
¿Se puede traspasar el Quijote al cine?
La obra de Miguel de Cervantes, cumbre de las letras españolas, ha sido una de las más adaptadas a la pantalla, a la vez que de las más esquivas. Existen decenas de Quijotes cinematográficos, pero quizás ninguno que se haya ganado el lugar de versión definitiva.
Otras de las grandes obras de la historia han encontrado sus adaptaciones inolvidables. Frankenstein con Boris Karlof, la versión de Cumbres Borrascosas dirigida por William Wyler, la novela de Bram Stoker que ha tenido varios actores que marcaron la imagen de su protagonista (Max Schreck, Bela Lugosi, Christopher Lee, Klaus Kinsky).
Muchas de estas transposiciones lograron la efectividad en la pantalla al llevar la obra al lenguaje cinematográfico, al punto de abandonar la estructura misma de la obra (Frankensein, Dr. Jekyll & Mr. Hide).
A diferencia de las anteriores, el Quijote es una obra cuya literalidad es justamente uno de sus mayores fuertes. Todos conocemos a Don Quijote y Sancho Panza, dos de los grandes personajes literarias de la historia. Pero cuando vamos a la obra literaria, nos encontramos con una segunda cualidad fundamental de la obra: la interacción con el resto de los personajes secundarios (que son muchos), con narraciones internas e incluso con la propia obra.