercado común (es decir, un sistema de competencia mutua entre Estados dentro de un marco que forzaba la máxima competitividad) sería el precursor de una unión política.

Obviamente, lo que en realidad ocurrió fue lo que siempre ocurre en condiciones de mercado altamente competitivos y sin filtros políticos (sin barreras aduaneras, sin ajustes monetarios, etc.): hubo ganadores y perdedores, hubo países que obtuvieron ventajas y países cuyos recursos fueron vampirizados (Italia es uno de estos últimos).

La idea obsoleta de gobiernos democráticos responsables ante los votantes fue reemplazada por la idea de “gobernanza” como un sistema de reglas para la gestión económica, lo que condujo a la idea de una política funcionando en “piloto automático”.

C) La política del ganador se lleva todo

Los sistemas financieros son impersonales, acéfalos y supranacionales, pero eso no significa que carezcan de centros de gravedad. El principal centro de gravedad del sistema financiero occidental es el eje Nueva York-Londres, mientras que su principal brazo político siempre ha sido el gobierno estadounidense (cualquier gobierno estadounidense).

La Europa de Maastricht, que comenzó a operar internacionalmente según las reglas neoliberales, cayó inevitablemente en la órbita gravitacional de los grandes gestores de fondos financieros, encarnados en la política estadounidense. En Estados Unidos, las políticas de supremacía nacional y de lucro financiero son indistinguibles: son lo mismo con mínimas variaciones estilísticas. 

La Europa de Maastricht regresó así plenamente bajo el ala hegemónica de Estados Unidos precisamente en el momento histórico en que el desarrollo económico de la posguerra habría permitido la autonomía.

Desde la década de 1990, la hegemonía estadounidense ha sido financiera, militar y, sobre todo, cultural, demoliendo gradualmente toda resistencia interna europea. En el ámbito cultural, los últimos 30 años han presenciado una completa americanización ideológica de Europa, importando no solo estilos cinematográficos y musicales, sino también modelos institucionales, modelos de gestión para escuelas, universidades, servicios públicos, etc.

D) Suicidio geopolítico

La hegemonía cultural facilitó el crecimiento de la hegemonía político-militar de Estados Unidos, que, en lugar de retroceder ante los resultados de la Segunda Guerra Mundial, se impuso en una nueva dimensión geopolítica.

Europa (UE) comenzó a apoyar sistemáticamente todas las iniciativas estadounidenses de reorganización geopolítica, desde Afganistán hasta Irak, Yugoslavia y Libia. 

El marco ideológico —la leyenda progresista de un sistema internacional basado en normas y el respeto a los derechos humanos— permitió que las políticas estadounidenses se aprobaran sin oposición de la opinión pública europea. Durante dos décadas, los ciudadanos europeos se tragaron como gansos los cuentos de hadas estadounidenses de «emancipación de los pueblos oprimidos», «intervención humanitaria» y «vigilancia policial internacional».

Mientras tanto, mientras nuestros periódicos se alababan mutuamente por nuestra civilización e ilustración, Estados Unidos cortó todas las cadenas de suministro vitales para Europa. Desestabilizó a todos los productores de petróleo de Oriente Medio que no eran ya vasallos estadounidenses (Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, etc.). Así, Irak y Libia pasaron de ser proveedores independientes a ser un montón de ruinas donde solo cuenta la fuerza militar. 

Bajo la crédula fábula de los derechos humanos, Irán fue sancionado y se le impidió comerciar con sus recursos con Europa. Finalmente, las reiteradas provocaciones en la frontera con Ucrania desencadenaron la guerra en curso, que ha cortado la principal fuente de suministro energético para la industria europea: Rusia.

Con Oriente Medio y Rusia fuera del camino, los genios de la política europea se han apoyado fuertemente en el GNL estadounidense, reduciendo drásticamente la competitividad de la industria europea. Y en este punto, obviamente, el poder de negociación de Europa con EE. UU. es nulo. Si Trump quiere Groenlandia, se la daremos; si quiere el derecho de primera noche, se lo daremos (solo necesita desconectar el GNL y el continente quedará de rodillas).

E) ¿Qué hacer?

Es verdaderamente difícil recuperarse de una situación tan comprometida. De hecho, la Unión Europea neoliberal y sus instituciones han provocado el colapso más grave que Europa haya sufrido jamás, peor incluso que la Segunda Guerra Mundial, en términos de poder comparativo.

