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mardi 17 février 2026

Estrategia Religiosa del Informe Rockefeller (1969): Hacia una Nueva Hegemonía en América Hispana

 Puede ser una ilustración de texto que dice "EL PLAN SECRETO DEL INFORME ROCKEFELLER 1969 ¡LA GUERRA RELIGIOSA EN AMÉRICA LATINA! Li REPORTE REPORTESECRETO SECRETO CONFIDENCIAL CONFIDENCIAL CONFIDEI ENCIAL OE + ¡NUEVO TIPO DE CRISTIANOS! 枝 আুভরা ¡LA ESTRATEGIA DE EEUU! ¡ANTE LA AMENAZA COMUNISTA!"


El Informe Rockefeller, titulado originalmente "La Calidad de la Vida en las Américas", fue presentado al presidente Richard Nixon el 30 de agosto de 1969 tras una misión presidencial liderada por Nelson A. Rockefeller. Este documento de 136 páginas mecanografiadas buscaba redefinir la "relación especial" de Estados Unidos con el hemisferio occidental ante un clima de cambio profundo y creciente inestabilidad.
 
1. El Diagnóstico: El Fin de la Iglesia Católica como Aliado Confiable
 
La base del plan de Rockefeller radicaba en un cambio de percepción sobre la Iglesia Católica. Históricamente, la Iglesia y los militares habían trabajado "hombro con hombro con los terratenientes" para proveer estabilidad. Sin embargo, Rockefeller advirtió que esta institución estaba rompiendo con su pasado.
En la página 291 del informe (según la versión de la Embajada), en la sección titulada "La Iglesia", se declara textualmente:
"Las comunicaciones modernas y el acrecentamiento de la educación han provocado una agitación entre la gente que ha tenido tremendo impacto sobre la Iglesia, haciendo de ella una fuerza dedicada al cambio - cambio revolucionario, si fuese necesario".
Rockefeller fundamentó este temor citando los documentos de la Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Medellín (1968), que marcaban el giro del catolicismo hacia la justicia social. El informe sentenció que la Iglesia se había vuelto "vulnerable a la penetración subversiva" y que no tenía claridad sobre el sistema gubernamental para realizar la justicia que buscaba.
 
2. El Memorando Estratégico: La Necesidad de un "Nuevo Tipo de Cristiano"
 
Debido a que la Iglesia Católica ya no era un aliado en quien Estados Unidos pudiera tener confianza, el plan consistió en debilitar su influencia. Según análisis históricos del documento, Rockefeller sostuvo que el catolicismo era un "centro peligroso de revolución potencial" porque educaba a los pueblos y les anunciaba su inalienable dignidad.
Para contrarrestar esto, el magnate recomendó a Washington la promoción de las llamadas "sectas" fundamentalistas provenientes del pentecostalismo estadounidense. El objetivo era reemplazar el catolicismo "peligroso" y progresista por "otro tipo de cristianos" más conservadores y alineados con los intereses de seguridad nacional de EE. UU..
 
3. Implementación: El Evangelismo como Herramienta de Contención
 
El plan de introducir el evangelicalismo y el movimiento carismático se ejecutó deliberadamente para reducir la influencia de la Teología de la Liberación y de los partidos socialistas cristianos. Esta estrategia fue alentada por la administración Nixon tras recibir el memorando de Rockefeller.
Los elementos clave de esta introducción fueron:
• Sionismo Cristiano: Se promovió una visión teológica que enfocaba la mirada en Israel como nación salvadora, uniendo profecías bíblicas con intereses geopolíticos.
• Anticomunismo: Se apoyó militantemente al sector conservador del evangelismo para contrarrestar al sector izquierdista (ecuménico), estableciendo una dicotomía donde el capitalismo norteamericano representaba a Dios y el marxismo al Diablo.
• Legitimación de Regímenes: Esta expansión facilitó que grupos evangélicos sirvieran como legitimadores de dictaduras militares (como la de Pinochet en Chile o Ríos Montt en Guatemala), describiendo tales regímenes como la "respuesta de Dios" frente al marxismo.
En conclusión, el Informe Rockefeller de 1969 no fue solo un análisis económico, sino el diseño de una reconfiguración religiosa. Al detectar que la estructura católica ya no garantizaba el statu quo, el plan impulsó una marea de grupos fundamentalistas que, bajo un barniz de apoliticismo, terminaron convirtiéndose en una de las fuerzas políticas más conservadoras y pro-estadounidenses de la región.