La solución teórica a seguir es sencilla en teoría (mucho menos en la práctica).

La UE debe cerrar sus puertas, colocar un cartel de cerrado por fracaso y reconocer que ha sido una página oscura en historia europea . (El problema técnico es qué hacer con el euro si este persiste).

En lugar de la UE, deberían formarse inmediatamente alianzas estratégicas entre estados europeos con intereses similares.

Hay que reabrir de inmediato todos los canales diplomáticos y económicos con todos los países que el poder blando estadounidense ha retratado como monstruos: Rusia, China, Irán.

Sólo de esta manera se podrá romper el asedio estadounidense a Europa (y al resto del mundo).

Sólo así Europa podrá abrir de nuevo un futuro a las generaciones futuras.

Obviamente, en el clima cultural que se ha cultivado durante décadas, tal perspectiva seguramente encontrará una fuerte resistencia. Y, de ser así, Europa se habrá sacrificado una vez más por ideas estúpidas.

Pero a diferencia de la canción de Georges Brassens, esta vez moriremos por las ideas, pero no será una muerte lenta.

 FUENTE: https://observatoriocrisis.com/2026/01/27/una-sintesis-del-suicidio-europeo/

A Trump le gusta jugar duro pero Cuba no se rendirá … remember Playa Girón

FUENTE: https://observatoriocrisis.com/2026/01/28/a-trump-le-gusta-jugar-duro-pero-cuba-no-se-rendira-remember-playa-giron/ 

Los cubanos, víctimas verdaderas del terrorismo practicado por la Casa Blanca desde hace 67 años, están preparados para enfrentar una nueva escalada contra la Revolución.

Luis Manuel Arce Isaac – periodista cubano

El secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa Cilia Flores, la debilidad mostrada por Europa en el caso de Groenlandia, el lenguaje de guapo del barrio usado en el reciente Foro de Davos, y la publicación de la nueva estrategia de defensa por el Departamento de Guerra dirigida a dominar el hemisferio occidental y parte del indopacífico, son expresiones concretas de la voluntad de Donald Trump de hacerle frente a un cambio de época desde posiciones de fuerza.

En tal sentido, Cuba está en la línea de fuego de la Casa Blanca, el Departamento de Estado y del Pentágono, y está obligada a prepararse ante cualquier eventualidad y nadie puede sorprenderse.

Está comprobado que la emulación pacífica con China, Rusia, la supuestamente aliada Europa incluida la OTAN, no le interesa a Trump porque el comercio, las finanzas, el dólar, las ciencias y la tecnología, e incluso la cultura, ya no les son confiables para imponerse por sí mismo en un mundo demasiado competitivo en esos aspectos en los que Estados Unidos ya no es líder absoluto. Simplemente tiene miedo de que una confrontación civilizada en esos campos muestre la debilidad del imperio.

Su principal opción, no hay dudas, es la de combinar el gran poder económico, comercial y financiero innegable, con el militar, el cual sigue liderando más por cantidad y despliegue territorial de bases militares en el planeta, que por calidad y modernidad del armamento nuclear y convencional, pues el desarrollo actual de armas de destrucción masiva no da margen a comparaciones como las de la época de la guerra fría cuando era casi un dogma asegurar que ganaba quien más misiles tuviera instalados cerca del enemigo, o quien apretara primero el botón. Hace rato que ya no es así.

Esa opción belicosa es la que Trump ha estado aplicando en este primer año de su segundo mandato en la cual ha primado la política del miedo, aunque sin provocar militarmente mucho a China y a Rusia, con cuyos gobiernos el discurso es muy diferente al que habla con el resto del mundo, incluido sus aliados, y las negociaciones con esas dos potencias no son desde posiciones de fuerza, sino de conveniencia pragmática.

En este contexto tan complicado es que Trump renueva sus amenazas contra Cuba mientras refuerza al máximo su guerra económica para reducir al gobierno y al pueblo a su voluntad, eliminar de raíz a la Revolución, arrinconar a la isla mediante un bloqueo más hermético y ahora añadir a todo eso un bloqueo por mar y tierra con las mismas tropas del Comando Sur desplegado en el Caribe para impedir no solamente la llegada de petróleo a la isla, sino también de alimentos y medicinas.

Hay un ánimo de exterminio por hambre y enfermedades, como los romanos de Pompeyo hicieron a los heroicos pobladores de Calahorra, quienes a pesar de un cerco militar descomunal que duró cuatro años, no se rindieron, igual que pasó en Numancia.

Ahora Trump pretende llegar a cualquier extremo para arrancar a los cubanos la independencia y libertad conquistada a golpes de sacrificio y penurias después de tantos años de lucha y martirologio desde Carlos Manuel de Céspedes hasta Fidel Castro.

Tras reconocer la valentía de los cubanos en 67 años de enfrentamiento a las agresiones de EEUU, Trump confesó que su gobierno ha aplicado todas las medidas posibles de presión y daño contra Cuba, excepto la opción militar. 

“No creo que se pueda ejercer mucha más presión, salvo entrar y destrozar el lugar”, declaró con un cinismo sin límites en una entrevista con Hugh Hewitt, con lo cual desmintió en segundos un discurso mentiroso de más de 60 años que negaba rotundamente que el bloqueo existía y que la crisis económica cubana no era por la guerra sin tregua en ese ámbito impulsada por la Casa Blanca, el Departamento de Estado, el Tesoro y la CIA, sino por el fracaso de un sistema de gobierno popular por el pueblo y para el pueblo que, de no estar cercado, saboteado y agredido, lo más probable es que en estos momentos fuera uno de los más desarrollados del mundo pues, aun así, se convirtió en potencia médica, educativa y deportiva y de más humana distribución de la riqueza nacional.

Y ahora lo confiesa abiertamente, sin tapujos, y justifica con ese fracaso su advertencia de “entrar y destrozar el lugar”, creando de esa manera un reflejo condicionado en América y el mundo de que una agresión militar de imprevisibles consecuencias es posible.

El mundo, y en particular el pueblo estadounidense, que es también víctima del neofascismo trumpiano como se ha demostrado en Minnesota, están a tiempo de impedir una nueva acción criminal y despiadada como la que se mantiene en Gaza a pesar de un mentiroso acuerdo en contrario y el intento de crear una especie de nueva ONU mediante un Consejo de Paz con subalternos que realmente son un grupo de guerra, o con el secuestro de Maduro.

Paralelamente, como parte de ese escenario de terror hacia Cuba, su embajador en La Habana anunció que había dialogado con el jefe del Comando Sur, y ya los cipayos en Miami hablan de bloqueo militar para impedir que buques petroleros toquen puertos de la isla. Se está creando un ambiente mediático malévolo, un reflejo condicionado perverso.

Las presiones son muy grandes sobre el gobierno de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien ha defendido el derecho soberano de su país, de enviar petróleo a La Habana, tanto en su variante comercial como de ayuda humanitaria, aun cuando Trump insiste en que no se le enviará más petróleo a los cubanos ni dinero de Venezuela y sugirió al gobierno revolucionario llegar a un acuerdo con Washington antes de que sea demasiado tarde. El propósito es torcer el brazo a los mexicanos para que suspendan su ayuda solidaria a los cubanos y sus relaciones económicas y comerciales.

No es cierto lo que afirmó Trump de que Cuba está lista para caer en manos de Estados Unidos, mientras pintaba un panorama sombrío de la situación económica y política también, esto último para hacer creer que el pueblo ha dejado de ser revolucionario, fidelista y que está contra la independencia y la soberanía de Cuba heredada de Céspedes, Martí, Maceo, Máximo Gómez y los héroes y mártires mambises y de la Sierra Maestra.

Cuba hace su máximo esfuerzo para extraer su crudo y bajar todo lo más que pueda su dependencia al petróleo extranjero, pero los inversionistas temen mucho operar en la isla por la cacería de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), la agencia del Departamento del Tesoro de EEUU que aplica sanciones económicas y comerciales a las empresas que se relacionan con La Habana.

La suerte no ha acompañado a los cubanos y la producción de petróleo, en general pesado y alto contenido de azufre que encarece y dificulta su refinación, cubre en muy bajo porcentaje la necesidad de combustible de la nación, por lo que sus viejas termoeléctricas dependen del hidrocarburo importado.

La perforación de nuevos pozos está en línea con el Programa de Gobierno para reducir de manera gradual la dependencia de la importación de combustibles, y avanzar en soberanía energética a partir del uso de recursos propios para la generación de electricidad. Sin embargo, la descapitalización del país no logra desarrollar al ritmo necesario la exploración y explotación de nuevos yacimientos tanto en tierra como en aguas someras y profundas en el golfo, ni tampoco las fuentes alternativas de energía, en especial la solar y eólica, que podrían solucionar el problema de forma definitiva.

La OFAC actúa permanentemente para impedir la inversión extranjera, no solamente en el petróleo, sino en otros sectores como el farmacéutico, el alimentario y el transporte, que son puntos focales colimados por el gobierno de EEUU para debilitarlos, estancarlos, impedir inversiones foráneas y torpedear compras en el exterior, para lo cual utiliza una de sus armas más cínicas y perjudiciales al país: la incorporación de Cuba en la lista espuria de países patrocinadores del terrorismo.

Las consecuencias más asfixiantes para el pueblo cubano, y para el gobierno, de esa inclusión, se derivan del mayor riesgo asociado a cualquier tipo de ayuda humanitaria, negocio, inversión y comercio que implique a Cuba y, por extensión, a los ciudadanos cubanos.

Las intenciones aireadas por Trump de que Cuba se rinda, parecen un intento de alinearlas con la perversa y arbitraria calificación de terrorista (como a Maduro la de narcotraficante), lo cual incluye castigar al ejército y tachar al país de adversario. Es decir, lo usaría de cobertura sin importarle que no lo crea nadie, para cualquier barbaridad neofascista contra un pueblo tan abnegado y viril que se ha ganado el respeto y la relación pacífica con el mundo.

Los cubanos, víctimas verdaderas del terrorismo practicado por la Casa Blanca desde hace 67 años, están preparados para enfrentar una nueva escalada contra la Revolución. A Trump le gusta jugar al duro, pero Cuba está acostumbrada. Numancia es admirable, pero no estamos ni en la época de Escipión ni Trump es el rey que se cree. 

Remember Vietnam, y sobre todo Girón y la Crisis de los Misiles…

 

Emplois, salaires : l'étude qui casse les idées reçues sur les effets de l'immigration

SOURCE: https://www.lesechos.fr/economie-france/social/emplois-salaires-letude-qui-casse-les-idees-recues-sur-les-effets-de-limmigration

Présenté ce mardi, un ouvrage du Cepii fait la synthèse de cinquante ans d'études académiques sur les effets de l'immigration sur les marchés du travail, en France notamment. Principale conclusion : un effet neutre sur les salaires et l'emploi des natifs du pays d'accueil, sauf pour les moins qualifiés.

Pour les chercheurs du Cepii, une hausse de la population active liée à l'immigration ne va pas obligatoirement se traduire par une dégradation du marché du travail.
Pour les chercheurs du Cepii, une hausse de la population active liée à l'immigration ne va pas obligatoirement se traduire par une dégradation du marché du travail. (Photo Stephane Audras/REA)

 

 

Par Alain Ruello  Publié le 27 janv. 2026 

Quels sont les effets de l'immigration sur les marchés du travail des pays d'accueil ? Controversée, sensible et semée d'embûches, cette question traverse les sociétés occidentales depuis les grandes vagues d'industrialisation du XIXe siècle. Même si le débat public en France porte aujourd'hui plus sur le coût social et l'impact culturel que sur l'emploi, un ouvrage du Centre d'études prospectives et d'informations internationales (Cepii) apporte une réponse plutôt positive sur ce point, à contre-courant de certaines idées reçues.

Hasard du calendrier, cet ouvrage publié aux éditions Sciences Po a été présenté alors que le ministère de l'Intérieur dévoilait, ce mardi, les statistiques de l'immigration en 2025. Son intérêt ? Faire une synthèse de cinquante ans études académiques en la matière, a mis en avant l'un de ses coauteurs, Hillel Rapoport, professeur à l'Ecole d'économie de Paris notamment.

Consommateurs, innovateurs ou entrepreneurs

« Intuitivement, on pense qu'un afflux de travailleurs immigrés va provoquer une baisse des salaires et de l'emploi des natifs. Ce n'est pas ce qu'on trouve », a-t-il expliqué. Plusieurs raisons à cela.

D'abord parce que le marché du travail n'est pas un marché concurrentiel de pure offre et demande. Il est soumis à de nombreuses réglementations, sur les salaires par exemple comme en France. Les travailleurs, ensuite, ne sont pas interchangeables entre eux. Il existe des complémentarités, même au sein d'une même catégorie, celle des plus formés par exemple.

Les immigrés, qui plus est, ne s'installent pas dans un pays par hasard. « Ils vont là ou la situation est la plus prometteuse », toujours selon Hillel Rapoport. Dernière raison avancée, au-delà de leur statut de travailleur, ce sont aussi des consommateurs, voire des innovateurs ou des investisseurs.

« Le volume d'emplois d'une économie n'est pas fixe dans le temps et il est proportionnel à la population active », a ajouté Anthony Edo, chercheur au Cepii et autre coauteur de l'ouvrage. En clair, une hausse de la population active liée à l'immigration ne va pas obligatoirement se traduire par une dégradation du marché du travail. « Dans beaucoup de pays, la part des immigrés qui entreprennent est au moins égale à celle des natifs », a-t-il assuré.

Concurrence entre immigrés

De tout cela, il ressort que l'immigration fait grossir une économie sans dégrader le salaire moyen des natifs : l'impact sur les premiers d'une hausse de 1 % de la population active liée à l'immigration ne dépasse jamais + ou - 1 %. La concurrence sur le marché du travail avec les natifs reste faible. Elle joue surtout entre immigrés, au détriment de ceux arrivés avec les vagues précédentes, selon certaines études.

Attention, ont prévenu les deux chercheurs, ces résultats ne sont pas forcément transposables en cas de choc massif lié à des bouleversements géopolitiques, comme lorsque des centaines de milliers de Syriens se sont réfugiés en Turquie. Les auteurs se réfèrent aussi à une étude américaine de 1992 sur les rapatriés d'Algérie dans les années 1960 en France (environ 1 million entre 1962 et 1968). Dans ce cas, les effets sur le salaire et l'emploi des natifs ont été négatifs (hausse du taux de chômage de 0,3 point de pourcentage et baisse des salaires de 1,3 %), mais ils se sont estompés au bout de quelques années.

Le travail du Cepii confirme une récente étude de l'Insee sur la valeur ajoutée macroéconomique de l'immigration, en France notamment. Pour autant, un effet moyen proche de zéro (globalement neutre) ne va pas sans « effets redistributifs » avec des gagnants et des perdants. Tout dépend de la structure de qualification des deux populations.

« On sait par exemple que l'immigration va avoir tendance à réduire les salaires et l'emploi des natifs qui ont les mêmes niveaux de qualification. On sait aussi qu'elle va avoir tendance à les augmenter pour ceux qui ont des qualifications complémentaires à celles des immigrés », a illustré Anthony Edo.

Stratégie de puissance

L'exemple des Etats-Unis dans les années 1990 montre que l'immigration, alors faiblement qualifiée, a joué négativement pour les Américains de même niveau, positivement pour les autres. « Ce qu'on l'a observé après avoir recensé des dizaines d'études, c'est que les natifs les moins qualifiés sont tout de même les plus vulnérables », toujours selon le chercheur. Le constat vaut pour la France avec les ouvriers moins qualifiés. « Ces effets redistributifs ne doivent pas être négligés car ils peuvent être très importants politiquement », a insisté Hillel Rapoport.

De tout cela, ce dernier en déduit qu'un pays doit penser l'immigration comme un levier de stratégie de croissance, et non pas sous le seul angle démographique. « Sinon il y aura un coût comme le montrera ce qui se passe aux Etats-Unis », anticipe-t-il, en référence à la politique d'expulsion massive de l'administration Trump. Et Anthony Edo de citer une étude sur les effets plutôt négatifs sur l'économie américaine du renvoi de plus 400.000 travailleurs en situation régulière entre 2008 et 2012.

Alain Ruello

mardi 27 janvier 2026

Le Petit Fruit de l'amour / Ягідка кохання (Aleksander Dovjenko, 1926)

 
 
Dovjenko écrit et réalise un film sur les relations extraconjugales. Son personnage, un jeune barbier, cherche à se débarrasser de son nouveau-né illégitime. 

 

Mitchourine / Мичурин (Aleksander Dovjenko, 1948)


 Thème qui traverse toute la filmographie de Dovjenko, la nature est au centre de la biographie du botaniste Ivan Mitchourine. 

« Je veux faire un film qui donne l'impression d'avoir mûri comme un fruit, et le présenter à l'homme sous cette forme. » (A. Dovjenko)

Pense-bête extérieur pour constellation Debord / roman noir français


 Un paradoxe pour commencer un questionnement /

Jean-Patrick Manchette fut influencé par l'Internationale situationniste, notamment pour ses romans noirs. Il détesterait les romans noirs de Siménon et de la génération des années 1930. 

Debord est un lecteur de roman noir et aussi de la génération des années 1930, Léo Malet notamment : un Paris plus fantastique que politique, mais plus prolétarien aussi.

L'histoire du roman noir français par Natacha Levet /

 


Définition du roman noir par Natacha Levet / 

"Le roman noir a en commun avec l'ensemble des fictions criminelles de proposer un récit qui prend pour sujet la transgression criminelle. Le roman noir s'attache à comprendre une société où un groupe social par le biais de la forme exacerbée de la violence et du crime. Il propose donc une lecture pessimiste et une représentation littéraire et symbolique des tensions et des conflits, révélateurs des dysfonctionnements sociaux et politiques." 

 

 

 

 

 

 

Georges Siménon  (1903-1989)

Jean Amila (1910-1995)
 « Je suis un ouvrier qui a mal tourné... je me suis mis à raconter des histoires populistes d'abord, puis, dans ce langage qui était le mien, j'ai raconté des histoires noires. »
 
En sortant des studios de l'ORTF en , Jean Meckert est agressé par des inconnus rue de Belleville. Une théorie souvent relayée évoque la possibilité de représailles à la suite de son livre La Vierge et le Taureau, qui remet en cause la nécessité des essais nucléaires français dans le Pacifique.
 
 
 Ange Bastiani (1918-1977)
 
Léo Malet (1909-1996)
 
Albert Simonin (1905-1980)
L'Élégant, 1973 ~ son dernier roman, le héros, après vingt ans passés en prison, redécouvre avec tristesse un Paris qu'il ne reconnaît plus.
 
Pierre Lesou (1930-2018)
 
Auguste Le Breton (1913-1999)

C'est lui qui crée le terme « verlan », initialement sous la forme « verlen », en 1942 au Café de la Poste, à Paris, puis l'utilise dans son œuvre ultérieure :

« L'une d'elles jeta un coup de saveur sur une équipe de mirontons qui venaient de soulever la tenture bleue de l'entrée et murmura à sa pote :
« Te détranche pas, Lily, La Mondaine ... »
Pour que les caves qui les serraient de trop près n'entravent pas, elle ajouta en verlen[5] :
«Qu'est-ce qu'ils viennent tréfou les draupers à cette heure-ci ? Pourvu qu'ils fassent pas une flera. Ça serait le quetbou ; j'ai pas encore gnéga une nethu »

— Auguste Le Breton, Du rififi chez les hommes, Gallimard, 1953, p. 36

 

 

Marcel Duhamel (1900-1977)
 

Il s'installe dans le quartier du Montparnasse au 54 de la rue du Château, qui était « une bicoque ayant jadis abrité le commerce d'un marchand de peaux de lapins »[4], et qui devint l'endroit de rencontre du mouvement surréaliste[5]. C'est en fait un logement « collectif » qui accueille tous les amis désargentés de Duhamel : Prévert, Raymond Queneau, Yves Tanguy.

 Dans les années 1940, Duhamel, grand amateur de jazz, est un des piliers des caves de Saint-Germain-des-Prés, une figure du monde du papier et un personnage prestigieux pour son élégance « royale ». Dans le Manuel de Saint-Germain-des-Prés, Boris Vian brosse ainsi son portrait :

« Duhamel […] a eu une vie fort variée dont le récit nous entrainerait en dehors des limites de ce volume ; mais, à tous les moments de son existence, il a conservé une dignité dans l'allure très caractéristique, et on ne m'ôtera jamais l'idée que Marcel Duhamel est un enfant naturel de feu le roi George V d'Angleterre […]. Amateur passionné de jazz, il possède une fort belle collection dans le style classique[8]. »

 

En , il crée la « Série noire » et dirige cette collection jusqu'à sa mort en 1977, popularisant le roman noir américain. En 1948, Marcel Duhamel écrit ce qui restera longtemps « le manifeste de la “Série noire”. 

 

« Que le lecteur non prévenu se méfie : les volumes de la "Série noire" ne peuvent pas sans danger être mis entre toutes les mains. L'amateur d'énigmes à la Sherlock Holmes n'y trouvera pas souvent son compte. L'optimiste systématique non plus. L'immoralité admise en général dans ce genre d'ouvrages uniquement pour servir de repoussoir à la moralité conventionnelle, y est chez elle tout autant que les beaux sentiments, voire de l'amoralité tout court. L'esprit en est rarement conformiste. On y voit des policiers plus corrompus que les malfaiteurs qu'ils poursuivent. Le détective sympathique ne résout pas toujours le mystère. Parfois il n'y a pas de mystère. Et quelquefois même, pas de détective du tout. Mais alors ?... Alors il reste de l'action, de l'angoisse, de la violence — sous toutes ses formes et particulièrement les plus honnies — du tabassage et du massacre. Comme dans les bons films, les états d'âmes se traduisent par des gestes, et les lecteurs friands de littérature introspective devront se livrer à la gymnastique inverse. Il y a aussi de l'amour — sous toutes ses formes — de la passion, de la haine, tous les sentiments qui, dans une société policée, ne sont censés avoir cours que tout à fait exceptionnellement, mais qui sont ici monnaie courante et sont parfois exprimés dans une langue fort peu académique, mais où domine toujours l'humour. En bref, notre but est fort simple : vous empêcher de dormir. »

 
 
Roman populiste 1 & 2

Le roman populiste se donne pour perspective de construire, littérairement, un peuple. Dans son manifeste, Lemonnier multiplie les qualificatifs pour le désigner : les petits, les humbles… Il les oppose au « snobisme » de la littérature des années 1920, 1930 qui se complaît dans l’analyse psychologique de héros issus des couches supérieures de la société. À ce haut de la société qui sert de matériau privilégié au roman, s’oppose un bas de la société que les auteurs désirent mettre en avant. C’est un appel au peuple qui se dresse contre la littérature moderne. Dans les œuvres, cela se traduit par des références récurrentes au monde du travail: dans Hôtel du Nord, la caractérisation des personnages se fait en grande partie par le travail qu’ils occupent. La narration se veut moins psychologisante, et le narrateur prend la place d’un observateur discret.

Léon Lemonnier affirme néanmoins que ce n’est pas le peuple qui constitue son lectorat puisque pour qu’il en soit ainsi, il faudrait totalement le « rééduquer ». Aussi, le peuple est conçu comme un instrument de stratégie de reconquête du champ littéraire mais il n’y a pas pour autant de projet politique, éducateur qui accompagne ce courant. Leur démarche confine au littéraire et la construction d’un peuple est intrinsèque à l’espace romanesque, là où le PCF se sert de la littérature comme un instrument de prise de conscience.

 
Les années 1920 ont cela de nouveau qu’elles sont une période de « débat sur la figuration démocratique » selon les mots de Marie-Anne Paveau. Les auteurs populistes s’opposent en effet au courant de la « littérature prolétarienne », puis aux auteurs d’obédience communiste. Contrairement aux auteurs de la mouvance prolétarienne, l’objectif des auteurs populistes n’est pas d’être, d’incarner le peuple mais de le donner à voir dans les romans. Aussi, c’est dans l’altérité que les auteurs populistes abordent le peuple : ils sont issus du monde universitaire, de la critique littéraire. C’est en réaction à cette perspective que l’école « prolétarienne » est fondée, en janvier 1932. Les écrivains « prolétariens » estiment que pour pouvoir se considérer membre de cette école, un romancier doit être issu d’une famille ouvrière ou paysanne. 
 
Le courant prolétarien se distingue du courant populiste par le Parti Communiste. Si les frontières entre ces mouvements sont poreuses et que les auteurs vont et viennent, les querelles théoriques et politiques n’en demeurent pas moins nombreuses et sont parfois très vives. Comme le souligne Xavier Vigna, le courant de Poulaille rebute notamment du fait de son projet initial, qui postule que les seuls auteurs issus du peuple sont à même d’en parler. 
 
Si le PCF soutient un temps la littérature prolétarienne, les consignes d’Union Soviétique amènent le parti à prendre ses distances. Il devient dès lors prioritaire que la littérature serve d’agit-prop pour son combat politique. Ainsi, Paul Nizan et Louis Aragon publient des attaques parfois violentes contre Poulaille et adhèrent finalement au réalisme soviétique. Il s’agit de représenter de manière figurative l’existence des classes populaires dans une optique d’éducation et de propagande. Pour le PCF, la priorité n’était pas l’appartenance sociale des auteurs mais l’adhésion au Parti, même si dans le même temps des concours de nouvelles étaient périodiquement organisés et des romans ouvriers publiés aux Editions Sociales Internationales. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Roman noir, film noir -> premier compte-rendu de dérive 1956
Mc Orlan, fantastique social 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 Francis Rick (1920-2007)
 
En 1993, Guy Debord salue l'œuvre de Francis Ryck dans son livre Cette mauvaise réputation…, en affirmant qu'il y a plus de vérité et de talent chez Ryck (notamment dans Le Compagnon indésirable) que chez Le Carré[6]. Debord révèle la conversation, primordiale selon lui, entre Ryck et Marie-Christine de Montbrial en 1984, concernant l'assassinat de Gérard Lebovici et le rôle de Paul Barril responsable de la cellule antiterroriste sous la présidence de François Mitterrand[7]. Le , Debord décide ne plus la voir du fait de son témoignage auprès de la police et des contacts qu'elle a conservés avec Ryck[8].  
 

Son style épistolaire n’est pas sans rappeler celui des grands polémistes et pamphlétaires, quelque chose comme un Karl Kraus du polar. A certaines époques, celles de l’agoraphobie, de l’alcoolisme et de la fêlure caractérielle, il s’enflamme vite. On en avait déjà eu un écho gratiné dans la Correspondance avec l’agent Gérard Lebovici publiée en 1978 par Champ libre. Politiquement, on sent en permanence cet enfant des classes moyennes marseillaises (même s’il a grandi à Malakoff) osciller entre un anarchisme bien tempéré et un situationnisme non dogmatique (?). 


>>>>>> Néo-situs et périphérique 

 

 
Aux municipales de 1977 lorsqu'Alain Savary voulait tenter de s'emparer du Capitole ils lui ont scié la branche. Ils ont envoyé de fausses convocations aux chômeurs sur la place du Capitole, et ils se sont arrangés pour commander des petits fours et du champagne qui sont arrivés sur la place en même temps que les chômeurs en colère qui sont tombés sur le buffet. Il y avait à l'époque toute une série de choses assez secrètes sur la vie toulousaine dont j'ai eu connaissance avec le mouvement situationniste parisien. 
 
L'Affranchie du périphérique, 2009 ~ Aubervilliers, Internationale lettriste -> années 1950
 
 
 Adaptation de 'La position du tireur couché' de Jean-Patrick Manchette avec Tardi en bande dessinée chez Futuropolis
 
 
 

 

 

 

 

 

A LIRE:

Hugues Pagan
Le carré des indigents, 2022 ~ Pompidou-Giscard -> année 1973
 
Xavier Boissel 
Fonds Noirs, 2024 ~ année 1986
 
 
 
  
 
En somme, du Paris des fortifs au Paris du périph' 

dimanche 25 janvier 2026

Ivan / Iвaн (Aleksander Dovjenko, 1932)

 

 

L'histoire d'un jeune paysan analphabète, dont la conscience politique s'éveille pendant la construction du barrage sur le Dnipro, constitue la première expérience de Dovjenko avec le son, qu'il associe au montage visuel. Les chants populaires sont juxtaposés aux sifflements des machines, tandis que les images lyriques du fleuve alternent avec celles des structures métalliques monumentales.

Shchors / Щорс (Aleksander Dovjenko, 1939)


 

 
 
En , Joseph Staline en lui remettant un ordre de Lénine, lui suggère de créer un film mettant en scène un Tchapaïev ukrainien en évoquant le nom de Nikolaï Chtchors, un militaire de la guerre civile russe alors pratiquement oublié.

Bucovine, terre ukrainienne / Буковина – земля Украинская (Aleksander Dovjenko, 1939)

 

 
 
Documentaire sur l'annexion de la Galicie en septembre 1939, où la réunification des terres d'Ukraine.